02 de junio de 2020
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FIN DE SEMANA

En Sevilla sorprendieron a una empresa por vacíar aguas residuales, mientras que un vertido de Repsol en Cartagena contaminó varias zonas de la ciudad

Empresas vierten residuos y productos altamente contaminantes al agua valiéndose del Estado de Alarma

Los vertidos residuales son un peligro para los ecosistemas marinos, como es el caso de los de Repsol en Cartagena
Los vertidos residuales son un peligro para los ecosistemas marinos, como es el caso de los de Repsol en Cartagena
Un tercer vertido de hidrocarburos, en un año, desde la fábrica petroquímica de Repsol en Cartagena (Murcia) volvió a contaminar en los últimos días la rambla del Charco y la desembocadura en el puerto de la localidad murciana de Escombreras. Mientras tanto, este sábado en Coria del Río (Sevilla), fue la Guardia Civil la que localizó a una empresa de abonos y fertilizantes vertiendo residuos contaminados a una balsa de aguas.

El coronavirus COVID-19 copa gran parte de la labor de los cuerpos policiales durante estos días. Sin embargo, en las últimas fechas se ha descubierto vertidos contaminantes de determinadas empresas aprovechando el vacío policial ocasionado por el Estado de Alarma y el confinamiento casi total de la población. Precisamente, por ello, efectivos de la Guardia Civil han centrado su investigación en evitar que se descontrolen los vertidos de productos residuales y contaminantes a las aguas que recorren el país.

El sábado, en la ciudad murciana de Cartagena, agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil tuvieron que actuar rápido debido a un “vertido de hidrocarburos” realizado “desde el complejo petroquímico de Repsol en Cartagena”, como así recogía el diario La Verdad.

“El derrame, en este caso de gasóleo, ocurrió el jueves por la tarde desde uno de los depósitos de almacenamiento de la compañía", según explicaron fuentes de la investigación de la Guardia Civil al citado diario, el cual añade que “se da la circunstancia de que estos tanques están considerados instalaciones críticas por el Gobierno de España, pues garantizan el abastecimiento en crisis como la actual pandemia del coronavirus”. Los vertidos afectaron a las zonas cartageneras de La rambla del Charco y a la desembocadura cercana al Puerto de Escombreras.

Este capítulo de contaminación medioambiental es el tercero que se produce en el periodo de un año dentro del complejo de la empresa Repsol en Cartagena, después de los producidos en “los desagües de petróleo de abril y de septiembre del año pasado causados, presuntamente, por problemas en un tanque de tormentas de la refinería durante sendas lluvias torrenciales”, según señala La Verdad.

Vertidos_Repsol

Los vertidos situados detrás de la planta de Repsol en Cartagena

“Ambos accidentes industriales y sus repercusiones en el entorno natural están siendo investigados por la Fiscalía, que abrió las diligencias por iniciativa propia y también a partir de los datos aportados por las correspondientes denuncias de la Asociación de Naturalistas del Sureste”, recoge el diario murciano.

Respecto al daño que pueden realizar estos vertidos incontrolados en las aguas, el biólogo marino Manu San Félix quiso recalcar esta situación en el Diario de Ibiza, ya que debido al coronavirus los ecosistemas marinos no sufren tanta carga por el tráfico de buques y por los vertidos residuales que conllevan. “Creo que lo que está pasando tiene una repercusión positiva para el medio ambiente, simbólica porque es algo puntual, pero en cuanto volvamos progresivamente a la normalidad esa repercusión desaparecerá y en ningún momento estos efectos positivos se extenderán a largo plazo”, explicaba San Félix para el Diario de Ibiza.

Vertidos ilegales en Sevilla

Este sábado la Guardia Civil sorprendió a una empresa de abonos y fertilizantes, situada en el municipio Coria del Río (Sevilla), vertiendo residuos contaminantes hacia una balsa de aguas residuales. Dicha empresa aprovechó la situación actual decretada por el Estado de Alarma y, creyendo que había una escasa vigilancia policial en la zona, quisieron vaciar la balsa de acumulación de aguas contaminadas.

Debido a las últimas lluvias caídas y la posibilidad de próximas precipitaciones, el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), además de los servicios especiales encomendados para la situación actual de Alerta por el COVID-19, no han parado de supervisar la protección de los recursos naturales del país. Por eso, los agentes sorprendieron a esta empresa, relacionada con el sector de la agricultura, mezclando en una balsa el agua de lluvia caída en estos días y residuos contaminantes de la empresa acumulados en los últimos meses, a través de una arqueta. La citada empresa ha sido expedientada administrativamente.

La Guardia Civil sorprendió a esta empresa realizando vertidos de residuos

La Benemérita ha podido constatar que algunas empresas, con acumulación de aguas residuales no depuradas, aprovechan la circulación de agua de lluvia por las arquetas pluviales, cauces y canales de regadío para mezclar con ellas sus residuos contaminantes, tratando así de evitar ser localizados mientras cometen un grave delito medioambiental que puede afectar a la salud pública. 

Por eso, y a pesar de la inactividad de la mayoría de empresas y la ralentización de la actividad administrativa por la crisis del COVID-19, el SEPRONA ha seguido realizando la correspondiente toma de muestras de aguas en distintos puntos de la geografía española, que van entregándose para su analítica en el laboratorio oficial correspondiente para determinar su posible toxicidad e incidencia en el medio natural. 

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