27 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Su plataforma encabezó las manifestaciones por la unidad de España del 8 y el 29 de octubre de 2017 en pleno conflicto de Cataluña con el Estado

Mariano Gomá, presidente de España Cívica: “El problema con los independentistas no es su evolución, sino que España ha empeorado”

Gomá dirige la plataforma España Cívica.
Gomá dirige la plataforma España Cívica.
Mariano Gomá es el presidente de la plataforma España Cívica, una entidad que coordina varias asociaciones civiles a nivel nacional. Elcierredigital.com se ha puesto en contacto con esta reconocida figura para analizar la situación de la Monarquía y el separatismo catalán cuando están a punto de cumplirse tres años de los sucesos del 1 de octubre de 2017 en Cataluña y en medio de la reapertura del debate sobre la forma de estado en nuestro país.

La monarquía atraviesa en estos momentos por un momento delicado. Con el rey emérito en un autoimpuesto exilio, el debate sobre la forma de estado ha vuelto a saltar a la palestra recrudeciéndose si cabe aún más. A raíz de esta circunstancia, algunas formaciones políticas se han sumado a la crítica de las que tradicionalmente se han posicionado en contra de la Casa Real, cuestionando el papel de Felipe VI en nuestro sistema parlamentario.

Ahora, cuando se acerca el aniversario de los sucesos del 1 de octubre de 2017, donde el desafío soberanista alcanzó el su cenit hasta el momento, contactamos con Mariano Gomá, presidente de la plataforma España Cívica.

Gomá es una figura reconocida en la defensa de la monarquía parlamentaria y como tal, fue uno de los líderes de las manifestaciones del 8 y del 29 de octubre de 2017 a favor de la unidad de España. Entonces, participó en su conformación en calidad de presidente de Sociedad Civil Catalana.

Gomá es un reconocido defensor de la unidad de España.

Pasado un tiempo, como él mismo apunta, se decidió a encabezar un proyecto más aglutinante: “me di cuenta de que mi trabajo en Sociedad Civil Catalana había tocado techo y entonces es cuando pensé que había que trabajar con toda España”, sostiene. En este sentido, fundó el Foro España de la Solidaridad, embrión de la plataforma España Cívica, que aúna el trabajo de numerosas asociaciones civiles de todo el país.

Gomá responde a las cuestiones de elcierredigital.com, analizando la actualidad de España Cívica, el separatismo y, sobre todo, la situación de la Monarquía, una institución que considera “la pieza fundamental que mantiene las estructuras de la jefatura del estado”.

- ¿Podría describir la labor de España Cívica?

- Cuando fundé el Foro España esta agrupación hizo una defensa de la sociedad española de forma transversal. No tenemos ideología ni pertenecemos a ningún partido. Hubo un momento en que me di cuenta de que Foro España tenía que unirse con otras asociaciones. Hay centenares de ellas en todo el país que defienden la sociedad civil. De ahí salió España Cívica, que es una plataforma que coordina a todas las asociaciones que quieran ser coordinadas para realizar acciones conjuntas. El trabajo que hemos estado haciendo es ir uniendo las voluntades de todas estas agrupaciones. En estos momentos, puedo decir claramente que coordinamos asociaciones en Canarias, Andalucía, Baleares, Valencia, Cataluña, Madrid, Aragón y Galicia. Queremos fortalecer la potencia de la sociedad civil, de los ciudadanos, que al fin y al cabo somos los que acabamos votando los gobiernos. Cuando los ciudadanos vemos que los gobiernos no están cumpliendo con aquello que prometieron, la Sociedad Civil tendría que levantarse.

- ¿Qué actividades están organizando desde la plataforma de cara a próximas fechas?

- Vamos a hacer muchísimos actos. Con el tema de la pandemia y el confinamiento no hemos podido hacer eventos en la calle. Consideramos que las manifestaciones o se hacen bien o no se hacen, porque hacerlas mal no sirve de nada. Tenemos preparados unos trabajos muy importantes sobre varias cuestiones: el modelo de distribución territorial que debe tener nuestro país en un futuro, cómo gestionar la España vaciada y reactivar la economía de sus pueblos, sobre el tratamiento de la historia, la cultura, los idiomas… es decir, todas estas cuestiones básicas que España tiene como problemas encima de la mesa, nosotros ya los hemos estudiado. Cuando tengamos libertad de movimiento, empezaremos a publicar todo ese trabajo que se ha hecho.  

- Entrando en materia, se acerca el aniversario de los sucesos del 1 de octubre en Cataluña, ¿Qué valoración hace de aquellos hechos?

