14 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Es originaria de Perú, tiene numerosos nutrientes e infinidad de aplicaciones en la cocina

La chirimoya, la fruta otoñal tradicional en España que lucha contra otras exóticas como la papaya o la piña

La chirimoya es una fruta habitual en el paisaje de las fruterías españolas.
La chirimoya es una fruta habitual en el paisaje de las fruterías españolas.
Una de las frutas que más abunda en estos meses de otoño en los estantes de las fruterías es la chirimoya. Un producto tan característico de España pero que en el extranjero a duras penas conocen. La chirimoya está en sus mejores meses, se produce entre septiembre y abril, por ello, estamos en el momento ideal para consumir esta peculiar fruta de pulpa blanca, dulce y aromática.

La chirimoya es un fruto de origen tropical de forma más o menos redondeada y de piel verde reticulada. Es considerado un fruto originario del norte de Perú, de áreas comprendidas entre los 1500 y 2200 m, donde ya era cultivada desde el año 200 d. C. Es su pulpa blanca, dulce y muy aromática la que se consume. Se toma, por lo general, cruda, aunque también se emplea en mermeladas, batidos o helados. Es un alimento rico en vitaminas y minerales.

El árbol que produce este rico fruto es el chirimoyo y es originario del norte de Perú. 

España es  el primer productor mundial, con casi el 80% del total. Por detrás quedaría Chile. Las comunidades autónomas donde se dedican a su explotación son  Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cataluña, Extremadura, Galicia, Castilla-La Mancha, Murcia y Valencia.

Es considerada una de las frutas tropicales más apreciadas dentro del género. Los frutos de anonáceas, entre ellos la chirimoya, presentan altas cualidades organolépticas, digestivas, nutritivas y es apreciada por sus propiedades medicinales e industriales.

¿Cómo consumir y cocinar las chirimoyas?

La chirimoya es dulce, sabrosa y jugosa,   resulta deliciosa para su consumo en fresco. Para ello se corta la pieza por la parte superior o la mitad y se come la pulpa con una cucharilla, evitando las semillas. La pulpa de la chirimoya se ennegrece al contacto con el aire y, para evitarlo, basta con rociarla con zumo de limón. Se puede emplear también para  elaborar mermeladas, batidos y helados.

Rica e nutrientes y beneficiosa para el organismo

Contiene un 20 por ciento de carbohidratos, principalmente glucosa y fructosa. Esto hace que sea una buena fuente de energía: una chirimoya pequeña de 200 gramos aporta 172 calorías.   

La chirimoya es una rica fuente de carbohidratos. 

Se trata, sin embargo, de un alimento con una baja densidad energética: aporta pocas calorías en relación a su volumen, lo que quiere decir que sacia más que otros alimentos que aportan tantas o más calorías. Por eso las personas con diabetes tipo 2 o síndrome metabólico pueden incluir en su dieta raciones de media chirimoya. La chirimoya es  muy nutritiva con  vitaminas y minerales concentrados en su pulpa. Contiene abundantes vitaminas del grupo B y de vitamina C, así como buenas cantidades de potasio, calcio y hierro, y aunque en muy baja proporción también cinc, yodo, cobre y manganeso.

Es beneficiosa para el organismo porque regula la tensión arterial, fortalece los huesos y músculos, combate la anemia y favorece la digestión. Su efecto energético es favorecido por el contenido de vitaminas de grupo B. Una chirimoya aporta en torno al 20% de la vitamina B6 que se precisa al día, y un 15% de la B1 y la B2.

Para conservarla, una vez comprada debe almacenarse en un lugar de temperatura suave. El frigorífico acorta su vida, ya que el frío excesivo no le sienta bien (la temperatura de conservación ideal serían unos 10 ºC). En un par de días las chirimoyas que se compren habrán madurado y no van a durar más de cinco, así que conviene elegirlas bien maduras. Para acelerar su maduración, bastará con meterlas en una bolsa de plástico junto con unas manzanas; el etileno que transpiran estas acelerará su maduración.

Recetas con chirimoya

Flan con chirimoya

Ingredientes    

1 chirimoya

100 ml. nata de cocinar

1 poco de zumo de limón

6 cucharaditas de  gelatina de limón (o neutra)

1 pizca hierbabuena

Edulcorante al gusto

Caramelo líquido

Flan con chirimoya.

Elaboración:

Partir las chirimoya, quitar las semillas y la pulpa ponerla en un bol, añadir un chorrito de limón. Poner la pulpa en el vaso de la batidora, añadir una pizca de hierbabuena y triturar. (reservar). Retirar del fuego, añadir poco a poco la pulpa de chirimoya triturada. Probar el dulzor y si es necesario añadir unas gotas de edulcorante o azúcar. En un molde para flan, poner caramelo líquido , untando las paredes del molde. Añadir la preparación y poner en la nevera mínimo 6 horas. Desmoldar y adornar al gusto ( he puesto arándanos).

Tarta de queso con chirimoya

Ingredientes

550 gramos de chirimoya limpia (sin piel ni semillas)

150 gramos de azúcar

250 gramos de queso fresco  tipo Burgos

150 gramos de queso crema 

4 huevos tamaño grande

cucharadita  de extracto de vainilla

mantequilla (para el molde)

 Tarta de queso y chirimoya 

Elaboración

Preparar la fruta, retirar la piel y las semillas de la chirimoya y pon en un cuenco amplio la cantidad indicada. Añade el azúcar, el queso fresco troceado, el queso crema, los huevos y el extracto de vainilla (también puedes utilizar el interior de una vaina de vainilla).

Tritura con la batidora hasta obtener una crema fina y homogénea, pero bate lo menos posible. Tapa el cuenco y deja reposar en el frigorífico mientras se calienta el horno. Ponlo a 180º C con calor arriba y abajo. Prepara también el molde, úntalo con mantequilla para que después sea fácil desmoldar la tarta.

Cuando el horno esté caliente y la preparación de la tarta haya reposado y perdido las burbujas que se han podido generar al batirla, vierte la masa en el molde e introdúcelo en el horno.

Hornea la tarta de queso y chirimoya durante 50-60 minutos o hasta que esté cuajada, para saberlo, realiza la prueba del palillo, pinchando en el centro de la tarta debe salir limpio. Si la superficie de la tarta se dorara antes de estar hecha, tápala con papel de aluminio y prosigue con el horneado.

Retira la tarta del horno cuando esté hecha, déjala enfriar a temperatura ambiente, y después ya puedes desmoldarla. Déjala reposar en el frigorífico antes de su degustación, esta tarta está deliciosa el mismo día que se elabora, pero quizá gana el reposo de un día para otro gana.

Batido reconstituyente con chirimoya

Ideal por la mañana o en la merienda y tanto para mayores   como para los más pequeños pueden consumirlo.

Ingredientes:

1 naranja

1 chirimoya

2 cucharadas de zumo de limón (opcional)

Batido con chirimoya y naranja.

Preparación

Abrimos la chirimoya por la mitad y extraeremos la pulpa, retirando poco a poco las semillas. Una vez tengamos la pulpa retirada, la pondremos en el vaso de la batidora. Exprimimos la naranja y añadimos el zumo, en el vaso de la batidora. Si queréis podéis añadir las dos cucharadas de limón. Batimos bien todos los ingredientes. Mezclamos para que quede homogéneo.  Listo para disfrutar.

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