25 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La hija de Rocío Jurado interpuso una demanda de cumplimiento para que su hijo, que entonces tenía 17 años, fuera retornado al domicilio materno

Todo sobre la ejecución de sentencia contra Antonio David Flores por parte de Rocío Carrasco

Rocío Carrasco y Antonio David Flores.
Rocío Carrasco y Antonio David Flores. / El matrimonio está enfrentado por su hijo David.
Rocío Carrasco interpuso una demanda de ejecución contra su exmarido, Antonio David Flores, para que el hijo, que entonces tenía 17 años, fuera retornado al domicilio materno ya que, según Rocío, el padre se marchó con él y no dio cumplimiento al régimen de visitas. El abogado Alberto García Cebrián explica para El Cierre Digital las claves jurídicas de esta demanda.

Según ha trascendido, Rocío Carrasco interpuso una demanda de ejecución frente a Antonio David Flores para que el hijo común, que entonces tenía 17 años, fuera retornado al domicilio materno pues, según ha manifestado Rocío, el padre se marchó con él y no dio cumplimiento al régimen de visitas.

En esta situación debemos de analizar varias cuestiones. Mientras que los hijos son menores de edad están sujetos a patria potestad, guarda y custodia y, por tanto, también derecho de visitas.

Cuando un hijo adquiere la mayoría de edad se convierte en adulto y deja de aplicarse la obligación de un régimen de visitas. Otra cuestión diferente es que haya que seguir manteniendo todo aquello que le sea necesario, ya sea con la pensión de alimentos o cubriendo sus necesidades en especie, comida, sumisitos, vivienda, ropa.. etc.

Está de actualidad conocer qué pasó con aquella demanda de ejecución en la que Rocío Carrasco pedía que le entregaran el hijo común siendo este menor. Y es que, debido a la lentitud del proceso, el hijo pasó a ser mayor de edad antes de dictarse sentencia.

¿Qué ocurre en estos casos?

Pues no gana ni pierde ninguno de los progenitores, simplemente se archiva el procedimiento por falta de objeto sobrevenida. Dicho de una manera más entendible, cuando se presenta la demanda de ejecución esta tiene sentido al existir un hijo menor pero en el curso del proceso, al convertirse en mayor de edad, el proceso deja de tener sentido pues las disputas de derecho de visitas sólo son aplicables a los menores.

Rocío y David Flores, hijos de Rocío Carrasco y Antonio David. 

Esta situación puede concebirse como injusta o como una oportunidad de que el hijo, que ya es mayor de edad o está a punto de serlo, pueda decidir sobre el rumbo de su vida, aspecto que hasta ese momento se escapaba de su control.

Siempre será posible iniciar un proceso de modificación de medidas para adecuar la regulación a las circunstancias y necesidades familiares, pero no debemos olvidar que el hijo, aunque tenga 18 años, de no ser independiente, debe de ser mantenido conforme la regulación aplicable y, ojalá, al acuerdo de los padres.

Cuando no existe entendimiento de los progenitores, algunos hijos pasan a estar a la deriva y pueden sufrir carencias o incluso ser los que se sientan con la capacidad de decidir y exigir a sus padres aquello que consideren oportuno.

En resumen, como siempre, se debe fomentar la cordialidad y el sentido común. Cuando los padres tienen que disputar el periodo de cuidado o compañía de los hijos se puede llegar al extremo de cosificarlos, a sentir que nos los quitan o a apropiarse de ellos.

Sin embargo, los hijos no son nuestra propiedad sino nuestra responsabilidad. Cuando la relación entre los padres no es buena,  pueden desencadenar situaciones límite en las que toda la familia pierde. Desde el momento en el que dos personas deciden tener un hijo, deben de ser conscientes de la responsabilidad que ello supone y ninguno puede sobrepasar esa fina línea que separa los derechos de uno y los del otro y mantener, ante cualquier circunstancia, el respeto.

Antonio David Flores. 

Es impactante cómo muchos divorcios como el de Rocío Carrasco y Antonio David Flores resultan tan traumático para todos los implicados. 

¿Cómo puede ser que dos personas tengan una visión de lo ocurrido tan diferente?

En estas situaciones, no se puede hablar de buenos y malos. Todos sufren y las víctimas más afectadas suelen ser los hijos al no poder criarse en un entorno de armonía, calma y tranquilidad.

Las personas que tienen trascendencia pública tienden a ser imitadas por la sociedad, pues suponen una indiscutible influencia que, en ocasiones, puede valorarse como positiva o negativa. En este caso, ambos tendrán aspectos totalmente admirables pero lo que no se debe de normalizar en la sociedad y en las familias es el enfrentamiento.

El hecho de que Rocío Carrasco y Antonio David Flores se enfrenten a un juicio en el que ambos solicitan a un juez que determine ciertas cuestiones del hijo común, ya habla de una situación muy complicada, en la que relación entre ellos puede deteriorarse más. Por ello es tan importante poner límites y optar por una separación a tiempo cuando las cosas no van bien.

Todos somos humanos y nos equivocamos pero debemos partir de la base de que los hijos se merecen disfrutar de sus dos progenitores y es responsabilidad de ambos respetar e incentivar que su infancia y adolescencia pueda vivirse con el amor y cariño de ambos, pues ello determinará como será ese niño en su vida adulta.

Cada vez se es más consciente en la sociedad de que los divorcios traumáticos pueden causar secuelas a los hijos y graves problemas de salud mental, que debemos de tratar de cuidar con sensibilidad. La teoría es muy fácil y la práctica muy complicada en ocasiones, pero lo importante es que lo que dependa de nosotros mismos favorezca la cordialidad y no el enfrentamiento, pues perjudica a todos en mayor o menor medida.

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