08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Juan José Valle, único detenido por el caso, fue puesto en libertad el lunes por la jueza que dirige la instrucción por falta de pruebas

Giro en la desaparición de Casarrubios del Monte: La Guardia Civil investiga el entorno más cercano de Roberto García

Exclusiva Juan José Valle, único acusado hasta ahora de la desaparición de Roberto García.
Juan José Valle, único acusado hasta ahora de la desaparición de Roberto García.
La famosa segunda vía sobre la desaparición de Roberto García en Casarrubios del Monte parece abrirse camino con la puesta en libertad del único acusado de la desaparición del hombre de este vecino de 63 años, ocurrida en febrero de 2019. Juan José Valle fue detenido en mayo tras comprobarse que había sacado dinero de varios cajeros automáticos con la tarjeta bancaria del desaparecido. Sin embargo, la Guardia Civil busca ahora otros culpables en el entorno más cercano de Roberto.

Juan José Valle, acusado de la desaparición forzada de Roberto García, fue puesto en libertad el lunes por la noche por decisión de la jueza de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Illescas (Toledo), Carolina Hidalgo. Según fuentes jurídicas consultadas, solo se le puede acusar de momento de un delito de estafa continuada y no de la desaparición y homicidio de Roberto García, algo insuficiente para mantenerlo más de cuatro meses en prisión.

Esta medida llegó justo después de que la abogada de la familia de Roberto, Emilia Zaballos, renunciase a la defensa y por tanto, a la acusación particular. Según ha podido saber elcierredigital.com esta renuncia se ha producido por "falta de confianza y reconocimiento a la labor de la Fundación Zaballos en este caso, donde actuaba gratuitamente, pero no ha encontrado que la manera de comportarse de los clientes fuera la correcta". Ahora la familia García deberá designar otro letrado para personarse en la causa y por tanto, en el Juzgado número 6 de Illescas, que dirige la investigación.

Emilia Zaballos, abogada de la familia hasta la semana pasada.

Hay que recordar que Roberto García despareció el 18 de febrero y Juan José Valle, un albañil sevillano, vecino del desaparecido fue detenido el 23 de mayo e ingresó en la prisión de Ocaña el 25 de mayo.

Valle fue acusado de desaparición forzada y un delito de estafa continuada, pero solo este segundo puede ser probado objetivamente hasta ahora, ya que hay pruebas de que efectuó cinco operaciones de retirada de efectivo, de 500 euros en cada ocasión, en total 2.500 euros, entre las cuatro y las cinco de la madrugada de diferentes días.

Juan José Valle siempre mantuvo que se había encontrado la tarjeta bancaria del desaparecido en el suelo, con los cuatro números de la clave de acceso pegada a la misma. Los investigadores de la Guardia Civil no lo creyeron y detuvieron a otra persona junto a él. También tomaron muestras de restos biológicos en casa del detenido, que vivía de alquiler enfrente de Roberto, en Casarrubios del Monte.

La Guardia Civil decidió precipitar la detención del sospechoso  después de que sus imágenes sacando dinero de un cajero, fuesen difundidas por un programa de televisión. Sin embargo, el detenido nunca confesó el crimen y el cuerpo de Roberto García jamás fue encontrado a pesar de las numerosas batidas realizadas en Casarrubios del Monte y los alrededores. En ese momento fue acusado de desaparición forzada y estafa a Roberto Garcia, que había cobrado 30 mil euros hacia poco de la venta de unas propiedades.

Roberto García.

También contribuyó a la rápida detención del sospechoso el miedo de los investigadores a que se pudiese deshacer de pruebas, como el pasamontañas con el que se cubría para sacar dinero de los cajeros automáticos de la zona.

