21 de octubre de 2021
|
Buscar
FIN DE SEMANA

LAS UNIVERSIDADES PRIVADAS ESPAÑOLAS SE ENCUENTRAN A MERCED DEL MERCADO FINANCIERO, con CADA VEZ MENOS DOCENTES porque apuestan por las clases online

El despido de 275 profesores de la Universidad Europea destapa el escándalo de los dueños de la enseñanza

La Universidad Europea de Madrid (UEM) anunció un ERE de casi trescientos docentes antes de Navidad. Los trabajadores aseguran que se trata de una estrategia para obtener enormes beneficios por el fondo de inversiones Permira, actual propietario del centro educativo, y bajo la excusa de problemas económicos. Con los trabajadores entre la espada y la pared, la UEM se pone en cabeza en la nueva estrategia de las universidades españolas: Apostar por la universidad a distancia para abaratar costes.

El pasado 25 de enero el futuro de la docencia de la Universidad Europea de Madrid (UEM) estaba suspendido en una cuerda de funambulista. El comité de empresa y los representantes del centro educativo se reunieron para discutir sobre la propuesta del expediente de regulación de empleo (ERE) que dejaría en paro a 275 trabajadores. Este sería el mayor ERE de la historia para profesores universitarios. Si se hiciera efectivo, el despido se realizaría a principios de febrero de este año 2021.

Los docentes ya se han movilizado en contra de la medida que afectaría a 221 profesionales de las sedes de Madrid, 27 del campus de la Comunidad Valenciana y 7 del Campus de Canarias. Fuentes de la Universidad aseguran que esta medida solo servirá para “renunciar a la calidad” de la enseñanza. Los profesores encuentran respaldo en los sindicatos, USO y UGT ya han mostrado el rechazo a la medida. Afirman que los supuestos problemas de solvencia fueron una excusa para acogerse a un ERTE en plena pandemia y al ERE que está en estos momentos sobre la mesa. Además, inciden en la oportunidad de la decisión: Justo antes de las vacaciones de Navidad.

“Hemos bajado en el ranking, nos han cancelado las prácticas, nos han subido precios por un servicio que no están dando, han hecho un ERE donde van a echar a 275 profesores a la calle, pero la rectora ha aparecido este enero con un Maserati nuevo… y siguen contratando a gente para que haga publicidad y para atención al alumnado”, aseguran trabajadores de la UEM.

Fuentes de la Universidad aseguran que esta es una estrategia más del fondo de inversiones londinense Permira para “bajar costes y subir ingresos”. Este fondo compró en 2018 el paquete económico de Laureate —un conglomerado empresarial dedicado a la formación superior con 60 campus universitarios repartidos en 20 países— por 770 millones de euros y en el cual se incluía Universidad Europea de Madrid. El personal de la Universidad asegura que para obtener una gran cantidad de beneficios en poco tiempo Permira está siguiendo esta estrategia: “Bajar horas de profesor y aumentar el número de alumnos matriculados”.

Protesta en la puerta de la universidad para frenar la aprobación del ERE.

Los trabajadores afirman que la Universidad ha sufrido un cambio drástico en apenas días y pasó “de ser una universidad presencial a tener todas sus clases en línea”. Este movimiento no es ilegal, puesto que, de acuerdo con el Gobierno de España, todos los grados universitarios deben tener 240 créditos ECTS—un crédito ECTS equivale a 25 horas de trabajo y/o lectivas—, pero no se especifica si estos créditos deben impartirse online o de manera presencial.

El paso a una universidad digital fue previamente tanteado. Fuentes de la UEM aseguran que en una encuesta de satisfacción los alumnos mostraron su conformidad con el cambio educativo que había sucedido por el confinamiento de la COVID-19. Tras el confinamiento, los profesores tuvieron que diseñar un “bloque digital para imprevistos u otros sucesos con una duración de 12 horas de clase”. Aseguran que los docentes han pasado de dar 72 horas lectivas por asignatura a 60, que esas horas lectivas se encuentran de manera digital y que son las correspondientes al número de profesores de los que la gestora quiere prescindir.

Más aportación a la investigación

El ministro de Universidades, Manuel Castells, anunció su intención de actualizar a través de un decreto los requisitos que deben de cumplir los centros educativos para considerarse universidades. En esta actualización se obliga a las universidades españolas a destinar un 5% del presupuesto a programas propios de investigación. Según Castells, esto garantizaría “una calidad mínima de investigación y de docencia".

El anuncio ha acelerado la estrategia de Permira de abaratar costes y aumentar los beneficios para vender la UEM. “Lo que suceda con el prestigio o la calidad de los grados o la docencia no es asunto de Permira, que tiene que vender rápido, antes de que la ley aprobada en noviembre le obligue a invertir un 5% en investigación (perderían ese 5%) o invertir en profesores acreditados (supone más gasto en profes)”, aseguran los trabajadores del centro de enseñanza.

Las semillas de una nueva estrategia económica

“Hoy es la UEM. Mañana será la UAX. Después todas las universidades y fundaciones que encuentren en la supuesta digitalización la excusa para bajar las horas de docencia, y en consecuencia, la competencia de los alumnos”, asegura el personal trabajador de la UEM tras el planteamiento del ERE.

En la Universidad de Saint Louis ya se están observando los primeros movimientos. “Estamos con un tercio de los alumnos frente a los números habituales. Se han cancelado muchas clases y algunas se han mantenido con el esfuerzo de todos, yo he dado clase con dos alumnos, obviamente con reducción de sueldo”, asegura un profesor asociado a la Universidad. El mismo docente asegura que está ocurriendo lo mismo en la Syracuse University, universidad para la que también trabaja: “Han cancelado completamente el semestre pasado y el actual. La previsión es que abran para el mini-semestre de verano. Los profesionales a tiempo parcial, obviamente, no hemos tenido contratación. La plantilla a tiempo completo está en ERTE”.

Aula vacía de la Universidad Europea de Madrid.

La precariedad educativa no solo perjudicaría a las universidades privadas. "Si este ERE prospera, primero se fijarán las universidades privadas, pero luego vendrán las públicas, porque la Carlos III y la Universidad Rey Juan Carlos gestionan sus recursos humanos como si fuesen empresas", aseguran los sindicatos.

En definitiva, una apuesta por el aumento de beneficios que no beneficia al sistema universitario español ni a sus alumnos.

COMPARTIR: