19 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

El ex de Isabel Pantoja y Mayte Zaldívar, de 76 años, se encuentra "grave" por una insuficiencia respiratoria, causa por la que salió de la cárcel

Ascenso y caída de Julián Muñoz, ingresado en un hospital: ‘Aupado’ por Gil y Gil en Marbella y a prisión por el ‘caso Malaya’

El Cierre Digital en Julián Muñoz.
Julián Muñoz.
Julián Muñoz, exalcalde de Marbella, se encuentra ingresado en el Hospital Costa del Sol de la localidad malagueña por una insuficiencia respiratoria. El que fue pareja de Isabel Pantoja lleva años sufriendo problemas de salud, unos que, precisamente, le hicieron salir en libertad condicional en 2021. Muñoz ascendió a la alcaldía en el año 2002 y apenas 4 años después fue detenido por su gestión, así como por la corrupción y el incremento ilícito de su patrimonio.

El exalcalde de Marbella a principios de los 2000, Julián Muñoz, pasa un momento delicado de salud. Ingresado desde hace 15 días en el Hospital Costa del Sol de Marbella por una insuficiencia respiratoria, el que fue pareja de Isabel Pantoja mantiene un “estado de salud grave”. Según contó la hija de su matrimonio con Mayte Zaldívar, Elia, “está malillo”. Y es que Muñoz lleva unos años delicado de salud. De hecho, fueron sus enfermedades las que hicieron que se le pusiera en libertad condicional en 2021, a pesar de que no habrá acabado su deuda con la justicia hasta el 29 de octubre de 2028.

Nacido en El Arenal (Ávila) con el nombre de Julián Felipe Muñoz Palomo, Julián Muñoz era conocido como ‘Cachuli’ en su pueblo natal. Cuando se trasladó a la localidad madrileña de San Martín de Valdeiglesias, comenzó a desarrollarse profesionalmente en el sector de la hostelería. Primero como camarero, luego como relaciones públicas y posteriormente como regente de un bar y de un restaurante. Fue en esta época en la que conoció Mayte Zaldívar, con la que se casó y tuvo a su hija Elia. Zaldívar ya tenía otra hija, Eloísa, antes de conocer a Julián.

La etapa como relaciones públicas de Julián Muñoz, ya asentado en la Costa del Sol, le sirvió para ganar importantes contactos. Uno de ellos, Jesús Gil y Gil, que fue el encargado de introducirle en la política. Aunque Muñoz fue afiliado al PSOE, cuando conoció a Gil y Gil aceptó un puesto en el Grupo Independiente Liberal en las elecciones municipales del año 1991.

Inicios en la política y su relación con Isabel Pantoja

Fue en 1991 cuando comenzó la etapa política de Julián Muñoz. Primero como concejal de Fiestas, después como primer teniente de alcalde y finalmente, alcalde (desde abril de 2002, cuando Gil y Gil dejó el cargo, hasta agosto de 2003). En este periodo, comenzó su etapa de ostentación y lujo y, también, las relaciones extramatrimoniales. Especialmente mediática fue su relación con Isabel Pantoja, que se gestó en el último año que permaneció como alcalde.

Mayte Zaldívar, Julián Muñoz e Isabel Pantoja.

Según explicó el propio Julián Muñoz en la docuserie de Telecinco Julián Muñoz: No es la hora de la venganza, es la hora de la verdad, el acercamiento se produjo cuando Ana Belén fue elegida como imagen de Madrid en el año 2002. Él consiguió el teléfono de Isabel Pantoja y comenzó a hablar con ella para que fuera la imagen de Marbella.

Los primeros actos a los que asistió la tonadillera tuvieron lugar en 2003. El 28 de febrero acudió al acto institucional de izada de bandera por el Día de Andalucía y el 17 de marzo amadrinó un avión de la compañía aérea Air Europa al que llamaron Marbella. El asunto llegó a la prensa rápidamente. Se habló de pagos a la tonadillera, e incluso de que le habían comprado una parcela en la localidad. El por entonces alcalde, Julián Muñoz, los desmintió.

