17 de enero de 2021
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Motivos por los que tanto se recurre actualmente a los préstamos rápidos

Ante cualquier crisis económica es habitual que ciertos sectores experimenten un gran auge. Ello no es de extrañar teniendo en cuenta que la situación monetaria de muchas familias españolas dista de ser ideal en el año 2020. 

Todo lo contrario: a raíz de la crisis sanitaria, varios sectores están pagando las consecuencias, ejemplificándolo el de la hostelería –muy tocado debido a las últimas prohibiciones–. Un claro ejemplo está siendo actualmente el ámbito de los prestamos rapidos

Ante la imposibilidad de hacer frente a las facturas, tales como las del alquiler del local, muchos habitantes de España se ven obligados a recurrir a los créditos. 

Más allá de la necesidad económica, otros factores también dan pie a que en la actualidad este tipo de soluciones financieras tengan tanto calado entre la sociedad. A continuación detallaremos los principales aspectos positivos que tienen muy en cuenta los consumidores a la hora de decantarse por dichas alternativas. 

Máxima rapidez 

Las urgencias monetarias no avisan. Todo lo contrario: acostumbran a producirse cuando uno menos se lo espera. Tarde o temprano todo ciudadano ha de hacer frente a una avería de su coche, así como a una reparación de la tubería de casa que acarrea un considerable desembolso

Este tipo de situaciones adversas, por desgracia, son bastante comunes. Es entonces cuando se agradece la celeridad con la que operan las entidades crediticias de hoy en día. 

Préstamos que se conceden en un parpadeo 

Sean cuales sean los préstamos y créditos online, todos ellos se conceden en un tiempo récord. Para tal fin, el equipo de cada empresa está compuesto por numerosos trabajadores, prestando así servicio durante las 24 horas del día. 

Con este aspecto tan positivo se consigue que en muchos casos las solicitudes sean aprobadas en aproximadamente un cuarto de hora. Has leído bien: quince minutos bastan para recibir el okey definitivo. 

La rapidez también se da al transferir el dinero a la cuenta bancaria del cliente. De esta manera podrá pagar la factura que tenga pendiente, evitando así el hecho de que su nombre se vea manchado por pasar a estar presente en una lista de morosos. 

No importa la morosidad 

Los prestamistas saben que, debido precisamente a la situación de precariedad que viven muchas familias, es habitual incurrir en alguna que otra morosidad. Antaño era frecuente que las empresas crediticias consultasen RAI, ASNEF y demás documentos similares. Si se detectaba la presencia del nombre del posible cliente, en la mayoría de casos se denegaba la solicitud del préstamo. 

Todo lo contrario sucede hoy en día. Ante un aumento drástico de la competencia, los negocios que prestan dinero a cambio de unos intereses –o no, tal como veremos más adelante– han tenido que aplicar otras directrices de concesión. Las mismas pasan por ser más permisivas, sobre todo ante el hallazgo del nombre del usuario en un listado de este tipo. 

Para compensar el posible riesgo de impago, algunas compañías prestamistas optan por solicitar avales o nóminas. De esta forma se aseguran de que, cuando llegue la fecha estipulada en el contrato, cobrarán la cantidad íntegra. 

Promociones de lo más atractivas 

En párrafos anteriores hemos mencionado que en pleno 2020 la competencia es máxima en este sector. Ello no solo obliga a los prestamistas a plantear menos requisitos al conceder sus créditos. Adicionalmente también les invita a ofrecer condiciones atractivas si pretenden hacerse con una amplia cuota de mercado

Años atrás empezaron a surgir los primeros negocios que ofrecían mini-créditos sin intereses. Ante un éxito descomunal no tardaron en emerger muchas otras compañías con promociones similares. 

El objetivo de las mismas es claro: atraer a la mayor cantidad posible de nuevos clientes. No hay trampa ni cartón, puesto que realmente el mini-préstamo no acarrea el desembolso de ningún tipo de TAE o TIN. 

Sin embargo, solamente se aplica en caso de solicitar el primer crédito. Es decir, los posteriores préstamos sí conllevan el pago de una mayor o menor cantidad de intereses, los cuales varían en función de la entidad crediticia con la que se llegue a un acuerdo. 

Ante un servicio óptimo prestado en la primera ocasión, el cliente no duda en repetir la experiencia en un futuro, sabiendo que la vivencia volverá a ser fructífera y gratificante a pesar de que en esta ocasión sí tendrá que pagar un cierto porcentaje de interés. 

La existencia de este tipo de mini-créditos es de agradecer sobre todo por parte de aquellos españoles que tienen urgencias económicas de escasa cuantía, como puede ser abonar facturas como las mencionadas anteriormente: reparaciones, importes de telefonía, una compra de alimentos para casi todo el mes, etcétera. 

Todos los motivos destacados dan pie a que a día de hoy los préstamos rápidos formen parte de la sociedad actual. La práctica totalidad de ciudadanos de España ven estas soluciones con muy buenos ojos ante unas condiciones que cada vez son más beneficiosas para el cliente.

COMPARTIR: