24 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

Tradicionalmente se toma sola pero añadirla en ensaladas o en forma de batido son opciones alternativas

La Sandía, fruta estrella del verano, está también entre las más saludables, hidratantes, nutritivas y consumidas

Sandía es sinónimo de verano
Sandía es sinónimo de verano
La sandía es por excelencia la fruta más representativa del verano. No hay nada más fresco y saludable que una buena sandía, ya sea con pepitas, sin pepitas, redonda o alargada, rayada, verde clara o verde oscura, o de cualquiera de las más de 750 variedades que nos ofrece el mercado.

Esta fruta pertenece a la familia de las cucurbitáceas (calabazas) y apenas tiene 30 calorías por cada 100 g, no solo disfrutaremos de su sabor al comerla, sino que además, nuestro cuerpo, sin duda nos lo agradecerá, por los múltiples beneficios que nos puede reportar, incluso si decidimos ponernos a dieta nos vendrá fenomenal.

Apetitosa sandia.

Su consumo se remonta a la época de los egipcios, y su origen es del Norte de África. Desde allí se extendió posteriormente por los países mediterráneos para llegar al resto del mundo. En Asia es un símbolo de buena suerte y la gente suele regalarsela en año nuevo, particularmente en Vietnam.

La sandía es una fruta refrescante, dulce y sabrosa, que por su elevado aporte de agua se convierte en una importante fuente de hidratación, pues el 90% de la sandía es agua, y por tanto, está especialmente indicada, en temporada de verano, para las personas mayores y también para los más pequeños, que suelen manifestar desagrado para tomar suficientes líquidos o que tienen dificultades para masticar alimentos. Dos buenas rebanadas de sandía sustituyen a un vaso de agua. 

También es un excelente diurético y su consumo está indicado para quienes padecen cálculos renales, ácido úrico elevado, hipertensión y otras enfermedades que cursen con retención de líquidos. Es muy recomendable su consumo después de un día de excesos alimenticios, ya que favorece la eliminación de sustancias de desecho por la orina, por lo que resulta una ayuda perfecta como desintoxicante.

Es una fruta muy hidratante y nutritiva. 

La sandía se puede tomar a cualquier hora del día, y en términos generales resulta fácil de digerir. Y aunque lo más habitual es tomarla como postre, después de las comidas, no es lo más  recomendable, ya que puede resultar ligeramente indigesta para ciertas personas, debido a que su elevado aporte de agua diluye los jugos gástricos y retrasa la digestión de los alimentos, lo que provoca la consiguiente sensación de indigestión e hinchazón. 

Rica fuente de vitaminas

Más allá de calmar la sed, su consumo es muy beneficioso para  nuestro cuerpo por su alto contenido en vitaminas y la amplia variedad de minerales que contiene y que no pueden faltar en nuestra dieta diaria como potasio, hierro, que nos ayuda a evitar la anemia, fósforo o manganeso, mineral que trae grandes beneficios como conservar los huesos fuertes y aumentar los niveles de colesterol HDL, el llamado “colesterol bueno”, mejorar los  índices de hormonas sexuales e incluso ayuda a conciliar un mejor sueño. 

Contiene vitamina A, que es uno de los antioxidantes de mayor importancia y que nos  ayuda  a mejorar la visión y el  sistema inmunitario. Igualmente, la vitamina A que se obtiene de la sandía conserva las mucosas y la piel sana, y es de gran utilidad para evitar los cánceres de pulmón y de la boca. También es rica en flavonoides antioxidantes como el licopeno y el beta-caroteno, que ofrecen notables efectos antiinflamatorios, y además son una buena fuente de pigmentos que protegen las células. También Contiene Vitamina B1, vitamina B6 y vitamina-C cuyas propiedades antioxidantes hacen que el organismo se rebele contra el envejecimiento celular y el acceso de elementos nocivos al organismo.

En batido o congelada en trozos, excelente refresco veraniego. 

Posibilidades culinarias y recetas

No hay fruta que pueda ser más aprovechada, pues de la sandía se come todo, pulpa, pepitas y hasta la corteza.

En España, al igual que en el resto de países mediterráneos, solo consumimos su pulpa, pero en otros lugares como China, también se utiliza la corteza exterior de la sandía como  verdura y se prepara frita, estofada y a menudo encurtida, también muy extendida en Rusia.

La corteza de la sandía tiene gran cantidad de citrulina, un aminoácido que fabrican los riñones, el cual al ser absorbido por el cuerpo optimiza el flujo de sangre, algo que nuestro corazón nos agradecerá por siempre. De acuerdo con algunos estudios, la citrulina también combate la desproporción de grasa en las células.  

Las pepitas de sandía poseen alto contenido en zinc, mineral muy importante para los sentidos del gusto y el olfato, y para la salud de la piel y ojos, así como para la regulación de la insulina.

No debemos limitarnos a tomarla como postre después de las comidas, despreciando la versatilidad que nos puede ofrecer. Es cuestión de un poco de imaginación y creatividad en la cocina, ya que la podemos utilizar como bebida,  entrante, aperitivo, ensalada, o incluso como primer plato, unos cuantas ideas de recetas con sandía  pueden ser: 

- Filete de sandía a la plancha con guarnición de tomate. Cortamos unos filetes de un dedo de grosor y los pasamos por la plancha con un poco de aceite, emplatamos y acompañamos con tomate picado aderezado con sal, un poco de vinagre balsámico y aceite.

- Banderilla de sandía, menta y tomate cherry aderezada con sal y aceite. Buenísimo.  

La sandía combina muy bien con productos ácidos ya sea tomate, limón, vinagre... 

- Polos de sandía: podemos cortarla en tiras alargadas de dedo de grosor y congelar.

- Sopa de sandía es muy fácil de hacer solo necesitamos un batidora de vaso americano y un colador.

- Hielo Bloody Mary de sandía, lo haremos con la sopa de sandía y vodka al gusto.  

Un buen zumo de sandía es ideal para después de la práctica de deporte, no solamente nos refrescará y prevendrá de las famosas agujetas, sino que también nos ayudará a recuperar la frecuencia cardíaca. 

Ensalada de sandía.

Ensalada fresca de sandía para 4 personas

 Media sandía cortada a cubitos.

200 g de queso fresco (tipo Burgos),cortado a cubitos del mismo tamaño.

2 aguacates, cortados a rodajas.

250 g de tomates.

Aceitunas

Mezclamos todos los ingredientes un chorrito de aceite de oliva, sal, pimienta y vinagre balsámico, podemos añadirle hojas de menta. Delicioso, y otra forma distinta de tomar la sandía.  

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