14 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El ministerio de Interior de Países Bajos ha solicitado a los municipios y autoridades locales que apliquen de forma inmediata la medida

Holanda se suma a las leyes contra el Burka y Niqab mientras las multas y restricciones avanzan en toda Europa

Mujeres holandesas con vestimenta islámica
Mujeres holandesas con vestimenta islámica
Esta semana ha entrado en vigor una nueva ley que prohíbe cubrir el rostro en sitios públicos, entre las prendas que no se podrán utilizar se encuentran los pasamontañas, cascos completos, máscaras de esquí y los ya polémicos Niqab y Burka. Las prendas islámicas se utilizan para cubrir totalmente el rostro (Burka) y para dejar ver solo los ojos (Niqab). Las personas que porten este tipo de prendas podrán ser multadas y podrá negarse su acceso a transporte o edificios públicos.

No obstante, los funcionarios dudan sobre cómo aplicarla y la Policía no ha priorizado su aplicación. Desde el Ministerio de Interior holandés se ha emitido un comunicado en el que se  pide a las autoridades locales y organismos competentes a aplicar la medida que evitará que personas con el rostro cubierto ingresen a oficinas públicas, hospitales, transportes o escuelas. Las multas por incumplirla rondarán los 150 euros.

Desde sindicatos y agrupaciones de transporte han indicado que sus trabajadores no llevarán a cabo la medida mientras no haya agentes de las fuerzas de seguridad en el lugar. Desde la Red de Transporte de Tranvía Eléctrico de Rotterdam (RET) se ha comunicado que la policía “no priorizará los casos de este tipo”, por tanto, la atención que debería tardar menos de 30 minutos podría extenderse imposibilitando sancionar al infractor.

Geert Wilders, del conservador Partido de la Libertad ha calificado  el día de la entrada en vigor como “ histórico”, ya que para él, se trata de la “primera medida contra el islam” en Holanda. Durante la última campaña electoral, el partido de Wilders giró casi toda su propuesta en torno a “desislamizar” los países bajos. No obstante, esta propuesta ha contado con apoyos de varios partidos que pretenden mejorar la seguridad e integración.

No existen cifras sobre cuantas personas podrían verse afectadas en el caso de la prenda islámica, Según el Pew Research Center, en Países Bajos la población islámica se situaba en 2016 en un 7,1% de la población, lo que supondría un aproximado de 1,2 millones de personas. Según un estudio de la Universidad de Amsterdam, calcula que apenas 100 mujeres utilizan las prendas de forma regular, mientras unas 400 de forma esporádica.

El burka tapa la totalidad del rostro de la mujer.

La ley aprobada por el Gobierno de Mark Rutte en 2016, buscaba combatir el crecimiento del Partido por la Libertad, de tendencia ultra conservadora, la coalición de liberales, centro izquierda y centro derecha hace frente así a un debate que crece en Europa. Por su parte, el partido NIDA de Rotterdam, un partido pequeño pero que se “inspira en el Corán”, según ellos mismos exponen, se ha opuesto a la ley. El partido ha abierto una cuenta para recibir donaciones con las que asegura que pagará las multas que se impongan a las mujeres que utilicen Burka y Niqab, multas que van desde 150 hasta 450 euros.

Europa avanza hacia la prohibición del Burka y Niqab

Aunque la seguridad pública es el principal factor que motiva la aprobación de estas leyes, el aumento de la población musulmana en Europa ha precipitado la adopción de este tipo de medidas. Medidas que se promueven desde partidos de izquierda, derecha y centro. Las opiniones son diversas, mientras Amnistía Internacional considera una violación al derecho a vestir libremente de las mujeres, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó en 2014, que no existe violación a los derechos humanos.

El primer país en prohibirlo fue Francia, en el año 2011, cuando el expresidente Nicolás Sarkozy promovió prohibir el velo islámico en espacios públicos. Francia es actualmente el país con mayor población islámica de Europa, un 8.8% en 2016. En 2004, después de que la Asamblea Nacional prohibiera el uso de simbología religiosa en los colegios, las prendas islámicas están totalmente vetadas en el ámbito educativo.

En 2011, Bélgica se convirtió en el segundo en prohibir el velo integral en todos los espacios públicos. Pasaron varios años hasta que llegó 2018 y Dinamarca, entre protestas de varias mujeres musulmanas estableció la prohibición general.

En Alemania no existen leyes federales, pero ocho estados prohíben la prenda entre el ámbito educativo, totalmente prohibida para profesores, mientras que las alumnas solo pueden cubrir la cabeza con un velo. Italia no tiene leyes expresas, pero desde el año 1975 se prohíbe cubrir la cabeza en espacios públicos, entre las prendas se encuentran cascos completos y velos integrales.

Austria generó polémica en 2018 cuando se prohibió el uso de velo en escuelas para niñas de hasta 10 años. Finalmente, las restricciones alcanzan no solo las escuelas, sino también espacios públicos y el uso por parte de funcionarios del gobierno en el ámbito laboral. Letonia y Bulgaria también disponen de legislaciones similares para impedir el uso de la prenda.

España se suma tímidamente

España es un país con un número reducido de personas que utilizan el burka y la legislación nacional nos es específica  como en los países vecinos europeos. Le Ley de Violencia de Género y el Código Penal penalizan la obligación de hacer vestir a cualquier persona de una cierta manera por motivos religiosos, pero no se prohíbe si es voluntario.

Junto con Reino Unido, España entra entre los países más permisivos con el uso de la prenda. Apenas 10 ayuntamientos, ocho en Cataluña, uno en Andalucía y otro en Madrid han legislado de forma local contra el uso de vestimentas que cubran la cara en espacios públicos. Los pioneros fueron Lleida y Reus (Cataluña). La prohibición es más clara en el caso de los burkini.

Varios municipios, especialmente en Cataluña y País Vasco, prohíben su uso en las piscinas públicas. Mientras municipios como Madrid la autorizan por considerarla una prenda de baño.

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