13 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

Lo más seguro es que casos como el de Míriam Fernández de Valladolid tengan que esperar hasta que el coronavirus cese en nuestro país

Tensión y miedo entre los menores tutelados por no saber que ocurrirá con ellos tras la pandemia

La situación con los menores tutelados en España se ha complicado debido al coronavirus
La situación con los menores tutelados en España se ha complicado debido al coronavirus
Algunos han tenido que ser desinfectados por el UME como en el caso de Badalona, mientras que en otros por el miedo y el drama que se vive a raíz del coronavirus, algunos jóvenes se quisieron escapar. En cuanto a las familias, cuyos hijos son menores tutelados, hay desesperación por no saber que ocurrirá con ellos una vez desparezca la pandemia.

El drama que hay con los menores tutelados en España, donde hay más de 50.000, no ha hecho más que aumentar debido al coronavirus COVID-19. Ya se han detectado casos de positivos en algunos centros, lo que ha levantado más crispación entre los “menas” que, debido al medio y que algunos de ellos no conocen el idioma, han intentado escaparse.

En una entrevista para El Correo, el diputado de Acción Social, Sergio Murillo, ha explicado que los menores no entendieron “el escenario” provocado por el COVID-19. El hecho de que hubiera algunos positivos provocó cierta tensión. “Están llevándolo razonablemente bien. Al principio había algunos que no entendían el escenario. Entre otros motivos por la dificultad del idioma. Hubo varios conatos de escaparse, de salirse, porque en algún centro ha habido casos de positivos que obligan, lógicamente, a medidas de confinamiento más estrictas. Hemos contado con la colaboración de la Ertzaintza. Y ahora está encarrilado, ya no está siendo un problema”, explica Murillo.

En otros centros de España han tenido que entrar a desinfectar, como ha sido el caso de uno de Badalona donde la Unidad Militar de Emergencia (UME) ha tenido que realizar una limpieza extrema después de que lo pidiera la Generalitat, que preside Quim Torra. Lo que ha servido a la postre como el primer favor que ha pedido el máximo organismo catalán al Estado español.

Drama por los menores tutelados

En concreto, el centro La Dida, situado en Parc de Can Solei-Ca l'Arnús, donde se detectaron casos positivos de COVID-19 y en el que se atiende a más de una veintena de menores en situación de riesgo de exclusión social, fue desinfectado el viernes. Los efectivos de la UME iniciaron las tareas cerca de las dos de la tarde, con una hora de duración aproximadamente y respetando los turnos de comida establecidos para los menores, para actuar en todas las plantas de las instalaciones.

Drama antes, ahora y después de la pandemia

Elcierredigital.com ha mostrado durante los últimos meses un sinfín de casos sobre familias que viven in situ el drama con sus hijos, que pasan a ser menores tutelados. Juan Cortes, abuelo de la niña Mari Luz, la niña onubense tristemente asesinada por Santiago del Valle, ha señalado para este medio “que por qué esos niños no os mandan a casa con sus padres en momentos como el que se vive ahora”.

Situación dramática la que viven algunas madres

De hecho, están saliendo vídeos de madres desesperadas que, a raíz del coronavirus no pueden ver a sus hijos, pero es un drama doble, ya que muchas de ellas tienen miedo de no volver a verlos jamás. Es una agonía perpetua para ellas, que, en algunos casos, han cargado a sus espaldas con tres o más niños y ahora no saben que va a pasar con ellos.

Las familias de estos jóvenes tienen miedo de que se contagien por el coronavirus, por eso piden al Estado que se agilice su situación y que los niños puedan volver con sus padres, sobre todo en un momento tan complicado como el que se vive en España ahora mismo por culpa del COVID-19.

Una madre pide soluciones para ella y sus hijos

Muchos padres ya no saben que hacer para arreglar este problema que, en teoría iba a desembocar en una manifestación por la lucha de los menores tutelados el 17 de abril, pero debido a que el confinamiento será hasta el 15 de abril, como así queda dictado en el Estado de Alarma, una concentración tan reciente a la salida del coronavirus se antojaría complicada, por lo que habría que posponerla para más adelante.

El caso de Míriam Fernández de Valladolid

Si hay una persona que puede relatar la desesperación que está viviendo es Miriam Fernández de Valladolid. Una madre con tres niños: Erika, Jorge, y Nayara. de 4, 7 y 8 años, respectivamente, los cuales pasarán el mes de abril a ser adoptados por otros padres, tras pasar dos años en régimen de acogida temporal en casa de su abuela paterna.

