15 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La portavoz de la Asociación de Vecinos de Écija, Carmen Arroyo, asegura que la empresa "ha mentido para conseguir los informes favorables"

La instalación de un nuevo horno mortuorio en el tanatorio municipal de Écija pone en pie de guerra a todos sus vecinos

Los vecinos de Écija denuncian que la instalación del horno crematorio sería perjudicial para la salud de los habitantes
Los vecinos de Écija denuncian que la instalación del horno crematorio sería perjudicial para la salud de los habitantes
Los vecinos del municipio sevillano de Écija llevan más de una década protestando contra la decisión de la empresa que gestiona los servicios fúnebres de la localidad, Tanatorio de Écija S.L., que quiere instalar un horno crematorio cerca del núcleo poblacional, lo que provocaría grandes daños por contaminación. La portavoz de la Asociación de Vecinos de Écija, Carmen Arroyo, asegura que la empresa "ha mentido para conseguir los informes favorables de los organismos competentes".

Los vecinos del municipio sevillano de Écija llevan doce años luchando para que el tanatorio de la ciudad no instale un nuevo horno crematorio, que aseguran "sería contaminante y muy perjudicial para la salud de los habitantes".

El pasado verano registraron en el Ayuntamiento unas alegaciones donde expresaban su rechazo a la instalación del nuevo horno crematorio. Pero actualmente la empresa Tanatorio de Écija S.L. ya cuenta con los permisos necesarios para realizar las obras y poner en funcionamiento el mencionado horno.

Las principales quejas de los vecinos provienen del efecto contaminante que producen las emisiones de los gases tóxicos y nocivos que se liberan en el proceso, pues la distancia que existe entre el tanatorio y el núcleo poblacional de Écija no es la suficiente para evitar que las sustancias químicas producidas en las cremaciones se propaguen y afecten directamente a los habitantes del municipio.

Así lo manifiesta Carmen Arroyo, presidenta de la Asociación de Vecinos de Écija que encabeza la lucha vecinal para impedir la instalación del horno. "Desde la empresa alegan que no hay edificios a menos de 600 metros del tanatorio, pero eso es mentira. En ese espacio hay 270 viviendas y muchas familias”.

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Perímetro  de 600 metros que rodea la zona del tanatorio donde se quiere instalar el crematorio/Google Earth

Además, afirma que en el pueblo los más afectados serían las personas más jóvenes. “Hay muchos niños que viven cerca, hay un colegio, un instituto, un centro de niños con discapacidad. Todo está muy cerca del tanatorio”, comenta Arroyo.

Junto al crematorio también se encuentran varias urbanizaciones residenciales, parques infantiles, y huertas que abastecen el comercio local de frutas y verduras, así como comercios y bares. En definitiva, hay muchas vidas que se verían afectadas por la contaminación.

En contra desde 2007

La batalla de este pueblo sevillano contra el tanatorio comenzó en el año 2007, cuando los vecinos comprobaron que la empresa había puesto un cartel anunciando que iban a instalar el horno crematorio. A partir de ese momento comenzaron las protestas, que desembocaron en una huelga de hambre en 2008. Esta protesta hizo que el Ayuntamiento se reuniera con la entidad Tanatorio de Écija S.L. para que desistiera en su intento, haciendo que reculara y cesara por el momento en su empeño.

La ciudad carece de este servicio fúnebre y la empresa que gestiona el tanatorio no acepta abrir el horno en alguna de las parcelas que el Ayuntamiento ecijano le ha planteado como alternativa. De hecho, el Consistorio aseguró que había facilitado a la empresa propietaria una lista con 116 posibles ubicaciones situadas a más de mil metros de distancia de las zonas habitadas para poder solucionar el conflicto.

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Los vecinos de Écija han reunido siete mil firmas para tratar de impedir la instalación del horno crematorio

Pero años después lo volvieron a intentar. “En agosto de 2016 la empresa solicitó en la Delegación de Medio ambiente los permisos de licencia de obra y de actividad para obtener un informe favorable, con datos falsos sobre la distancia y sobre el número de cremaciones que iban a realizar”, denuncia Carmen Arroyo.

"La empresa miente"

Ese es el otro punto polémico que más quejas ha producido por parte de los vecinos. Arroyo asegura que la empresa que gestiona el tanatorio ha declarado a la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que el máximo de incineraciones que se harán será de 300 al año y, sin embargo, en el estudio aportado al Ayuntamiento habla de 300 cremaciones previstas, pero la actividad programada es de 750 horas, lo que supondría hasta 660 cremaciones; es decir, más del doble.

Para estos volúmenes de incineración de cuerpos, el horno crematorio requiere de un filtro especial que, aunque no elimina de forma definitiva las partículas de los gases contaminantes, sí haría descender el nivel de contaminación. “En el proceso de cremación se liberan diversas sustancias cancerígenas y la más perjudicial es el mercurio. El filtro de carbón activo, el único filtro que puede recoger las partículas de mercurio, ronda un precio de unos 70.000 euros y el tanatorio no va a comprarlo, a pesar de que van a superar las 300 cremaciones”, afirma la presidenta de la asociación de vecinos.

En las zonas cercanas a los procesos de combustión e incineración de la materia orgánica se produce mucha mayor contaminación atmosférica, lo que conlleva un mayor riesgo de padecer enfermedades graves y potencialmente mortales. Arroyo asegura que esta contaminación puede producir "malformaciones en fetos, hiperactividad en los niños y problemas respiratorios entre otras cosas".

Informes favorables

Con el visto bueno de Medio Ambiente, criticado por los vecinos por los "datos manipulados que entregó la empresa", la Delegación Territorial de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía también ha emitido un informe favorable para que se puedan iniciar las obras de instalación del horno. La cuestión es que, a nivel estatal, la ley establece un límite mucho mayor entre la zona en la que el horno crematorio está establecido y el núcleo habitacional del territorio que la que actualmente se establece en Andalucía, que es menos restrictiva.

En esta lucha también participó Ecologistas en Acción, asociación que llegó a interponer un recurso de alzada contra la autorización en julio del año 2016 de la Consejería de Medio Ambiente para la instalación del crematorio. “Nosotros hemos demostrado que eso no se puede poner ahí, daña la salud de la gente del pueblo” aclama Carmen Arroyo y asegura que si el tanatorio sigue adelante recurrirán ante el contencioso administrativo para seguir luchando porque su ciudad continúe limpia.

Por su parte, desde la empresa que gestiona el tanatorio dicen a elcierredigital.com que respetan la postura de los vecinos, pero que no quieren pronunciarse respecto a este tema.

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