25 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

La estrategia de amabilización en la izquierda abertzale promovida por Arnaldo Otegi podría saltar por los aires por culpa de esta escisión etarra

ATA, un grupúsculo afín a la banda terrorista ETA, forma un núcleo duro de 'kale borroka' en Pamplona

/ Incidentes del pasado 7N en Pamplona.
La estrategia de amabilización en la izquierda abertzale promovida por Arnaldo Otegi, que ha encauzado las reivindicaciones históricas de la antigua HB a través de Euskal Herria Bildu, podría saltar por los aires por culpa de una escisión de ETA.

Arnaldo Otegi ha aprovechado el inconmensurable prestigio que disfruta dentro del sector 'duro' y 'blando' de la izquierda abertzale para encauzar las reivindicaciones históricas del nacionalismo vasco progresista hacia las vías pacíficas.

El de Elgoibar ha realizado durante la última década un sobresaliente encaje de bolillos que ha contribuido al final de la violencia de ETA, a la estrategia amabilizadora de Euskal Herria Bildu (que se encuentra en máximos electorales y de influencia, tanto en Euskadi como en Navarra) y a que las innumerables tensiones que anidan dentro de la izquierda abertzale no conlleven el surgimiento de una escisión 'consistente' de la extinta banda terrorista.

Otegi ha apostado por acometer un giro socialdemócrata con el que renuncia a unilateralidades identitarias 'a la catalana' e incluso a promover reformas fiscales en Euskadi y Navarra, que actúan como una especie de 'paraísos fiscales' dentro del Estado español, para competir con el liberalismo madrileño (mientras en el norte se recortan servicios y se avejentan infraestructuras).

Además, los cinco diputados de EH Bildu en el Congreso posibilitaron la moción de censura contra Mariano Rajoy, las investiduras de Pedro Sánchez y los últimos presupuestos gubernamentales que incluyen obras como el TAV y la partida que financia a Casa Real.

La cohesión de la izquierda abertzale en torno a Otegi posibilita que apenas se escuchen voces contra el oficialismo de EH Bildu, que ha celebrado primarias sin competición real, y que tan solo reciban reproches del PNV (que teme que le quiten el Gobierno Vasco), del sindicato ELA (que le recuerda a Otegi sus renuncias económicas) y del Grupo Noticias (que denuncia el presunto pucherazo de Eusko Alkartasuna, parte de la coalición de partidos abertzales).

La fuerza de Otegi radica en su estrategia para disparar su influencia, en parte gracias a Unidas Podemos, a copiar las tácticas clientelistas del PNV en Madrid, y a apaciguar conciencias internas gracias al acercamiento de los presos de ETA, que seguían alejados del norte para enfado de colectivos de derechos humanos y de algunos juristas que denunciaban el revanchismo del Estado español.

ATA

Otegi ha lanzado guiños al sector 'duro' de la izquierda abertzale mediante los presos y la negativa de EH Bildu a apoyar que se prohíban los 'ongi etorris', que son unos recibimientos a los ex presos de ETA que, según voces de distintas sensibilidades consultadas por este medio, "debieran producirse en la más estricta intimidad familiar".

     Otegi. Foto: Radio Euskadi. 

Pero parte de la vieja guardia de ETA mira con recelos a Otegi y está apostando por crear una especie de banda terrorista de baja intensidad, ATA, encargada de denunciar las incoherencias de EH Bildu y de reavivar la apuesta por la 'kale borroka'.

7 de noviembre

Noviembre de 2020 arrancó con la prensa estatal asombrada por la violencia que se desató en la tranquila ciudad de Logroño, donde las protestas juveniles contra las medidas motivadas por la crisis sanitaria acabaron en salvajes disturbios y en 18 detenciones por el destrozo de varios comercios.

La Policía Nacional sabía entonces que en la vecina Pamplona se podrían producir similares incidentes 'apolíticos', pero es cierto que en la capital de Navarra estas algaradas sucedidas el 7 de noviembre fueron presuntamente aprovechadas por elementos cercanos a Gazte Socialista.

Esta organización, que según fuentes policiales consultadas por Elcierredigital.com podría ser "el referente juvenil de una minúscula escisión de ETA llamada ATA", fue acusada por el portavoz del socialismo navarro Ramón Alzórriz de estar detrás de los citados incidentes.

