17 de septiembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

En lo económico les ha ido mucho mejor que a las familias de las tres víctimas y Mauricio ha tomado el relevo de Antonio como líder de la saga

Así vive la familia Anglés tras el crimen de Alcàsser: negocios boyantes, el cambio de un apellido maldito y una artista en Las Vegas

Neusa Martins junto a tres de sus hijos, entre ellos Mauricio y Enrique. Son solo una parte de la familia Anglés.
Neusa Martins junto a tres de sus hijos, entre ellos Mauricio y Enrique. Son solo una parte de la familia Anglés.
Anglés es un apellido maldito en España. Antonio es el hombre más buscado del país desde que hace 26 años violara, torturara y matará con saña junto a Miguel Ricart a Toñi, Desireé y Miriam. Sus hermanos han abandonado el apellido paterno y optado por usar el de su madre: Martins. Una forma de intentar pasar desapercibidos a lo largo de un cuarto de siglo en el que las cosas les han ido bien en los negocios y tratando de huir de los medios que tan bien los pagaron en los años 90.

La serie de no ficción sobre el crimen de Alcásser realizada por Netflix ha vuelto a poner de moda un triple asesinato que impactó sobremanera a la sociedad española. Para varias generaciones el nombre de la población valenciana supone despertar los recuerdos de la España más negra. La edad de las víctimas, la brutalidad de los crímenes cometidos y el tratamiento mediático del asunto marcaron a la sociedad.

En el producto de Netflix se hace un buen trabajo documental y de recuperación de lo que ocurrió, así como de contextualización de la época haciendo que las imágenes de archivo hablen por sí mismas. Sin embargo, una ausencia grave en la serie es que no se dedica un capítulo a la fuga de Antonio Anglés, el gran misterio que aún queda por resolver del caso. Tampoco se profundiza en la familia del asesino fugado. Se apunta una descripción del entorno, pero no se analiza quiénes eran y qué ha sido de ellos.

Neusa Martíns (Sao Paolo, Brasil, 1940) tuvo diez hijos de los que sobreviven ocho y constituyeron lo que hoy se llamaría una familia desestructurada. De clase baja, siempre estuvieron vinculados a la delincuencia y la droga. Un universo sórdido donde la violencia era ley y costumbre. Antonio, el más violento, se erigió en líder del clan familiar y no dudaba en maltratar a sus hermanos y a su propia madre, que trabajaba en un matadero a las afueras de Cataroja, la localidad valenciana donde vivía la familia.

Neusa Martins.

De toda la familia los más mediáticos fueron Kelly, Enrique y Mauricio que no ponían pegas en acudir a los platós de televisión de Esta noche cruzamos el Mississsippi en Telecinco o El jui del Alcàsser en Canal 9, para sembrar dudas sobre el asesinato y, por supuesto, cobrar cantidades indecentes de dinero a cambio de enmarañar el caso y, mantener, la supuesta teoría de la conspiración de la que José Ignacio Blanco se convirtió en el principal adalid.

Enrique, el primero en ser vinculado al crimen

Cuando el 27 de enero de 1993 se descubrieron los cuerpos de Toñi, Miriam y Desireé también se encontró un volante médico a nombre de Enrique Anglés. La policía no tardó en presentarse en el domicilio familiar. Fue en ese momento en el que se produjo la fuga de Antonio y la detención de Miguel Ricart que se presentó en la vivienda con una bolsa de naranjas. Fue detenido junto a Enrique.

Pronto la policía descubrió que Enrique tenía un retraso cognitivo y que no tenía nada que ver con el asunto, aunque en un primer momento aseguró haber matado a las niñas porque había estado con ellas en la discoteca Coloor y éstas se habían negado a tener relaciones con él. Era uno de sus habituales delirios.

El volante médico había sido usado por Antonio Anglés para obtener un medicamento necesario para tratarse una enfermedad venérea. Usar el nombre de su hermano era habitual en Antonio y más estando fugado de prisión como era su caso.

Enrique Anglés durante una de sus intervenciones en 'Esta noche cruzamos el Mississippi'. 

