24 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

Jesús Merino fue elegido por la cúpula de Madrid, pero al negarse a situar a nuevos miembros a dedo en su lista fue cambiado por otro candidato

El excandidato de Ciudadanos a la alcaldía de Castellón manda una carta a Albert Rivera donde denuncia 'el cambiazo' impuesto

Jesús Merino, anterior candidato y Tony Cantó.
Jesús Merino, anterior candidato y Tony Cantó.
Las guerras por el poder en Ciudadanos han tenido su nuevo episodio el jueves, cuando la candidatura de Jesús Merino, apartado como número 1 de la lista a la alcaldía de Castellón, mandó una carta a Albert Rivera explicando lo sucedido en esa ciudad de la Comunidad Valenciana. Merino fue sustituido después de que se negase a llevar en su lista a los miembros impuestos desde la dirección provincial. Alejandro Marín Buck fue impuesto a última hora como el candidato oficial en Castellón.

La lucha por la alcaldía de Castellón se ha convertido en el mejor ejemplo de las peleas internas dentro del grupo político de Ciudadanos. La jugada a última hora de la dirección provincial, con Sandra Juliá, en contra de los intereses de la dirección nacional, representada por Toni Cantó, ha desatado las denuncias al poner como cabeza de lista a Alejandro Marín Buck, en contra de Jesús Merino, candidato oficial.

Jesús Merino fue siempre el candidato oficialista de Madrid, apoyado por Toni Cantó y por la Secretaría de Acción Institucional de Madrid, dirigida por José María Espejo-Saavedra. Pero la presentación de Merino como candidato a la alcaldía de Castellón provocó que la formación naranja se dividiera en dos facciones. Por una parte, los partidarios de Toni Cantó, que apoyados por Madrid querían a Merino. Sin embargo, la junta local de Castellón propuso a otro candidato, el médico Alejandro Marín Buck, que tenía el apoyo mayoritario de los militantes castellonenses y por tanto de Sandra Juliá, diputada nacional.

Alejandro Marín Buck, candidato a la alcaldía de Castellón.

Además, la Junta Local denunció públicamente que la elección de otro candidato que no fuese Marín Buck iba contra los propios estatutos de Ciudadanos, que establece que solo el comité de candidaturas autonómico puede proponer candidatos a la dirección nacional. Entonces, Sandra Juliá, diputada nacional, no logró que ganara en la batalla su candidato a alcalde en Castellón, Marín Buck, sin primarias de por medio.

Juliá cerró el grupo de Telegram

Con todas las peleas la diputada Juliá cerró su grupo de Telegram, mediante el que se dirigía a los 80 afiliados de la formación en Castellón, para tratar de esconder las filtraciones que se estaban produciendo a los medios de comunicación de esas conversaciones de chats.

La decisión de poner en el número 1 de la lista municipal fue adoptada en el último momento, tras intentar negociar con la candidatura de Merino, a quien le ofrecieron ir de número 1, pero con el resto de candidatos impuestos por la directiva local.

Merino, lejos de aceptar, denunció públicamente que su lista había sido "secuestrada" a pesar de ser el "candidato oficial de la ejecutiva nacional y autonómica" de Ciudadanos. Y como tal, "según establecen los estatutos" del partido, tenía potestad para confeccionar su equipo, pero, según añadió, la coordinadora del partido, la diputada nacional Sandra Julià se negó a validar su equipo.

Merino acudió a la Junta electoral y acabaron registrando otra lista y acusando a la otra de "fraudulenta". Pronto le replicó Juliá, declarando que "ésta es la lista, solo repite el actual portavoz del grupo municipal, Vicente Vidal, con la que salimos a ganar las elecciones".

Jesús Merino, junto con los miembros de su candidatura.

A Marín Buck, neurocirujano, le acompañaban Mari Luz García, José María Peral, María Griñó, Sandra García y Cecilia Masó en los puestos de salida. Las guerras intestinas le llevaron a decidir a media tarde que "un notario levantara acta de que me han impedido registrar mi lista" porque Julià se negó, alegando que "la mía no es la candidatura aprobada por el partido y que hay otra lista en la que también soy el número uno, pero de la que no conozco a sus integrantes".

Carta a Albert Rivera

Pero el jueves de nuevo, los partidarios de Jesús Merino enviaban una carta pública a Albert Rivera para protestar: "Formamos parte de los ciudadanos que formaban la candidatura del neurocirujano D. JESÚS MERINO a la alcaldía de Castellón, la candidatura legítima que validó la Secretaría de Acción Institucional Provincial. Somos miembros de la sociedad civil sin experiencia en la vida política pero con un compromiso firme en la defensa de los ideales de nuestra democracia. Somos médicos, amas de casa, diseñadores gráficos, protésicos dentales pero, por encima de todo, somos personas que se dirigen a ti para denunciar uno de los mayores escándalos que se recuerdan en nuestra democracia en materia electoral: “el cambiazo de Castellón”.

Además, anunciaban la tercera querella contra el partido: "Nada nos entristece más que haber tenido que denunciar en sede judicial el secuestro de nuestra candidatura por parte de la diputada nacional, Sandrá Juliá, persona no autorizada a tomar esa decisión, a presentarla. No lo decimos nosotros, lo dice el acta notarial que te adjuntamos y que estamos seguros que nadie te ha hecho llegar, a pesar que la hemos mandado por los cauces correspondientes a nivel interno".

Y añadieron que "la diputada nacional Sandra Juliá decidió dar el cambiazo con el apoyo como coautores de los señores Félix Del Pozo y Vicente Castillo. Un hecho que, como mínimo, podría vulnerar la Ley de protección de datos y el derecho a la intimidad. Son cientos de documentos con nuestras firmas, dnis o datos bancarios cuya custodia sólo autorizamos a Jesús Merino. Nadie nos los ha devuelto. ¿Deberíamos denunciarlo, a la fiscalía o a la Policía Nacional?", se preguntan los autores de la carta.

Termina la carta con una declaración de intenciones de la candidatura de Merino: "Si públicamente la diputada nacional Sandra Juliá pide disculpas a nuestra candidatura y reconoce la legitimidad de Jesús Merino como alcaldable. Según los estatutos del partido, retiraremos las denuncias presentadas. Tras ese anuncio deberá ser cesada de forma fulminante por el partido. Una persona que ha causado tanto daño a Ciudadanos en Castellón, a nosotros y a nuestras familias, no puede sentarse al lado tuyo en el Congreso de los Diputados. Es la naranja podrida que debería acompañar este escrito. Es la que no queremos que contamine tu cesto".

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