24 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

El bulo y la repetición continua de información falsa son instrumentos muy utilizados para generar corriente de opinión en la sociedad

Investigamos el fenómeno de la ultraderecha en Europa: sus técnicas comunicativas

Mitin del partido ultraderechista Vox
Mitin del partido ultraderechista Vox
Ahora que el fenómeno de los nuevos partidos ultraconservadores ha llegado también en España con la irrupción de Vox, surgen dudas sobre cómo combatir las ideas de estas corrientes tan radicales.

En Italia, donde saben muy bien lo que es tener a un partido de este tipo en el poder- la “Liga Norte” ha accedido a la cúpula de gobierno, un periodista ha realizado un documental infiltrándose en la formación que dirige Matteo Salvini. La historia de Ismaele La Vardera no tiene desperdicio.

España se ha puesto patas arribas desde las elecciones del pasado 2 de diciembre en Andalucía. Solo han pasado 14 días desde dicha consulta pero el mapa político andaluz, y por ende el español, se han revolucionado por completo. La entrada de Vox en el parlamento ha trastocado los planteamientos de mucha gente, no solo de otras fuerzas políticas sino también de los periodistas. Si la canción de Golpes Bajos decía que no corrían buenos tiempos para la lírica, sobre esta profesión, la de comunicar e informar, se puede decir lo mismo.

Mitin de Vox/ Bernardo Paz

El aterrizaje de Vox lleva acarreado la aparición técnicas comunicativas que no son nuevas y que  preocupan especialmente. Técnicas, que pueden producir un debilitamiento de la libertad de expresión.

En primer lugar, veíamos cómo en plena campaña electoral, Santiago Abascal y los suyos se regodeaban por haber prohibido la entrada de periodistas a sus actos y por haber negado entrevistas. Una estrategia ya ejercida por el maestro  del líder de Vox más allá del atlántico, Steve Bannon, asesor de Trump en su cruzada contra la CNN. Los secuaces de Santi Abascal han hecho lo mismo en España pero de manera cutre. El ejercicio periodístico realizado por el programa de La Sexta,  “Salvados”,  en su capítulo especial sobre la derecha radical,  indica que la incomunicación es imposible en una época donde mandan las telecomunicaciones.

Precisamente, en el programa de Jordi Évole del pasado domingo, 11,  se puede comprobar que la desinformación (que no la incomunicación,  ambos son conceptos diferentes) está afectando a la población española. No sabemos cuánto por ahora, solo conocemos su recorrido en Andalucía, muestra nada despreciable ya que estamos hablando del 20% de la población nacional.

La repetición de noticias falsas genera opinión partidista

En el reportaje de “Salvados”, se pudo apreciar que los motivos de las personas que habían elegido votar a Vox se fundamentaban en muy pocas razones. Es por ello, que se puede decir perfectamente que el uso de fake news o  noticias falsas repetidas hasta la saciedad puede ayudar a este tipo de partidos políticos en sus escaladas electorales. Un ejemplo claro fue el bulo que lanzó el presidente de la formación ultraderechista aludiendo a que la mayoría de los hombres que habían cometido delitos machistas habían sido extranjeros. Una afirmación que no se apoyaba ni en datos ni en fuentes fidedignas oficiales.  Por si esto fuera poco, Ortega Smith (secretario general de la formación radical)   hablaba después en la Cadena SER de ocultación de la realidad en cuanto a las denuncias falsas en los delitos de violencia machista, elevando esto a una conspiración de órdago. 

El líder de Vox, Santiago Abascal,de pie, junto a la moto/ Bernardo Paz

Por suerte, medios como laSexta o la ya mencionada Cadena SER,  han podido contradecir las consignas de Vox. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial, una entidad para nada sospechosa, sólo un 28% de los culpables por violencia de género no son españoles. Y tan solo (¡Ojo!) un 0,07% son denuncias falsas.

Alguna reflexión importante tendríamos que hacer la profesión periodística tras percibir estos días que el bulo tiene más fuerza que la verdad. No obstante, no es un fenómeno nuevo ya que en países como Italia, Brasil o sobre todo EEUU ya lo han sufrido. ¿Cómo se combate esto? ¿Qué se puede hacer para que el pueblo llano pueda verle las costuras a estos partidos?

No son preguntas con respuestas sencillas. Pero parece que un periodista italiano ha puesto su grano de arena para mostrar a la ciudadanía cómo son estos partidos por dentro.

Infiltrado para desmontar el plan de la Liga Norte

A sus 23 años, Ismaele La Vardera es un reportero que ha trabajado en varios espacios de investigación en el sur de Italia como el Canal 8. Harto de la manipulación de la Liga Norte se presentó a la alcaldía de Palermo como infiltrado en la formación de Matteo Salvini, haciendo creer a los dirigentes ultraderechistas que había renegado de su carrera. La historia tiene mucha más miga de lo que parece, puesto que la Liga Norte propone una Italia autonomista del Norte despreciando la parte sur de la nación. La Vardera fue ambicioso presentándose en la listas de Palermo, que precisamente está en el sur. Un ejercicio que le serviría para ver las tripas de un partido como este.

El periodista se dedicó a grabar muchos de sus actos electores con el objetivo de retratar a la Liga Norte. A pesar de esto, él quiso ir más lejos. La Vardera recurrió al uso de cámaras ocultas para poder recoger testimonio de las reuniones de partido. Pero no quedó ahí la cosa, sino que también pudo verse con integrantes de la camorra siciliana, demostrando así las relaciones de los de Salvini con la mafia. Una organización con mucha fuerza y control en esta parte del territorio. Muy inquietante es la reunión que mantuvo con Salvatore Cuffaro, el exgobernador de Sicilia, quien pasó un tiempo entre rejas por haber colaborado con Cosa Nostra. Este hombre, lejos de amilanarse, le animó a renunciar a la alcaldía a cambio de un puesto en el consistorio o una buena posición en las listas para las próximas elecciones porque apoyaba a otro candidato más centrista.

Matteo Salvini, líder de la Liga Norte , es el  vicepresidente y Ministro de Interior del Gobierno de Italia

Este documental se proyecta estos días a las salas de cine transalpinas con el nombre de “Política italiana para tontos”. Un espectáculo sin igual que nos puede ayudar a desmontar los falsos argumentarios de estas formaciones. Por suerte, para los residentes de Palermo  la Liga Norte se quedó muy lejos de ganar y consiguió un ridículo resultado. Ojala aquí podamos ver este documental.

¿Encontraremos la forma para hacerles frente? Quién sabe… Ahora mismo, ante un partido que puede hacer quebrar claramente muchas de la metas que se han conseguido en esta democracia, solo queda resistir. Hace falta un periodismo digno, ser veraces, evitar trincheras. Ahora más que nunca la gente nos necesita.

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