En Desde de las tinieblas. Un descenso al caso al Alcásser, el periodista Joan M. Olaque hace un retrato crudo de la familia, duro y sin maquillajes. Olaque conocía a los Anglés desde la adolescencia y asegura que Enrique, dentro de sus evidentes limitaciones, tiene en ocasiones rasgos de lucidez. Posiblemente, el mejor momento del reportaje de Netflix es cuando, interrogado en una de las sesiones del juicio, Enrique respondía a las contradicciones entre lo declarado en el Mississsippi la noche anterior y lo que estaba contando ante el Tribunal con una lógica que sorprende: “Es que una cosa es la tele y otra un juicio”. Hoy Enrique vive con su madre y asegura que es muy violento. Sin embargo, Neusa nunca ha querido que sea ingresado en un psiquiátrico como ocurrió con otro de sus hijos. Junto a Neusa y Enrique vive Roberto, enganchado a las drogas y en fase de no recuperación.

Kelly, la artista de la familia

Dolores, más conocida como Kelly, se hizo popular por sus continuas apariciones en televisión. Vio en el crimen una manera de salir de su mundo y dedicarse al espectáculo. En la serie documental vuelvo a mostrarse como ya lo hacía en la televisión de los 90, cubierta con una peluca rubia y unas gafas de sol. Su versión apenas ha variado. Confiesa haber sido maltratada por su hermano y está convencida de que ha muerto.

Su mayor polémica sucedió durante la sexta sesión del juicio del caso, cuando puso en duda que su hermano protagonizase la famosa llamada de los kellogs que quedó registrada en el contestador del teléfono de la casa familiar. “A mí nunca se me dirigiría presentándose como ‘Rubén’” aseguró Kelly ante el Tribunal.

Marcada como toda la familia por el asesinato y tras ser despedida de su trabajo como limpiadora en un gimnasio por ser hermana de Antonio, aprovechó el dinero ganado en la televisión para marcharse a Las Vegas (Estados Unidos) para trabajar como artista de cabaret. Curiosamente en este país es donde se encontró la última pista sobre Antonio Anglés a la que dan credibilidad los investigadores.

Kelly Anglés de incógnito en Canal 9 en 1997. 

En 2012 protagonizó un momentazo televisivo cuando participó en el talent show de Telecinco Tú sí que vales donde se enfrentó a otro juez muy distinto: Risto Mejide. El publicista no se cortó a la hora de calificar el show de la hermana de Anglés que se presentaba ante el público como Kelly Faces.  “Eres una mujer, seguramente maravillosa, no hace falta exponerse de esta manera, porque uno se expone a hacer el ridículo, el más grande de los ridículos y hoy yo siento vergüenza ajena”, soltó Mejide, tras la intervención de Kelly.

“Es evidente que cuando Antonio estaba en la cárcel, la familia vivía tranquila, cuando estaba en casa era un sin vivir. Sufrimos maltratos de parte de él, nos pegaba a los hermanos y hasta a mi madre. Un día le quemo el colchón a mi madre estando ella durmiendo, mandaba a mis hermanos pequeños a robar para él y él decía que como eran menores de edad si los pillaban que no pasaba nada, y mis pobres hermanitos se tenían que ir al supermercado a sacarle todo lo que él les pedía, y un sinfín de historias poco dignas de ser una buena persona”, contó la hermana artista de los Anglés a Lucía Etxebarría en el transcurso de una entrevista para uno de sus libros.

Mauricio, el alumno aventajado de Antonio

Sin duda, lo más inquietante del documental de Netflix es el momento de la investigación en que se especuló con que Mauricio hubiese participado en el triple crimen de Alcàsser. Fue el propio Miguel Ricart quien, después de chantajear a la familia, pidió un careo con el joven. Finalmente, Mauricio no llegó a ser imputado por el crimen, pero durante años las dudas han persistido.

Al igual que al resto de la familia las cosas les han ido bien en lo económico. Entre sus aventuras en el mundo de los negocios destacan la gerencia de un restaurante en el centro de Valencia, la titularidad de una empresa de construcción constituida en 2016 y la adquisición de varias gasolineras.