- Aquello fue una enorme estupidez, un desafío al estado español. Para los independentistas, por un lado, salió mal, pero por otra parte les dio la notoriedad de poder celebrarlo como si fuera un éxito cuando en realidad fue un verdadero fracaso. Hay que reconocer que el gobierno español no estuvo a la altura para atajar el problema, no fue capaz de controlarlo. En mi opinión, el ejecutivo fue muy torpe porque los organizadores del movimiento consiguieron precisamente lo que pretendían, la foto. La foto de la Guardia Civil y de la Policía impidiendo a la gente que pudiera entrar en un colegio para votar, cuando aquella votación era ridícula. Al intentar impedirla lo que lograron fue lo contrario. Los independentistas pudieron recorrer todo el mundo anunciando cual era el estado de represión del estado español, que no permitía que se votara democráticamente. Yo creo que con un poco más de inteligencia, si ese día el gobierno no hubiera hecho absolutamente nada, ellos hubieran hecho el ridículo y no habrían conseguido su foto.

- A su juicio, ¿qué repercusión piensa que tuvo aquella polémica en la imagen de la Corona y cómo gestionó esta institución dichos sucesos?

- El discurso que el Rey ofreció el día 3 hizo muchísimo daño al independentismo. De alguna forma alentó a todos los españoles a defender la unidad de España y la Corona. Además, el discurso fue uno de los motivos que explican la enorme repercusión de las posteriores manifestaciones del 8 y del 29 de octubre que yo organicé. En definitiva, en aquel momento la Corona hizo precisamente lo que tenía que hacer.

- En lo que respecta al recorrido del separatismo desde el 1-O hasta hoy, según su criterio, ¿Cómo han evolucionado los movimientos independentistas?

- No creo que hayan evolucionado. Todos los movimientos separatistas están enfrentados. Sin embargo, cuando llega el momento de unirse para tener la masa suficiente para obtener mayoría en el parlamento, así lo hacen. Es una situación surrealista porque hay unos independentistas en la cárcel, otros fugados en Suiza o Bélgica, con fricciones continuas y, sin embargo, cuando hay unas elecciones, la gente sigue votando eso. Es un asunto incomprensible en estos momentos, pero es lo que tenemos. La única diferencia que hay es que ahora, para más inri, tenemos el peor gobierno de la historia de España. Al tener un gobierno comunista y con los apoyos de los independentistas, tienen carta blanca para hacer lo que quieran y entonces no la tenían. El problema no es que hayan evolucionado, sino que España ha empeorado.

- Centrándonos en la actualidad, ¿Cómo valora las múltiples manifestaciones políticas que han criticado el funcionamiento de la Monarquía en los últimos tiempos?

- Es un desastre. Estamos en manos de unas ideologías políticas que están en el gobierno o apoyando a este gobierno. Estas posturas no solo van encaminadas a la destrucción de la Monarquía, sino de España. Van a destruir la democracia española y el espíritu de la Transición. Van a despertar a la España de hace 45 años. Lo están diciendo abiertamente. Vienen aquí a reventarlo todo: el poder judicial, las instituciones, la Constitución… y lógicamente dentro de reventarlo todo también está la Corona.

- ¿Cuál es el papel que el Gobierno de Sánchez ha otorgado a la Corona? ¿Cree que ha ofrecido un respaldo suficiente a la Monarquía?

- Sánchez está encantado de que los comunistas estén atentando contra la Corona, porque lo que pretende es acabar con ella. Lógicamente no lo puede hacer, pero tampoco está impidiendo que su propio vicepresidente esté realizando manifestaciones públicas en contra de la Corona. No está frenando eso. Además, está ninguneando y apartando a la Corona de cualquier protagonismo que pueda tener en el país. En realidad, lo que hay que entender es que la Corona es la pieza fundamental que mantiene las estructuras de la jefatura del estado. Si la destruyen, acaban con la Constitución.

- Para terminar ¿considera que el futuro de la Monarquía en nuestro país está asegurado?

- Yo diría que está asegurado, pero si no la defendemos peligra. Tenemos que defenderla los españoles y la Corona en sí también. Tiene un poder suficiente para ello. Llegará un momento en que tendrá que decir basta. Los españoles tenemos que defenderla porque la Corona es el estado, y el estado es la Constitución. Esta es la base de nuestra vida. Si seguimos con gobiernos que aboguen por la destrucción de esta institución, lógicamente irán recortando progresivamente los pilares de la Corona. Entonces, podría peligrar.

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