Alzórriz llegó a emparentar unos incidentes en el barrio pamplonés de la Rochapea con unas pintadas aparecidas contra la presidenta navarra María Chivite que él atribuyó, seguramente de forma errónea, a Vox.

"Sabemos perfectamente quiénes son unos y otros, han atacado la democracia sistemáticamente unos y otros, pero también tienen que saber que tienen en frente a un Partido Socialista firme en la lucha por la democracia, por los derechos y libertades de nuestro país, y que vamos a seguir realizando todas las propuestas necesarias para terminar con esta pandemia", aseguró la eterna mano derecha de Santos Cerdán.

"Sabemos cuáles son las consignas en la Rochapea, más cercanas a ATA. Los extremos tienen los mismos objetivos, atacar al Estado de Derecho", afirmó Alzórriz (que recibió una querella de Vox de la que acaba de ser absuelto).

'Talde'

Los incidentes de la Rochapea han provocado diez detenciones en Navarra en los últimos días. La Policía Nacional cree que Gazte Koordinadora Socialista formó un 'talde' (grupo) para realizar actividades propias de la 'kale borroka' (violencia callejera).

Este grupo habría organizado y animado a otros jóvenes a realizar actividades violentas (se atacaron cinco sucursales bancarias, dos comercios y numerosos contenedores). A este grupo se le han intervenido manuales para la confección de cócteles molotov, cohetes modelo trueno, un puño americano y propaganda. Es decir, nada que por ahora inquiete demasiado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

"Criminalización"

Fuentes cercanas a Gatzte Koordinadora Socialista señalan a Elcierredigital.com que las detenciones son "un nuevo intento del Estado de criminalizar a la izquierda abertzale, tal y como fue el 'caso Alsasua' o las recientes detenciones de militantes en Pamplona del sindicato LAB por participar en la huelga del 8M o en la huelga navarra del sector de la limpieza".

Estas mismas fuentes señalan que este supuesto grupo, que tiene elementos que muestran más interés "por el fútbol que por la política" y más cercanos a una famosa peña osasunista que a ATA, "son utilizados por el Gobierno estatal como parte de su estrategia electoral de utilizar a cuenta las tensiones territoriales en Cataluña y Euskadi-Navarra".

Gazte Koordinadora Socialista

Algunos medios señalan que ATA estaría liderada intelectualmente por el veterano José Luis Eciolaza Galán, 'Dientepunto', que lleva más de una década en América tras haber participado en el asesinato de cuatro guardia civiles en un bar de la localidad guipuzkoana de Zarautz.

Otro de los exmiembros de ETA señalados por estar en las cercanías ideológicas de la nueva banda sería Francisco Ruiz, que asesinó al emblemático concejal Tomás Caballero (miembro de UPN tras haber militado en el antifranquismo).

Y debajo de ATA podría encontrarse Gazte Koordinadora Socialista, que se pelea por el poder territorial con Ernai (juventudes de EH Bildu) en algunas herriko tabernas (bares cercanos a la izquierda abertzale) y gaztetxes (influyentes centros sociales y culturales 'okupados').

Es evidente que su mensaje está calando en parte de la juventud abertzale porque Otegi, en las últimas primarias de EH Bildu, ha colocado a sus cercanos al frente de la coalición de partidos y ha apostado por otorgar todo el poder a las víctimas del 'caso Bateragune' (cuya instrucción se demostró como injusta por Estrasburgo).

Fuentes policiales señalan a Elcierredigital.com que "ATA comprende que su posible interés por apostar por la violencia choca con el sentir mayoritario del pueblo vasco y por eso muestran su mejor cara a través de Gazte Koordinadora Socialista, que denuncia las contradicciones ideológicas de Otegi y realiza actividades sectoriales para pescar a jóvenes abertzales comprometidos".

El runrún contra EH Bildu ha crecido porque en el citado congreso aprobaron una ponencia que dice que deben abandonar su "política de alianzas de esencialismos, entenderla en función de nuestros objetivos y no según criterios morales. Una política de alianzas adecuada es la que nos acerca a nuestros objetivos, no la que nos mantiene en una zona de confort o en posiciones de pureza".

Y esas posiciones de pureza, si no las defiende Otegi (el "Mandela vasco", según parte del entorno abertzale), las podrían defender otras fuerzas. Y también por vías democráticas. Lo que habrá que ver es con cuánto éxito electoral.

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