Aunque entonces también desmentía la relación que estaba comenzando con Isabel Pantoja —debido a que seguía casado con Mayte Zaldívar­—, años después confesó que ya entonces entre ambos había una “conexión”. Lo que sigue sosteniendo es que por esos eventos institucionales de promoción de Marbella, Isabel Pantoja “nunca cobró una peseta”. La tonadillera acabó renunciando a ser imagen de Marbella ese mismo año debido al revuelo causado y nunca llegó a firmar el contrato, según ella.

A pesar de esto, la gestión de Muñoz al frente del Ayuntamiento de Marbella y el hecho de que aumentó considerablemente su patrimonio —consecuencia de los negocios que hizo con empresarios y promotores de la Costa del Sol mientras mantenía la alcaldía—, hizo que la Justicia le investigara no solo a él, sino a sus parejas conocidas: Mayte Zaldívar (de la que finalmente se divorció) e Isabel Pantoja. Se le acusaba de cohecho y de recibir sobornos.

3,5 millones de euros ilícitos

La Justicia estimó que al menos 3,5 millones de euros los consiguió de manera ilícita, ocultando gran parte de ese dinero aparentemente en el extranjero. Y a pesar de todo este enriquecimiento, su declaración de la renta le salía negativa, obteniendo devoluciones por el IRPF en los años 2000, 2001 y 2002 por valor, respectivamente, de 1.966 euros, 1.963 euros y de 2.099 euros.

Julián Muñoz.

Durante su matrimonio con Mayte Zaldívar hubo una sola unidad familiar de ingresos en la que, la mayoría de dinero, lo aportaba Muñoz. A Mayte Zaldívar solo se le conocen ingresos procedentes de la empresa municipal marbellí Turismo 2000, en los años 1998 y 1999, por valor de 9.593 euros, y a su hija Eloísa, la cantidad de 3.790 euros por un trabajo en un supermercado. Pero Muñoz ganaba del Ayuntamiento de Marbella la cantidad neta de unos 52.000 euros, insignificante cantidad para el gran patrimonio que consiguió reunir.

Fue a partir de finales del año 2002 y principios del 2003 cuando Julián Muñoz comenzó a desprenderse de los fondos que mantenía ocultos hasta entonces en el extranjero, preferentemente en Suiza, haciéndoselos llegar tanto a su todavía mujer y familia como a su por entonces compañera sentimental, la tonadillera Isabel Pantoja.

El blanqueo de Julián Muñoz

En un primer momento, se valió para dar salida a los fondos generados, y de procedencia presuntamente delictiva, de su entonces mujer Mayte Zaldívar, de sus hijas y de su cuñado Jesús Zaldívar, que se convirtió en su presunto intermediario. Posteriormente, ya a partir de 2003, lo hizo también con Isabel Pantoja.

Muñoz tenía dos maneras de guardar su dinero más oscuro:

1) En su casa, en las famosas bolsas de basura que llegaban a su domicilio. Este era un dinero que, según testimonio de Mayte Zaldívar, procedía de las comisiones que había cobrado su entonces marido. Cuando abandonó el hogar se llevó este dinero que sumaba cerca de 300.000 euros, según declaró Zaldívar a la policía.

2) La otra inyección económica, que también recibió Mayte Zaldívar, procedía de las cuentas abiertas por Muñoz en Suiza, contando con la colaboración de un banco privado, la entidad Ferrier Lullin&Cie SA, posteriormente absorbida por el banco Julius Baer.

Para tal fin, Julián Muñoz se sirvió de su excuñado, Jesús Zaldívar, que se convirtió en su presunto intermediario. Así se abrieron varias cuentas secretas en la entidad Ferrier Lullin, con nombres rocambolescos. Entre ellas, la cuenta “DAMADENOCHE”. A esta cuenta se hicieron varios ingresos. La Justicia española determinó que, al menos, se realizaron dos por un valor conjunto de 891.000 euros.

