19 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La familia cobra a través de una empresa el suministro a los residentes un 300 por ciento más caro, sin que el Ayuntamiento de El Espinar intervenga

El pelotazo de los Gil: 50 años cobrando el agua a los vecinos a precio de oro en Los Ángeles de San Rafael

Exclusiva La urbanización de Los Ángeles de San Rafael.
La urbanización de Los Ángeles de San Rafael.
Los 1.300 vecinos de Los Ángeles de San Rafael llevan 50 años peleando por pertenecer de pleno derecho a El Espinar (Segovia). Desde que la urbanización fue construida por Jesús Gil a finales de los 60 los vecinos han reclamado constantemente que el Ayuntamiento recepcionase las obras para que la gestión de los servicios sea pública y más barata que la de una empresa privada. Sin embargo, los Gil eligen desde hace medio siglo quien gestiona y cobra el agua a su libre albedrío y sin norma alguna.

Los vecinos de Los Ángeles de San Rafael están en pie de guerra contra el Ayuntamiento de El Espinar, y contra el presidente de la Comunidad de Propietarios, Óscar Gil Marín, heredero que rige los destinos de esta urbanización levantada por Jesús Gil y Gil en la década de los años 60.

Desde el comienzo de la urbanización todo lo relativo a la gestión del agua dependió de una empresa privada  concertada por la familia Gil que la traía del cercano pantano del Tarascal, también propiedad de los Gil. Ahora la gestión depende del grupo Aquona.

Con el paso del tiempo los 1.300 vecinos de este barrio de El Espinar pidieron a su Ayuntamiento que urbanizase también el agua y lo declarase bien público, para que les saliese más barato, ya que actualmente pagan tarifas, según ellos, de un 300 por ciento por encima de las tarifas normales. Tras una larga lucha judicial el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCL) les dio la razón en 2012 y obligaba al Ayuntamiento a hacerse cargo del suministro del agua.

Esa sentencia fue recurrida por el propio municipio y por la empresa concesionaria del servicio, Aquona, y por la Junta de Propietarios, presidida por Óscar Gil, uno de los hijos del fundador de la urbanización, el ya fallecido Jesús Gil y Gil.

En 2013 todas las partes llegaron a un acuerdo homologado por el TSJCL para no ejecutar la sentencia durante cinco años y dar tiempo al Ayuntamiento de El Espinar (Segovia) a realizar los arreglos pertinentes, período que se cumplió el 3 de junio de 2018. "Pero nos encontramos con la sorpresa que no solo no se cumplía el acuerdo sino que se además se constituía una Mancomunidad de propietarios con el Ayuntamiento de Vega de Matute para traer el agua", explica Marino Turiel, abogado de los vecinos de Los Ángeles de San Rafael.

Ahora el agua no se trae de El Tarascal, se trae desde el pantano de El Tejo, "pero hay que bombearla y el proceso es más caro, ahora el coste del agua será más barato pero todavía estamos arrancando como Ayuntamiento y hemos formalizado un calendario para arreglar este tema", explica Javier Figueredo, alcalde de El Espinar, de quien depende administrativamente Los Ángeles de San Rafael, que añade que "estamos arreglando el tema que lleva estancado desde hace mucho tiempo, pero las cosas van más despacio de lo que parece, pero hay que hacer obras importantes y en los presupuestos de año que viene contemplaremos estos gastos", explica Figueredo, que también aclara que "es mucho más caro llevar el agua a esta urbanización que a otra zona y por eso pagan diferente al resto de barrios del municipio, al igual que sucede en Madrid o en otros lugares".

Óscar Gil en una foto antigua.

La ejecución de esta sentencia "sostiene que debe el ayuntamiento debe ejecutar la dictado por el TSJCL", dice Marino Turiel, abogado de los vecinos, que han presentado un recurso contencioso-administrativo para anular los estatutos de esta Mancomunidad ante el TSJCL. Esta asociación está enfrentada al presidente de la Junta de Propietarios,Óscar Gil, porque "no están aprobados los Presupuestos ni las cuentas de los años 2015 hasta ahora, ya que no se convoca Junta de Propietarios desde entonces", según recogen en un comunicado.

Con las relaciones entre Óscar Gil, los propietarios y el Ayuntamiento de El Espinar más tensas que nunca, los vecinos decidieron no pagar el agua al precio que ponía Aquona, sino al precio municipal establecido en las tarifas públicas.

Javier Figueredo, nombrado alcalde de El Espinar en junio de 2019.

La reacción de la empresa gestora fue avisar de que iba a cortar el suministro a algunos vecinos, una medida paralizada por un juzgado de Madrid, dada la rápida reacción del vecindario que se querelló contra Aquona. Hasta medio centenar de denuncias se interpusieron.

Ante estos hechos los propietarios intentaron consignar judicialmente el dinero de los recibos, "pero inexplicablemente el Juzgado de Segovia no quiso coger el dinero", dice Turiel. "A principios de septiembre hablamos con el alcalde y nos dijo que nos nos pusiéramos nerviosos que iba a arreglarlo, pero es finales de octubre y aquí no pasa nada", dice Turiel.

Así que el estado actual es que el Ayuntamiento de El Espinar no ha recepcionado la urbanización de Los Ángeles de San Rafael, como dictó la setencia 581/2012 de 21 de diciembre, el presidente de la Comunidad no convoca juntas desde hace varios años, pero los vecinos pagan desde hace 40 años el agua mucho más cara que otros convecinos de su pueblo. Pero los vecinos están hartos y ya se han cansado, por ello han presentado una querella contra Óscar Gil que ya ha sido admitida a trámite y de la que informaremos próximamente en elcierredigital.com.

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