21 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Está situado en la Calle Asura 7, en el barrio capitalino de Arturo Soria y ofrece platos como palomitas de gambones o croquetas de pulpo

Nace 'Wakka', un restaurante japo-cantonés en pleno Madrid para disfrutar del exotismo con sabores reconocibles

Wakka en un restaurante de comida japonesa-contonesa en pleno Madrid. Un lugar donde, sin embargo, todos los sabores son reconocibles y la decoración fabulosa. Está situado en la Calle Asura 7, en el barrio capitalino de Arturo Soria y presenta platos como palomitas de gambones, croquetas de pulpo, nigiris, dim sums servidos en las espectaculares torres de vaporeras, pinchos de Wagyu o la  tarta de queso de té matcha. 

Alguien dijo en una ocasión que las sobremesas se inventaron para olvidar la comida. Desde luego no es el caso de Wakka, un sitio perfecto para acudir con buena compañía. El restaurante ofreció el pasado 15 de septiembre una fiesta para despedir el verano y dar la bienvenida al curso con un buen sabor de boca. 

Uno de los sabrosos platos de Wakka.

Wakka, situado en la Calle Asura 7, en el barrio capitalino de Arturo Soria, invita a acercarse a la comida japonesa-cantonesa con sabores perfectamente reconocibles, lo que ayuda a los paladares más reticentes a tener nuevas experiencias sin miedo a equivocarse. Una forma inteligente de conseguir que todo el mundo, tenga un bagaje gastronómico más o menos amplio, pueda disfrutar. 

Presentaciones cuidadas para platos deliciosos.

Un menú compuesto de nigiris, dim sums servidos en las espectaculares torres de vaporeras, pinchos de Wagyu, palomitas de gambones o croquetas de pulpo se puede completar con una soprendente tarta de queso de té matcha. 

Jorge Montero con una de sus obras.

En la fiesta que se celebró el pasado 15 de septiembre no sólo se disfrutó de la comida. También hubo espectáculo a cargo de Uñas Chung Lee durante el que el maestro de ceremonias animó a todos los invitados con un show difícil de olvidar. Tras la aparición de un enorme dragón de más de doce metros, se entregó a uno de los invitados un cuadro realizado durante el evento por el pintor Jorge Montero, quién también estuvo a cargo de los graffitis que decoran el exterior del local.

Otro momento divertido de la fiesta.

Pero no podemos pasar por alto la decoración del restaurante. Un espacio diseñado por Dorotea Estudio y en el que los invitados se trasladaron al sudeste asiático sin salir de Madrid. Con detalles como sombrillas japonesas en el techo, un espejo del sol naciente y un mural de anagramas japoneses caligrafía Kanji, este restaurante ha sido el escenario perfecto para despedir el verano y dar la bienvenida a la nueva temporada. Un universo propio a base de luces de neón, un callejón japonés y sillones de terciopelo que hicieron olvidarse a los asistentes de que estaban en medio de una gran ciudad. Un lugar perfecto para relajarse y disfrutar sin excesos para aquellos que desconfían de lo excesivamente exótico. 

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