08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Tras conocerse la noticia el Gobierno de Johnson ha anunciado la repatriación de 150.000 británicos, la mayor desde el fin de la II Guerra Mundial

Thomas Cook, el Lehman Brother británico que arruina el sector turístico y la economía de los hoteles españoles

Avión de Thomas Cook.
Avión de Thomas Cook.
Un total de 600.000 turistas, entre ellos 150.000 británicos, están atrapados en diferentes lugares del mundo a falta de ser repatriados tras al anuncio de quiebra del grupo de viajes británico Thomas Cook el segundo turoperador global y el más antiguo del mundo. Uno de los países más afectados por la quiebra del gigante empresarial turístico es España donde el pasado año llegaron un total de 7,1 millones de pasajeros en vuelos de tres de las aerolíneas del grupo.

El operador turístico y la aerolínea Thomas Cook confirmó el lunes que su empresa se había derrumbado, obligando a cientos de miles de viajeros a buscar un camino a casa por su cuenta, después de que las negociaciones de último minuto para obtener la financiación necesaria para la compañía endeudada no obtuvieran frutos.

“Lamentamos anunciar que Thomas Cook ha dejado de operar con efecto inmediato”, dijo la compañía en una publicación en Twitter, tras el cual la Autoridad de Aviación Civil en Gran Bretaña dijo que todas las reservas de Thomas Cook, incluidos vuelos y vacaciones, habían sido canceladas, afectando a 600.000 personas en todo el mundo.

La liquidación de la compañía de viajes más antigua del mundo que se especializó en paquetes de vacaciones de bajo coste que incluían vuelos y alojamiento en más de 60 destinos en todo el mundo, ha puesto en marcha lo que se describió como la mayor repatriación en tiempos de paz en la historia británica, sólo comparable en número con la que se llevó a cabo al final de la II Guerra Mundial. El Gobierno de Downing Street anunció tras conocerse la quiebra de la empresa, planes para llevar de vuelta a 150.000 británicos.

Turistas británicos a la espera de ser repatriados. 

La Autoridad de Aviación Civil dijo que el primer vuelo de repatriación salió del aeropuerto Kennedy en Nueva York con más de 300 y tomó suelo londinense a las cinco de la tarde del lunes.

Un Lehman Brother turístico

 

Lanzada en 1841 por Thomas Cook, un predicador de Derbyshire, la compañía creció hasta convertirse en una de las grandes empresas dedicadas al turismo del mundo y en una pionera de los viajes en masa. Nacionalizado después de la II Guerra Mundial, ha sido comprada y vendida varias veces en los últimos 30 años por varios propietarios. El moderno Thomas Cook fue el modelo de una empresa de vacaciones integrada, que ofrece reservas, vuelos y alojamiento a través de sus propias agencias, líneas aéreas y hoteles.

Thomas Cook estaba luchando con deudas que se acercaban a los 2.000 millones de libras, lo que lo obligó a entablar negociaciones con los accionistas y los acreedores que llegaron a ofrecer una cifra 200 millones de libras por debajo de la que se necesitaba para mantener la empresa en funcionamiento. Vistos en un callejón sin salida, optaron por dar por cerrada la empresa.

Antes del colapso, el Primer Ministro británico Boris Johnson afirmó que el gobierno no intervendría para salvar la aerolínea, y agregó que hacerlo crearía un “riesgo moral” porque la posibilidad de un rescate gubernamental podría alentar a otras compañías a correr riesgos. Una postura que podría variar en los próximos días en función de las consecuencias que el desastre de Thomas Cook puede producir en la economía del país justo en un momento tan delicado en que se enfrentan a los efectos de un Brexit en el que todavía todo son dudas.

Los efectos no sólo se están haciendo presentes en el Reino Unido. Condor, una aerolínea subsidiaria de Thomas Cook, afirmó el lunes que estaba buscando ayuda financiera del gobierno alemán para mantener sus aviones en funcionamiento después del colapso de la compañía, que afectó a unos 140.000 viajeros alemanes. Condor dijo que había sido "rentable durante muchos años” y que un préstamo del gobierno germano ayudaría a regresar a los viajeros del país que estaban programados para volar con Condor de todos modos. Aquellos alemanes que volaron con otras afiliadas de Thomas Cook también estarán cubiertos por el seguro obligatorio para los operadores de paquetes turísticos.

