23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

La posible activación de la euroorden contra el exconseller Lluis Puig oscurece todavía más el futuro del expresident de la Generalitat

Algunas voces de Junts per Catalunya piden que Puigdemont deje el liderazgo ante un horizonte judicial negro

/ Puigdemont
La Comisión Europea ha apoyado la postura de España relativa a los motivos para rechazar la euroorden contra el exconseller Lluís Puig, lo que podría complicar el futuro judicial del expresident Carles Puigdemont, al que cada vez más voces piden que se aparte de los mandos de Junts per Catalunya.

Los líderes exiliados del procés sufrieron ayer un severo revés judicial al comprobar que la Comisión Europea apoya la postura de España en su defensa de rechazar la euroorden contra el exconseller Lluís Puig. 

Esta postura dejaría a varios dirigentes sin su argumento estrella de defensa, la presunta vulneración de derechos por parte de la justicia española, y complica el horizonte judicial del expresident Carles Puigdemont. 

La Gran Sala del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) examinó la cuestión prejudicial remitida por el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena para aclarar el alcance de las euroórdenes que dictó contra dirigentes como Puig, que se libró porque la euroorden fue rechazada por los tribunales belgas alegando posible vulneración de derechos fundamentales.

Boye sale en defensa de Puigdemont

Gonzalo Boye, abogado de Puigdemont, asegura que el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena utiliza las euroórdenes de forma política y pretende encarcelar "sin juicio, durante meses y años" a varios políticos independentistas. 

El letrado asegura que Puigdemont sufre una "persecución infame" por motivos políticos y asegura que sus representados "no tienen garantías de tener un juicio justo en España. Esto tiene que acabar y tiene que acabar aquí. Llarena ha ido emitiendo y retirando las euroórdenes por motivos estratégicos y políticos. Esto suscita dudas sobre el derecho de libertad y libre circulación". 

También suscita dudas el futuro político de Puigdemont después de que Junts per Catalunya haya activado su calendario para realizar un Congreso en el que existen dudas sobre el futuro del expresident, ya que algunas voces piden que se centre en el Consell per la República y se deje el liderazgo de la formación postconvergente a alguien que viva en Cataluña. 

Puigdemont. 

Las tensiones internas de Junts per Catalunya se han evidenciado con la renuncia de Jordi Sànchez a optar a renovar su cargo en la secretaría general por el bien de la unidad del partido. La presidenta del Parlament, Laura Borràs, que tiene pendiente un proceso judicial por un presunto caso de corrupción, también podría dar un paso atrás. Y quizá también lo tenga que dar el propio Puigdemont. 

Voces contra Puigdemont 

Carles Puigdemont está centrado en intentar resolver los problemas judiciales que arrastra para estudiar su vuelta a Cataluña a pesar de que carecer del indulto del Gobierno central. El expresident sabe que la Cataluña de hoy no es la que dejó en su tierra hace más de cuatro años: hoy en día el procés se ha rebajado y el independentismo se ha fracturado tras el pacto entre ERC y los 'comunes' que ha implicado el enfado de las CUP

Así, al tiempo que algunas voces del independentismo conservador opinan que Puigdemont debería dejar el liderazgo de Junts per Catalunya mientras se encuentre fuera del Estado español, otras aseguran que este hecho abriría una guerra cruenta que mastican los dos sectores del partido. 

Centrem

Junts se ha hecho con el espacio que dejó Convergència a pesar de que el sucesor oficioso del partido que lideró Jordi Pujol es el PDeCAT, que en las últimas elecciones catalanas se quedó sin representación. 

De esta última formación ha salido la exconsejera Àngels Chacón, que presentó un partido que pretende estimular el regreso del catalanismo templado y pactista: Centrem, que aúna a militantes de otras formaciones postconvergentes com Lliures o Convergents

Chacón, que cuenta con el apoyo distante de Artur Mas y pretende pactar con el PDeCAT, dice que Centrem suma fuerzas "catalanistas, federalistas soberanistas e independentistas. Hay muchas sensibilidades, pero todos estamos de acuerdo en que la solución tiene que inscribirse en el marco legal, pactada y votada por el conjunto de la ciudadanía. No queremos la confrontación por sistema ni la unilateralidad". 

Podemos contra Junts

Por su parte, Podemos ha rebajado sus simpatías hacia Junts per Catalunya a pesar de que Pablo Iglesias tildó al líder de la formación postconvergente, el expresident Carles Puigdemont, como "exiliado político" tras compararlo con uno de los miles de republicanos que cruzaron las fronteras para huir del Régimen franquista en 1939. 

Y es que la formación morada acusa a Junts per Catalunya de estar detrás de la plataforma Barcelona es Imparable que aunó a 100 colectivos barceloneses hace unas semanas en una concentración contra la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que respira tranquila tras ver que este movimiento fue capaz de reclutar a apenas 1.200 personas en su contra en la plaza de Sant Jaume de la Ciudad Condal. 

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