20 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

Llevara una nevera portátil refrigerada puede garantizar el buen estado de la comida en los días más calurosos frente al mar

Comer en la playa: Qué alimentos no debemos llevar a la arena y cómo evitar las desagradables intoxicaciones

Un día de playa es mejor si cuidamos la conservación de los alimentos que llevamos.
Un día de playa es mejor si cuidamos la conservación de los alimentos que llevamos.
Cuando vamos a pasar un día en la playa, muchos elegimos ir al primer “chiringuito” que vemos, pero a veces también nos gustaría disfrutar de un ambiente más familiar y relajado bajo la sombrilla. Para ello, lo único que debemos tener en cuenta es que la hidratación es fundamental para estar todo un día expuestos al sol. También hay que elegir platos que podamos tomar fríos y que no se puedan estropear por efecto del calor, que sean fáciles de comer y que no produzcan digestiones pesadas.

También debemos tener en cuenta, que si usamos  ingredientes como mayonesa, tomate o algunas salsas para aliñar, lo mejor es llevarlos aparte, en una nevera portátil, y hacer la mezcla justo antes de comer, pues más vale prevenir que tener un disgusto por intoxicación. Lo recomendable es llevarlo todo en una nevera de viaje  o una fiambrera isotérmica que mantenga nuestros "tuppers" o bocadillos a temperatura fresca. Evitaremos así llevar la clásica tortilla de patatas o alimentos que contengan huevo, postres lácteos con nata y crema, que necesitan de una buena refrigeración. También están desaconsejados el queso fresco o el marisco. Mejor conformarse con la fruta. Lo que sí podemos utilizar en las ensaladas son las latas de atún o de sardinas y las conservas vegetales, que son prácticas e higiénicas.

Cada alimento debe ir en su contenedor. 

Además, debemos seguir unos consejos que, aunque son muy simples y básicos, resultan  súper importantes para nuestra seguridad alimenticia, por ejemplo la elección del hielo que debemos colocar en la nevera. No sirven las bolsas de cubitos de hielo que usamos para hacer mojitos o las que venden en gasolineras, debemos usar bloques compactos o bolsas de gel cerradas especiales para este fin, para evitar que el hielo se derrita y que las bacterias se puedan reproducir en el agua.

Nevera portátil, imprescindible en la playa

 

Los envases que usaremos para guardar los alimentos deben estar limpios y herméticamente cerrados, no debemos reutilizar un envase cualquiera de comida a domicilio o de otro tipo. Tampoco debemos cortar la cadena de frío de los alimentos, debemos introducir la comida fría o a temperatura ambiente, sin olvidar que todos los productos que necesitan refrigeración han de estar en la nevera de casa hasta que los coloquemos en la nevera. Otra cosa a tener en cuenta es utilizar diferentes cubiertos para cada alimento. Si cortas una tortilla con salmonella con un cuchillo y después lo usas con la fruta,  también la contaminas.  Son pequeños detalles que pasan desapercibidos y que nos pueden llevar al hospital casi sin saber qué hemos hecho mal.

Otro consejo práctico, una nevera llena conserva mejor el frío, y es recomendable no mezclar bebidas y comida para evitar ir abrir y cerrar cada vez que queramos un poco de agua .La solución: llevar dos neveras.

Una de las recetas más recomendables para llevar son las ensaladas, y la única precaución que debemos tener es debemos aliñarla con aceite y sal en el momento de servir porque si lo haces en casa cuando te la comas estará un poco deshidratada, más empalagosa y con las hojas mustias, incluso el vinagre, que es un buen conservante, puede provocar ese efecto. Si le ponemos un poco de imaginación, nuestra ensalada puede ser nutritiva, refrescante y además original.

Alimentos preparados y que no necesiten frío, opción ideal para llevar a la playa. 

Recetas

-Ensaladas de todo tipo: de pasta o arroz, de legumbres, cous-cous, quinoa, de patatas...

-Sándwiches y bocadillos: pollo (si es del asado del día anterior, mejor.) y aguacate, rúcula y bacon, salmón y queso...  

-Empanadas: de carne, pisto, atún, mariscos…

-Carnes: desde filetes a la plancha, empanados o incluso lomo a la sal que frío está muy bueno.

-También podemos optar por preparar pinchos: Como postre puedes preparar unas brochetas de las frutas que más te gusten. Al estar previamente cortadas y ensartadas te resultan fáciles y cómodas de tomar. Además, gracias a su alto contenido en agua ayudarán a mantenernos hidratados. Por ejemplo de melón con jamón: Cortar el melón a dados y el jamón en cuadraditos y pincharlos con un palillo.

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