El primero de ellos, el 4 de junio de 2003, por un valor de 601.198,08 euros, procedentes de otra cuenta bancaria denominada “Luna llena”, abierta también en la misma sucursal bancaria Julius Baer. El otro, el 30 de julio de 2003, por valor de 290.000 euros, procedentes de otra cuenta bancaria denominada “El Batán”, abierta en la sociedad suiza Banque Vontobel Geneve S.A.

Sociedades interpuestas

Para hacer llegar este dinero a Maite Zaldívar se valía de una sociedad interpuesta denominada “Meja INC”, inscrita en el estado norteamericano de Delaware. Una vez constituida la sociedad Meja INC, Maite Zaldívar y su hermano Jesús abrieron otras dos cuentas bancarias más: una, en Gibraltar, en la entidad Credit Suisse; y, la otra, en Marbella, en la entidad Cajamar.

Julián Muñoz, detenido.

Así, desde Suiza se hizo transferir el dinero hacia dos cuentas abiertas en España. Primero, vía Gibraltar, y desde allí a Marbella, donde llegaron, al menos, 577.000 euros. Es decir, de los datos conocidos quedaba un resto de 314.000 euros sin aparecer, de los cuales una gran parte la Justicia pensó que estaban aún en Suiza y otra pequeña parte en Gibraltar, según la investigación policial.

El dinero, una vez en la cuenta de Cajamar en Marbella, era sacado a través de reintegros en efectivo para, acto seguido, efectuar otra imposición simultánea en otras cuentas controladas por los hermanos Zaldívar, abiertas también en la misma sucursal bancaria de Cajamar.

Así se realizaron 112 apuntes, de octubre de 2003 a mayo de 2006, de retirada de las cuentas de Meja INC por valor de 601.016,79 euros y un valor de abono en las otras cuentas de los Zaldívar por 601.100,90 euros. Es decir, todo cuadra.

Además de estas y otras sociedades utilizadas tanto por Julián Muñoz, como Mayte Zaldívar e Isabel Pantoja, el blanqueo se realizó comprando diferentes inmuebles que aumentaron su patrimonio.

Detenciones de Julián Muñoz y su delicado estado de salud

Por todo esto, que formó parte del denominado ‘caso Malaya’, Julián Muñoz fue detenido en el año 2006, al igual que Zaldívar y Pantoja. Todos ingresaron en prisión preventiva. Julián Muñoz fue condenado por cohecho, malversación de fondos públicos, y por prevaricación urbanística relacionada con la concesión de licencias ilegales durante su estancia al frente del Ayuntamiento de Marbella. Después de cumplir tres cuartas partes de la pena de prisión impuesta por estos delitos, el exalcalde salió de la cárcel en el año 2008, tras casi dos años y medio entre rejas.

Julián Muñoz en la Audiencia Nacional en 2013.

A Muñoz se le volvió a condenar en el año 2013, concretamente a siete años y medio de prisión y a diez años de inhabilitación de desempeños públicos por prevaricación. Además, en octubre de ese mismo año la Audiencia Provincial de Málaga le condenó a dos años de cárcel y a dieciséis de inhabilitación por delitos relacionados con el ‘caso Malaya’ mencionado anteriormente.

Por aquel entonces, Julián Muñoz ya tenía un delicado estado de salud. Ahora se conoce que tiene problemas de corazón —sufrió un infarto—, en las arterias —lleva varios stents, tres en la coronaria y dos en las piernas—, diabetes y llegó a sufrir un ictus estando en prisión. Con este estado de salud, en 2015 le concedieron el régimen penitenciario de tercer grado. Una decisión que fue anulada porque la Audiencia de Málaga consideró que “mantenía intacta su capacidad de delinquir”.

En mayo del año 2016, la Audiencia Nacional le volvió a conceder el tercer grado aunque dos años más tarde le fue revocado al encontrarle bailando en una discoteca a altas horas de la madrugada. Finalmente, consiguió la libertad condicional en 2021 debido a unos problemas de salud que tres años más tarde, le han llevado a permanecer hospitalizado por una insuficiencia respiratoria que, según han comunicado, está complicándose.

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