19 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Unos meses antes, H&M, también dedicada  a la industria de la moda, fue vetada en la red asiática por unas declaraciones similares

Miedo a la censura de China a empresas occidentales: North Face retira sus críticas a Xinjiang

El sistema de censura que controla en China los contenidos que versan sobre su Gobierno en la red es uno de los más sofisticados que existen en el mundo. Un bloqueo que no es ajeno a las empresas occidentales, y por la que el fabricante estadounidense de ropa de montaña North Face, parece, retiró hace unos meses una declaración en la que expresaba su preocupación por las acusaciones de trabajo forzoso en la región de Xinjian, una zona del país rica en algodón.

El sistema de censura que controla en China los contenidos que versan sobre su Gobierno en la red es uno de los más sofisticados que existen en el mundo. Una estructura cuya férrea supervisión ha aumentado desde que, en el año 2013, Xi Jinping se alzara como Líder Supremo de la República Popular. De hecho, no es ningún secreto que Xi pretende, con sus controvertidas políticas, que Internet tenga un papel más importante en el fortalecimiento del control que mantiene el Partido Comunista sobre la sociedad y por ello, cada vez más asuntos se consideran "delicados".

Sucedió, y continúa sucediendo cada cuatro de junio -fecha en la que se conmemoran las protestas- con la masacre de Tiananmén. A día de hoy, muy pocas personas adultas habitantes en el país asiático han oído siquiera hablar de lo que pasó durante los tres meses que duró la movilización.

Más reciente ha sido el veto al Óscar de Chloé Zhao. La ceremonia de los premios cinematográficos no fue retransmitida en la China continental y tampoco, por primera vez en medio siglo, en Hong Kong. Casi todo rastro acerca de la directora en redes sociales ha desaparecido, y cualquier búsqueda de Zhao o 'Nomadland' en Douban, una plataforma especializada en cine, conduce a un mensaje que explica la ausencia de resultados por "las leyes y regulaciones vigentes".

Xi Jing Ping. 

Una censura que tampoco es ajena a las empresas que cuestionan las prácticas del Gobierno chino, y por la que el fabricante estadounidense de ropa de montaña North Face, parece, retiró hace unos meses una declaración en la que expresaba su preocupación por las acusaciones de trabajo forzoso en la región de Xinjian, una zona del país rica en algodón.

Precisamente, H&M, también dedicada a la industria de la moda, fue vetada en la red asiática por unas declaraciones similares. El 24 de marzo, el Comité Central de la Liga de las Juventudes Comunistas de China publicó en Weibo -el equivalente a Twitter- un mensaje que incluía un enlace a un comunicado de la empresa sueca en la que anunciaba su decisión de dejar de usar algodón de la región china de Xinjiang mientras no se aclarasen las acusaciones de uso de mano de obra esclava. La publicación incluía, además, la siguiente frase: "¿Queréis ganar dinero en China al tiempo que difundís rumores para boicotear el algodón de Xinjiang? ¡Ya te gustaría!". A partir de ese momento, la marca dejó de existir virtualmente para los usuarios chinos. 

Después del boicot a H&M, North Face no ha sido la única que ha retirado o alterado críticas con Xinjiang de su página web. Según un análisis del Wall Street Journal, en los días posteriores, el propietario de Zara, Inditex SA, el propietario de Calvin Klein, PVH Corp., y el propietario de Victoria's Secret, L Brands Inc., también eliminaron o modificaron declaraciones similares. 

Una muestra de la creciente presión a la que se enfrentan las empresas occidentales que hacen negocios en China, un país que se ha convertido en uno de los mercados de moda más grandes y de más rápido crecimiento del mundo, y en el que las empresas de indumentaria han entrado en masa. 

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