21 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

Cómo ahorrar electricidad con un uso más eficiente de tus electrodomésticos

El consumo de electricidad es uno de los gastos más importantes en los hogares. Por ello, el ahorro energético debe ser una de las prioridades. El motivo económico no es el único, un consumo energético más eficiente también redunda en mejorar el medio ambiente como lo es también apostar por una compañía de energía verde que solo apueste por energía de origen renovable al mejor precio.

Existen muchas vías para ahorrar energía. Estas van desde el propio aislamiento del inmueble para evitar la fuga de calor en invierno y frío en verano o la sustitución de los sistemas de iluminación tradicionales por otros tan eficientes y con tantas ventajas como es el sistema LED.

Pero sin duda, una de las partidas de gasto energético más importante está en los electrodomésticos, que según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) supone entre el 55%-60% del total de electricidad del hogar. Por supuesto, una medida de ahorro y eficiencia está en apostar por aquellos con la calificación energética más eficiente, pero también podemos conseguir ahorro con su uso.

Como ahorrar con los electrodomésticos más importantes 

Para muchos electrodomésticos podemos encontrar una serie de consejos generales que nos ayudan a disminuir un gasto. Por ejemplo, en aquellos que tengan la función “standby”, como los televisores, hay que apagarlos del todo, para evitar el consumo fantasma.

Pero dadas las diferencias, en la mayoría de los casos podemos aplicar una serie de consejos específicos para disminuir su consumo.

Frigoríficos: Es uno de los electrodomésticos que más energía consume del hogar, más 30% del total, y de uso más que universal, con más del 99% de los hogares según el IDAE. Además de asegurarnos que tenga una ventilación adecuada para que su motor funcione eficientemente, no introducir alimentos calientes y procurar no abrirlo demasiado y situarlo en zonas lejanas de fuentes de calor, debemos ajustar su temperatura a la del exterior y no usar temperaturas excesivamente bajas tanto de frigorífico como de congelador.

Televisores y ordenadores: Los nuevos paneles LED han disminuido de forma importante el consumo de luz con respecto a los antiguos monitores LCD de unos electrodomésticos que gastan un 12,2% de la energía doméstica los primeros,  y los ordenadores un 7,4%. En la televisión es importante apagarlas totalmente cuando no se use, el consumo si no equivale a un ordenador en pleno rendimiento. Respecto a los ordenadores, las tareas programadas como copias de seguridad son más convenientes hacerlas de noche, con tarifas inferiores y monitores apagados. Es importante que después de estas programaciones se apague el ordenador automáticamente para eliminar un gasto que aún no siendo pequeño es innecesario.

Lavadora y lavavajillas: Estos electrodomésticos suponen un 11,8% y un 6,1% de la factura eléctrica, respectivamente. Además de los consejos básicos (si no son de carga regulable, deben usarse cuando estén llenos y a temperaturas moderadas o bajas) son los electrodomésticos que mayor ahorro podemos conseguir si ajustamos su uso en horario de menor coste, en programas de al menos de media carga.

Calefacción y aire acondicionado: El principal consejo está en utilizar la calefacción y el aire acondicionado a temperaturas moderadas y solo cuando sea necesario. El aire acondicionado, aunque sólo en meses centrales del verano, es un electrodoméstico que consume mucha energía por lo que conviene encenderlo a temperaturas superiores a los 24º centígrados. Por cada grado menos de temperatura, el consumo de energía en aire acondicionado aumenta entre un 4 y un 6%, si regulamos por termostato y enfriamos principalmente la casa en las horas más económicas y mantenemos la temperatura en los momentos punta ahorraremos mucho este verano.

Si tiene la calefacción eléctrica es muy importante el uso de los acumuladores que almacenan el calor necesario para el día siguiente, durante la noche y parte de la mañana, cuando el precio de la electricidad es más barato, más para aquellos los que contraten la tarifa nocturna.

Cocina: Además de consejos básicos, como aprovechar el calor residual de la vitrocerámica, al apagarla cinco minutos antes de finalizar un guiso, ayuda a ahorrar energía. Pero para que el gasto de luz sea menor, se puede cocinar a primera hora de la mañana o a última de noche.

Plancha: El pequeño electrodoméstico que consume más energía, ya que tiene alta potencia y un gran consumo con tan sólo llegar a la temperatura óptima, siendo el electrodoméstico con picos de gasto mayores, por ello es importante juntar la mayor cantidad de prendas posible y trasladar su uso a horas de energía más barata.

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