La segunda vía se abre

La Guardia Civil pretendía sorprenderlo y detenerlo cuando se dispusiese a realizar una nueva extracción de dinero. La publicación del vídeo hizo extremar todas las precauciones de los investigadores para evitar filtraciones que lleguen al detenido o sus cómplices y el hermetismo desde entonces ha sido total. Hace unos meses trascendió que existía una segunda vía de investigación, aunque nunca se filtró el origen u objetivo de esta segunda vía.

Ahora, según ha podido averiguar elcierredigital.com, la Guardia Civil intenta apuntalar pruebas definitivas para proceder a nuevas detenciones en el mismo Casarrubios del Monte o localidades cercanas, de personas pertenecientes al entorno próximo del desaparecido. Algunas fuentes aseguran que "dentro de poco habrá sorpresas". Esta nueva vía se inició después de que el propietario de un restaurante en el polígono industrial de la localidad manifestase haber visto a Roberto García comer un par de días antes con unos familiares en su local. Este testigo conocía perfectamente al desaparecido, de cuando repartía el correo por las empresas del polígono. Los hermanos de Roberto estuvieron buscando a estos "familiares" pero todos negaron haber comido con el desaparecido en esa fecha.

Junto a Juan José Valle la Guardia Civil detuvo también a otro hombre, porque aparecía en uno de los vídeos justo detrás del detenido, en actitud de espera y los investigadores creyeron entonces que Valle tuvo que disponer de ayuda para llevar el coche de Roberto al parking de El Álamo, donde fue encontrado, y en última instancia, deshacerse del cuerpo.

Durante todos estos meses las autoridade, familiares y los grupos de protección civil han organizado batidas por el pueblo y los alrededores para tratar de encontrar el cuerpo de Roberto, pero por el momento ninguna búsqueda ha tenido éxito.

Roberto era una persona metódica que siempre avisaba a su familia en caso de cambiar alguno de los movimientos que formaban parte de su rutina. Por ello, siempre resultó extraño que se tratara de una fuga voluntaria y mucho más que el desaparecido hubiera dejado su coche mal aparcado en un parking de El Álamo (Madrid), a tan solo siete kilómetros de su casa en Casarrubios del Monte, ya en la provincia de Toledo.

Juan José Valle, detenido y ahora puesto en libertad.

El detenido y ahora puesto en libertad tiene cuarenta y seis años de edad, es sevillano, albañil y de complexión fuerte. Tiene antecedentes por malos tratos en el ámbito familiar y vivía de alquiler en un piso abuhardillado frente a la casa de Roberto, 63 años cuando desapareció, en esta localidad toledana.

Roberto García era un hombre muy conocido en Casarrubios del Monte. Tenía el pelo canoso y medía 1,70 metros. Era el menor de tres hermanos y una persona muy querida en el pueblo, por su carácter afable y extrovertido. Su familia era de allí, de siempre. “Los hermanos somos como uña y carne. Somos hermanos, pero hermanos de verdad, de los que hay que ser. Siempre que necesitábamos algo nos ayudábamos”, señaló unos días después  de su desparición Manuel, su hermano mayor, a elcierredigital.com. 

Roberto trabajó como alguacil de Casarrubios del Monte y vivía solo en su casa con sus dos perros. “Es soltero de toda la vida, solterón vamos. Tiene dos perros y si alguna vez le surgía un imprevisto nos avisaba para que les fuéramos a dar de comer”, apuntaba Manuel.

El miércoles 20 de febrero sus hermanos empezaron a preocuparse por Roberto, una persona metódica y que siempre avisaba a su familia en caso de cambiar alguno de los movimientos que formaban parte de su rutina. Fue entonces cuando empezaron a llamarle al teléfono para intentar localizarlo, pero no daba señal. El jueves 21 formularon la denuncia y poco después encontraron su vehículo en El Álamo, donde precisamente vivía su hermano Manuel y al que, al parecer, iba a visitar con frecuencia. El coche de Roberto se encontró cerrado, pero mal aparcado, "algo muy raro en mi hermano", apuntaba Manuel.

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