25 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

El documental de Netflix no ha desvelado algunas de las más famosas e importantes incógnitas del triple crimen de las niñas Miriam, Toñi y Desirée

Caso Alcàsser: Por qué ni Antonio Anglés ni Miguel Ricart robaron el dinero o los anillos de oro tras asesinarlas

La casa abandonada donde fueron asesinadas las niñas de Alcàsser.
La casa abandonada donde fueron asesinadas las niñas de Alcàsser.
Antonio Anglés y Miguel Ricart secuestraron a las tres niñas de Alcàsser, las introdujeron en una casa abandonada, las torturaron, violaron y ejecutaron de un disparo en la cabeza. Después las enterraron en una fosa, pero, extrañamente, no las robaron el dinero, ni siquiera los anillos o cadenas de oro. Es una más de las incógnitas que hay en el sumario Alcàsser y que han alimentado las teorías de la conspiración.

El documental de Netflix sobre el caso Alcàsser ha descubierto el triple crimen a muchos espectadores que cuando sucedió la tragedia no habían nacido o eran demasiado jóvenes y ahora están encontrando en este caso algunas líneas de investigación sin estudiar por la Guardia CIvil y que, aunque no aportarían nada nuevo al desenlace ya juzgado, resultan destacables a los criminólogos y estudiosos del sumario Alcàsser.

Una de estas preguntas sin resolver hace relación al dinero y los objetos de valor que llevaban las tres niñas asesinadas, ya que Antonio Anglés y Miguel Ricart, las secuestraron, torturaron, violaron y asesinaron, pero, extrañamente no las robaron, ya que el dinero que llevaban encima fue encontrado en la fosa con ellas en sus ropas y muñecas.

La menores llevaban en total 2.695 pesetas, unos 16 euros actuales, pero contextualizándolo en 1992 parece evidente que Anglés y Ricart se habrían quedado con ese dinero. Las monedas que se encontraron el 27 de enero de 1993 junto con otras pertenencias habían sufrido un proceso de oxidación, normal al estar enterradas en tierra húmeda. Sin embargo, esto también alimentó las teorías de la conspiración, que sostenían que los cuerpos estuvieron sumergidos en un líquido salino, como el agua la Albufera de Valencia o directamente el mar y luego trasladados a la fosa.

No tenían dinero para la discoteca

En su momento llamó poderosamente la atención a los investigadores las declaraciones de otras niñas, sobre todo de su amiga Esther, que afirmó que Desirée Hernández, Toñi Gómez y Miriam García decidieron no entrar en la discoteca Coloor porque no tenían las 400 pesetas que costaba la entrada, 1.200 pesetas entre las tres, lo que se demostró falso.

Al parecer Desirée se había gastado el dinero en los Juegos Recreativos antes de llegar y solo le quedaban 15 pesetas y era la única que no tenía dinero para pagar la entrada. Tampoco cuadró que sus padres dijeran que las niñas no llevaban dinero encima ni documentación aquel día.

Las ocho monedas, el reloj y el anillo de oro de Toñi.

Miriam era la que más dinero llevaba de las tres. En el sumario se dice que Miriam llevaba "varias monedas", pero no se especifícaba cuántas ni el importe, aunque luego se explica que 2.175 pesetas. De Toñi se dice que llevaba ocho monedas y Desirée tres.

Junto a las monedas había varios objetos que los asesinos podrían haber robado. Según el informe de autopsia Toñi llevaba consigo un anillo de oro, un reloj, un aro de oro y 485 pesetas, una moneda de 200, dos de 100, tres de 25 y una de 5. Luisa, la madre de Toñi explicó en sus declaraciones que su hija llevaba 500 pesetas cuando salió de casa. Se había gastado 15 pesetas en los Juegos Recreativos donde estuvieron antes.

Los objetos que llevaba Desirée en el bolsillo, con solo tres monedas.

Desirée llevaba consigo como objetos de valor un reloj marca Adec y 35 pesetas, en una moneda de 25 y dos de 5. Una estas monedas tenía marca de óxido, aunque estaba en uno de sus bolsillos nadie explicó cómo no se había oxidado por completo. En el cadáver de Miriam se encontróun relos Casio, una cadena de oro con su nombre grabado, una pulsera con nueve piedras, un colgante con forma de corazón y un anillo con su nombre, además de una cadena con colgante y 2.175 pesetas, cuatro de 500, una de 100, una de 50 y otra de 25.

Miriam era quien más dinero y objetos de valor llevaba encima.

Ni Ricart ni Anglés registraron los cadáveres para robar. Quizás fueran las prisas, quizás arrepentimiento espontáneo, quizás evitar llevar consigo pruebas que los incriminaran, aunque el dinero dificílmente puede hablar de su verdadero dueño, pero el caso es que a las niñas de Alcàsser no las robaron.

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