30 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La presidenta del Banco Santander carga contra las 'BigTech' y enarbola "sin criterio" las banderas rosa y verde, afirman expertos

El nulo rigor del discurso progresista de Ana Patricia Botín: Greenwashing y pinkwashing, pruebas que lo desmontan

/ Ana Patricia Botín
Ana Patricia Botín ha cargado en público contra los privilegios que disfrutan las 'BigTech'. No es la primera vez que la presidenta del Banco Santander enarbola banderas habituales de los ámbitos progresistas. La todopoderosa banquera se muestra feminista y ecologista a pesar de las sombras que caen sobre la entidad de crédito que capitanea.

Los privilegios que disfrutan las 'BigTech' están provocando cierto hartazgo entre los sectores empresariales más tradicionales. La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín hablaba alto y claro hace unos días.

"De la misma forma que regulamos los servicios públicos y las empresas sistémicas, necesitamos regular la economía digital correctamente. En el último año, nosotros (Santander) pagamos más de 5.000 millones en impuestos, más del 30% de la tasa impositiva a nivel global, ¿cuánto pagan las grandes tecnológicas?", se preguntaba. 

Llamó la atención el discurso de la banquera teniendo en cuenta que un informe de Oxfam Intermón señala que el Santander es la empresa del IBEX35 con más filiales en paraísos fiscales, con 176. Una investigación del Observatorio fiscal de la UE (EUTAX) también denunció el pasado año que la entidad de crédito mantenía sucursales en varios paraísos fiscales (Islas Caimán, la Isla de Man y Jersey). 

Según Infolibre, el Santander y el BBVA se han ahorrado de pagar 134 millones de euros en impuestos gracias a su presencia en varios territorios offshore. El peso de los beneficios de la entidad de crédito de los Botín en paraísos fiscales ha aumentado en los últimos años: si entre 2014 y 2015 rondaban el 0,5%, en 2020 alcanzaban el 1,3%. 

Greenwashing

No es la primera vez que el discurso 'progresista' de Botín "choca con la realidad del Santander", según informan expertos a elcierredigital.com. Célebre fue la visita de la empresaria junto al televisivo Jesús Calleja a Groenlandia para advertir de las consecuencias del cambio climático en primera línea de deshielo. 

"Los datos son irrefutables, el cambio climático está ocurriendo y es el hombre quien lo está acelerando", aseguraba Botín, sin reparar en la huella que provoca que el Santander financie a las plantas de carbón. 

Un estudio de Global Coal Exit denunció que esta entidad financia actividades contaminantes a través de diversos préstamos: "El Banco Santander afirma que no proporcionará financiamiento directo a nuevas plantas de carbón, pero en 2018 y 2019 el banco hizo préstamos corporativos por un total de 655 millones de dólares para PGE, Tauron y Energa", señala el informe. 

Ana Patricia Botín. 

Estas tres compañías, explicó Global Coal Exit, "están planeando para construir 5,7 GW de nueva capacidad de carbón en Polonia. Los datos muestran que el banco ha estado aumentando su financiamiento para desarrolladores de carbón año tras año desde 2017". 

Pinkwashing

El greenwashing (lavado de cara con temas medioambientales) de Botín es parecido a su pinkwashing (en este caso con asuntos feministas). La todopoderosa banquera se declaró "feminista" en una entrevista concedida a la Cadena SER en 2018. 

Y ese mismo año publicó en Linkedin un artículo titulado "Por qué me considero feminista y tú también deberías". En el texto reconoció que si Pepa Bueno le hubiera hecho la misma pregunta hace 10 años, "probablemente habría contestado que no". 

"Pero al contrario de lo que se ha especulado, en este tiempo no he pasado por ningún proceso de conversión. Llevo muchos años como ejecutiva. Años en los que he visto suficiente como para saber que, en general, las mujeres no reciben un trato justo", añadió. 

Botín aseguró que "además de talento, las mujeres aportan al negocio competencias complementarias a las de los hombres: mejor comunicación interpersonal, cooperación, pensamiento horizontal y capacidad de escuchar de verdad. También mayor empatía y capacidad de priorizar. Ya en 2008 existían estudios que mostraban que, en los grupos de trabajo con una sana mezcla de mujeres y hombres, había mejor comunicación, estaban más abiertos a nuevas ideas y la confianza entre los miembros del grupo era mayor. Y el resultado era más eficiencia, mejor rendimiento. Todos ganamos".

Y remataba el texto: "Hoy soy consciente de que decir las cosas públicamente, de forma solidaria con otras mujeres, tiene el poder de cambiar. Soy consciente de estar en una posición privilegiada para hacerlo. Así que, cuando hablo, no lo hago solo por mí misma. Lo hago, junto con la gran mayoría de los hombres que nos apoyan, por todas las mujeres. Por eso mi feminismo es ahora público". 

Tan público como el informe anual de 2021 del Banco Santander en el que esta compañía reconoce que su brecha de género se sitúa en el 28%. Este porcentaje es el más alto de los cinco bancos integrados en el IBEX35

Botín reconoce que este asunto se debe "a que aún hay pocas mujeres ocupando puestos de liderazgo". El Santander estos días ha anunciado que premiará en el bonus la presencia de la mujer en puestos directivos, síntoma de su masculinizada estructura

No quiere ser 'la hija de...'

Ana Patricia Botín también se ha esmerado en intentar no aparecer señalada como 'la hija de..." a pesar de los apoyos de su padre. "Mi primer cargo de relevancia aquí en España lo tuve pasados los 30. Perdí una niña, esto nadie lo sabe, y quise cambiar de aires, por eso decidí dejar Estados Unidos y mudarme a España para trabajar en el banco. Me llamó un señor para trabajar en el banco de mi padre, así que deduzco que le preguntó si le parecía bien, pero mi padre nunca me dijo nada", señaló hace unos años. 

La banquera intenta mostrarse humilde en sus apariciones públicas y enarbola banderas habituales de los medios progresistas a pesar de que ella fue clave en el giro conservador de los medios del Grupo Prisa que presidió su íntimo amigo Javier Monzón. 

La muerte de Don Emilio

También fueron sectores progresistas los que salieron en ayuda de la empresaria cuando varios digitales insinuaron, tras la muerte en 2014 de Emilio Botín, que este fue asesinado a instancias suyas para evitar que se casase con su empleada María Sánchez del Corral, que fue despedida del Santander cuando Ana Patricia accedió a la presidencia. 

En 2017 eldiario.es aseguró que "webs de ultraderecha reavivan el chantaje de Manos Limpias contra el Santander con el bulo del asesinato de Botín". El citado digital afirmó que Miguel Bernard mandó al banco una nota con la denuncia en la que se acusaba a Ana Patricia Botín de asesinar a su padre contratando a un narco. 

El empresario Juan Muñoz Bloise llevó sin suerte el supuesto asesinato a los tribunales. La denuncia, fechada en 2015, decía que "el banquero cántabro Emilio Botín no murió de un infarto, tal y como se ha querido hacer ver a la opinión pública, sino que fue vilmente asesinado en su despacho de la ciudad financiera del Santander, situada en el municipio de Boadilla del Monte"

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