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Míriam Fernández junto a sus tres hijos

El drama de Míriam Fernández empezó hace tres años cuando solicitó una ayuda económica a la Diputación Provincial de Valladolid. Se la concedieron, pero también sirvió de aviso a los Servicios Sociales de esta provincia que acabaron quitándole la custodia. “Fue en febrero de 2017. No se me olvida esa fecha. Se presentaron diez policías en mi casa, como si fuera una delincuente. A mis hijos eso no se les va a borrar nunca de la cabeza. Fue vergonzoso. Alegaron riesgo de exclusión social”, contaba Miriam en el mes de febrero para Elcierredigital.com.

La historia de Miriam es de película, hasta llegar a esta situación. Durante años compartió su vida con el padre de los pequeños en la localidad vallisoletana de Cabezón de Pisuerga. Sin embargo, decidió separarse “por los niños, para protegerles. No nos daba buena vida”, tal y como cuontaba la propia Miriam.

Como ocurre con muchas mujeres en su situación acabó en un centro para mujeres de la capital del Pisuerga, conocida como Casa Nazaret. En este lugar sólo podía quedarse tres meses, pero a los dos meses y medio decidió irse a casa de un familiar. Para Asuntos Sociales este fue un error imperdonable. “Dicen que me he ido quince días antes de lo que debía. Me fui a un lugar donde estaba perfectamente localizable y cuidada y querida”, aseguraba entonces.

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Los papeles que acreditan que Míriam tiene casa

Con el paso de los meses, la vida de Miriam cambió, pero a mejor. Le han concedido una Vivienda de Protección Oficial, como acredita hoy elcierredigital.com, por la que paga 37 euros al mes y, además, tiene ya un trabajo.

Quiso, durante su entrevista, que eso se tuviera en cuenta. “Tengo la casa arreglada. Cuando los niños vienen allí, están contentos. Hasta ahora estaban viviendo con su abuela paterna como acogidos, pero ella ya no quiere seguir y yo quiero que vuelvan conmigo, con su madre. Pero las autoridades no quieren. Van a darlos en adopción y, además, por separado. Es cruel. Hasta ahora sólo me dejan verlos dos horas al mes. Al padre solo una hora, pero es verdad que a él no le acompañan los informes ni las formas”, relataba una emocionada Míriam a elcierredigital.com.

Uniendo fuerzas con Juan Cortés

Sabe que el tiempo corre en su contra, pero no se rinde. “He llegado, incluso, a llevarme bien con mi expareja por el bien de mis pequeños", afirma. "Quiero que todo sea lo mejor para mis hijos. A nivel familiar estoy muy sola. Lucho contra todo yo sola. Nadie me quiere ayudar. Ni el Ayuntamiento, ni la Diputación, ni la Consejería de Familia de Castilla y León. No se está aplicando el Programa de Intervención Familiar como se debería. Tengo un abogado de oficio, pero hasta que no haya una sentencia no puedo hacer nada. Por otro lado, tampoco le dan importancia a lo que opinen los niños por ser menores de 12 años… Es tremendo”, relata Miriam, una madre rota pero firme en su decisión.

Por todo esto, Miriam Fernández se ha unido a Juan Cortés, en esta lucha contra el abuso de menores en los centros tutelados. “Quiero que tomen conciencia de lo que está pasando. Pido que sea un juez el que tome la decisión de si podemos estar o no con nuestros hijos. Lo que están haciendo es traficar con niños. Se está cobrando por adopción entre 4.000 a 9.000 euros en dinero. Y solo pagan a las familias de acogida 500 euros por cada crío. Si lo dieran a las familias biológicas no tendrían riesgo alguno de exclusión”, afirma esta madre.

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Míriam Fernández dejó claro que seguirá luchando por sus hijos

Su mensaje es claro: “Por favor, no solo lo hago por mis niños, sino por todos los 50.000 menores tutelados que hay en España, que sin criterio alguno son arrancados de sus familias. Quiero hacer fuerza con Juan Cortés”. Ahora Míriam, tendrá que esperar a que se pronuncie la Audiencia Provincial que, al igual que otros centros de Justicia funcionan bajo mínimos, por lo que habrá que esperar a que termine la pandemia. Toda una agonía para esta madre luchadora.

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