Más allá de los efectos económicos, están los dramas personales de los 21.000 empleados de la compañía, incluidos los 9.000 que operan dentro del Reino Unido. Cientos de miembros del personal fueron vistos llorando después de una reunión de Peterborough a la primera hora del lunes. Al personal no se le pagarán sus salarios de septiembre y en su lugar tendrán que reclamar indemnizaciones por despido según apuntan algunos medios británicos.

Publicidad de Thomas Cook en un aeropuerto. 

A pesar de esto, algunos empleados de Thomas Cook continúan trabajando para ayudar a los pasajeros afectados por el colapso del proveedor de vacaciones. Parte del personal ha estado publicando en las redes sociales protestas por la decisión de la empresa.

El grupo TUI será uno de los grandes beneficiados con la quiebra de su competidor directo, de acuerdo con Financial Times. Otro ganador será la aerolínea Easy Jet, que aprovechará para posicionarse mejor en el sector de los paquetes vacacionales. Además de los miles de viajes afectados, entre los perdedores se cuenta el conglomerado chino Forsun, que había invertido más de 200 millones de euros desde que entrara en el capital de la empresa en 2015. El conglomerado pretendía ir de la mano de Thomas Cook para explotar el creciente mercado turístico chino.

Los terribles efectos en la economía española

Los efectos en la economía española no se han hecho esperar. El pánico en el sector turístico no ha parado de crecer desde la caída de Thomas Hook. Las regiones más afectadas son Canarias y Baleares. Las aerolíneas de la agencia de viajes británica (Condor, Thomas Cook Airlines y Thomas Cook Airlines Scandinav) trajeron a España un total de 3,6 millones de viajeros el pasado 2018, según estadísticas del grupo Aena. Son siete millones de viajes entre llegadas y salidas.

Se dice que más de medio millón de turistas se ven afectados por el colapso, muchos de los cuales ya están de vacaciones y encontrarán el viaje a casa interrumpido. Otros verán futuras vacaciones canceladas con la promesa de reembolsos completos.

Turistas británicos esperando a ser repatriados en el aeropuerto de Palma de Mallorca. 

Según las primeras estimaciones del departamento de turismo regional, entre 25.000 y 30.000 turistas en las Islas Canarias se han visto afectados por el colapso de Thomas Cook. Se han cancelado un total de 22 vuelos desde las islas. Se han cancelado diez vuelos en Lanzarote, ocho en Gran Canaria y dos en Fuerteventura y en Tenerife.

En Baleares los efectos no son mejores. Casi 400 pasajeros de Thomas Cook estaban esperando para registrarse para el primer vuelo de repatriación el lunes por la mañana. La empresa tenía previsto volar el lunes a Glasgow, Manchester, Birmingham, Newcastle y East Midlands desde el aeropuerto de Palma de Mallorca, pero los cinco vuelos han sido cancelados. Sin embargo, los vuelos operados por Cóndor, afiliado de Thomas Cook, a ciudades alemanas, se han ido a sus destinos.

En Menorca, más de cien pasajeros han estado esperando en el aeropuerto, donde se programó la salida de 14 vuelos. Mientras tanto, la Federación de Hoteles de Ibiza y Formentera advirtió el lunes que el colapso de Thomas Cook causaría “daños significativos” a la industria hotelera, ya que se esperaba que 70.000 turistas viajaran a las islas con la compañía esta temporada.

Desde el punto de vista económico se auguran unas pérdidas entorno a los 200 millones de euros. Debido a las deudas que la compañía británica tiene adquiridas con pequeños y grandes hotel españoles que se suelen abonar con entre 45 y 80 días de retraso. Ahora parece que la fecha de cobra ase puede alargar sine die.

Juan Molas presidente de Cehat, la patronal del sector hotelero. 

Sin embargo, desde la patronal hotelera, Cehat intentan quitar importancia a lo ocurrido y se muestran más preocupados por la conectividad aérea: “Lo más importante ahora es garantizar la conectividad aérea. Sin aviones, los turistas no llegan. La situación es grave para Canarias de manera inmediata, ahora que arranca la temporada inverna. Y también hay que abordar el problema de Baleares o la Costa del Sol para el próximo año”. Además, reclaman al Ministerio de Fomento que se reduzcan el coste de los vuelos al Reino Unido un 45% para que no se resientan las visitas de los turistas ingleses.

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