21 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

"¿Estaríamos dispuestos a asumir el modelo alemán de ayuda al 75% de lo facturado?", afirma el lehendakari

Los bares de Donosti hacen aguas mientras el PNV insinúa que éstos evaden impuestos

/ Calle de Donosti vacía
Casi 7.000 personas viven de la hostelería en Donosti, que pasa por un momento crítico a nivel empresarial por la crisis de los bares de la Parte Vieja. Los altos alquileres, la falta de turistas y la imposibilidad de colocar terrazas condenan a estos establecimientos tan emblemáticos.

Donosti es el destino gastronómico mundial que tiene una mejor imagen de marca global. Y a ello ayudan sus afamados restaurantes y los bares de pintxos de la Parte Vieja, que se encuentran en una situación crítica.

Sus propietarios están muy enfadados por la inacción de las administraciones públicas. Y es que la clase política desoye la propuesta de los hosteleros vascos, que piden un plan de rescate de 187 millones de euros, la reducción del IVA al 4% y la revisión de las condiciones del ERTE.

Un hostelero de Donosti carga contra la Diputación de Gipuzkoa.

Muy necesitados se encuentran los 1.198 bares de Donosti que dan empleo a 6.795 trabajadores. Y especialmente los de la Parte Vieja. Y es que los altos alquileres, la falta de turistas y la imposibilidad de colocar terrazas condenan a estos establecimientos.

Enfado

Kino Martínez, secretario general de Hostelería Gipuzkoa, protestaba hace unos días porque en el resto de Donosti "se ha sido permisivo con la ampliación del espacio de las terrazas, pero en la Parte Vieja no, no ha habido voluntad, porque en algunas zonas sí había espacio; no se le ha dado oxígeno cuando se le podía haber dado".

Cierto es que el Ayuntamiento de la ciudad ha dado luz verde a que los bares coloquen mesas altas en las estrechas calles de lo Viejo. Pero este tipo de medidas no alivian demasiado a los tradicionales bares de pintxos, que no viven del 'terraceo'.

Esfuerzos

Martínez asegura que no entiende "que se nos pidan más esfuerzos y lo más importante, es que hemos propuesto un plan de rescate que hemos presentado a los grupos del Parlamento Vasco y al consejero de Turismo. Ya no se pueden pedir más esfuerzos al sector si no se acompañan de un plan de rescate, de un plan económico de ayuda a los miles de empresarios vascos de hostelería".

'Limosas no, rescate sí' se lee en el escaparate de un restaurante de Donosti.

Ahora que no hay ocio nocturno, que se ha cerrado, resulta que el problema radica en las reuniones familiares y en las lonjas. Mientras estaban abiertos los locales de ocio nocturno la culpa de los contagios era suya, ¿y ahora?", se pregunta.

Polémica

El PNV controla el Gobierno Vasco, la Diputación de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de San Sebastián. Y es público y notorio que en la formación jeltzale se cree que los hosteleros están haciendo más ruido del debido.

Especialmente polémicas fueron las declaraciones de Iñigo Urkullu, que insinuó que los hosteleros defraudan a Hacienda gracias a ese anacronismo fiscal llamado 'módulos'. El lehendakari no se cortó: "La pregunta queda en el aire: ¿Estaríamos dispuestos a asumir el modelo alemán de ayuda al 75% de lo facturado? De lo facturado. ¿Estaríamos dispuestos?".

Los hosteleros agrupados en Euskal Herriko Tabernariak pidieron a Urkullu que les escuche y "defienda, como ha hecho siempre con el sector empresarial de este país". Y es que algunos empresarios creen que el lehendakari ha criminalizado a uno de los emblemas de Euskadi: la gastronomía.

Ayudas sin concretar

El sector reclama ayudas directas por valor de 8.500 millones de euros. Pero Reyes Maroto, ministra de Industria, Turismo y Comercio, parece partidaria de bonificar cuotas de Seguridad Social, dar facilidades para acceder a los créditos ICO o implantar medidas para renegociar el alquiler de los locales.

Cartel de protesta en un bar de Donosti.

"Las medidas tienen que ser muy quirúrgicas y acotadas en el tiempo. Creo que no podemos estigmatizar al sector, que ha hecho un trabajo ejemplar. Y desde luego nosotros hemos reforzado nuestra red de protección. Estamos estudiando ampliar las moratorias de los ICO y los aplazamientos. El Gobierno trabajará con las comunidades y los ayuntamientos para definir ese plan de choque para la hostelería", aseguró hace unos días Maroto.

Cabe recordar que Pedro Sánchez anunció hace varias semanas la puesta en marcha de este plan específico para la hostelería y el comercio que finalmente ha sufrido varios retrasos mientras los 100.000 restaurantes españoles pasan por unos momentos más que complicados.

 

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