18 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Las concentraciones de este tipo de microorganismos son comunes en la Cuenca del Manzanares, pero el calor ha hecho que los niveles sean muy altos

Las autoridades alertan de la presencia una cianobacteria potencialmente tóxica para los bañistas del río Manzanares

La cianobacteria parece un alga, aunque no lo es.
La cianobacteria parece un alga, aunque no lo es.
Las condiciones meteorológicas de este año han promovido la proliferación de cianobacterias parecidas a las algas en el Río Manzanares, según ha indicado la dirección del Parque Nacional Sierra de Guadarrama. Este tipo de bacterias pueden generar una neurotoxina que afecta a todos los seres vivos y, aunque es común la presencia de este tipo de organismos en el agua, este año la cantidad ha aumentado considerablemente

La cianobacteria Phormidium es común en el río Manzanares; no obstante, los expertos advierten que este año, el calor y la sequía han contribuido a la proliferación de un organismo potencialmente peligroso para otros seres vivos. El consumo del Phormidium, que a simple vista y por su capacidad de realizar la fotosíntesis, parece un alga podría traer trastornos neurológicos y en casos de consumo mayor, la muerte.

Las mayores concentraciones de cianobacterias se han producido en la Cuenca Alta del Río.

El hallazgo se ha producido por la colaboración de la Dra. Elvira Perona, especialista en cianobacterias de la Universidad Autónoma de Madrid, que ha explicado que se han conseguido registros de la cianobacteria en una cuarta parte de la Cuenca Alta del Manzanares. Esta cianobacteria es común en algunos ríos de la Sierra y fue descubierta hace varias décadas, también se conoce en ríos de Francia, Nueva Zelanda y Andalucía.

No se tiene conocimiento sobre los daños que podría causar esta cianobacteria que prolifera en las rocas de los ríos. Según ha explicado la investigadora que detectó el problema, no existe un protocolo para esta situación, por lo que la Comunidad y el parque se deben limitar a controlar las mediciones. Se ha recomendado impedir a niños y mascotas jugar en el río, por riesgo a que consuman el agua, pudiendo ocasionar daños temporales.

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