Mauricio Anglés durante una intervención en 'Esta noche cruzamos el Mississippi' en 1997. 

Junto con sus hermanos Carlos y Roberto en abril de 2018 fue acusado de extorsionar, agredir y retener durante horas a un empresario en Massanassa (Valencia). Según el testimonio de la víctima, el hermano pequeño le tendió una trampa, al citarle en una gasolinera de la que ambos son socios. Desde allí fueron a una casa en Massanassa donde se encontraban los otros dos hermanos y una tercera persona.

Entre los cuatro inmovilizaron al empresario y le agredieron según bajó del coche, llegando a amenazarle con un arma de fuego para que firmase un contrato de cesión de sus acciones de la gasolinera, dejando al hermano de Anglés como único propietario. Una noticia que confirmaba que los Anglés, hoy Martins, siguen vinculados en cierto modo al mundo de la violencia.

Préstamo para la vivienda

Neusa tiene una pensión de 2.000 euros y algunas viviendas en propiedad. La mejora de las condiciones de vida de la familia siempre ha generado comentarios. Kelly en la citada entrevista con Lucía Etxebarría explicaba que ella era la asesora financiera de la familia: “Con tan solo 18 años recién cumplidos, cogí a mi madre, la llevé al banco, negocié una hipoteca con la nómina fija de ella, para que le concediesen un préstamo para una vivienda que yo ya había buscado a buen precio, y así pudimos pasar de ser inquilinos a ser propietarios de una vivienda. Con las dos pagas extras que percibía mi madre y la pensión de viudedad hice amortizaciones anticipadas al préstamo y como no fue una cantidad elevada, fueron 3.000.000 millones de las antiguas Pesetas, se pudo amortizar el préstamo en pocos años·, contaba Kelly a Lucía Extebarria.

"Después de haber pagado este préstamo yo tendría unos 25 o 26 años, cuando vi que vendían una casa vieja de origen y bastante deteriorada de tres alturas a unos 25 millones de las antiguas pesetas, después de una negociación, conseguí rebajarla a 21 millones y volví a hacer la misma operación en el banco, nos lo concedieron, pues ya tenían nuestro récord de que éramos pagadores y que posiblemente cancelaríamos antes de la finalización del préstamo. Esto se compró antes de la subida de las viviendas y el boom inmobiliario", explicaba la hermana de Anglés.

"Nos pusimos todos a reformar, y cuando digo todos, digo todos en la medida de lo posibilidad de cada uno con ayuda de algunos amigos albañiles, estos sí que cobraban, pero un precio especial, sin ningún lujo terminamos poco a poco la reforma y se pusieron a vivir allí todos menos yo.

Luego esta vivienda de tres alturas, se hizo una división horizontal para poder venderla individualmente piso por piso y se vendió sobre el 2006 en la cima de los precios altos, con el beneficio obtenido de esa ventas, le compré a mi madre el bungalow, que por cierto compró en la cima del precio, o sea carísimo y todavía queda por pagar, pues con la venta no se llegó a pagar del todo, aún falta unos 120.000€, que va pagando mi madre con su pensión.", continuaba Kelly.

La hermana de Antonio Anglés actuando como Kelly Faces en 'Tú si que vales' (Telecinco). 

"Por otro lado, yo compré una vivienda en Valencia capital, cuando tenía unos 24 años, con las nóminas de Canal 9, trabajaba en el ballet de la cadena y pude comprar lo más económico que encontré, 4.500.000 ptas, por supuesto antes de la subida inmobiliaria y viví allí hasta el año 2007 que la vendí en la cima del precio por 35.000.000 ptas, pero no podía vender sin comprar, en algún sitio tendría que vivir y compre una vivienda en el pueblo de Albal también en la cima, ésta la hipotequé y con el dinero de la venta de mi piso de Valencia hice algunas inversiones, entre ellas inmobiliarias”, así explicaba Kelly sus inversiones inmobiliarias.

La vida ha sido muy favorable con los Anglés. Mucho más que con las familias de Desi, Miriam y Desireé a quienes un miembro de la familia Anglés, Antonio, arrebató la vida junto a Miguel Ricart hace 26 años.

COMPARTIR: