20 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

La entidad financiera familiar que dirige tuvo ingresos en 2018 que ascendieron a 48.424 millones de euros

Ana Patricia Botín: la historia de la presidenta del Banco Santander designada como la mujer más poderosa del mundo

Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander.
Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander.
La presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botín, ha sido nombrada la mujer más poderosa del mundo por la revista Fortune, en una nueva edición del ranking que clasifica a las 50 mujeres más poderosas. De esta forma, Ana Botín regresa al primer puesto tras haber ocupado la segunda plaza el pasado año. La cabecera norteamericana destaca el sólido desempeño del banco a nivel mundial durante 2018, con ingresos que ascendieron a 48.424 millones de euros.

“Este crecimiento se ha conseguido en buena medida gracias a la actividad del banco en Latinoamérica (Brasil y México, principalmente) y se ha apoyado en una reducción de costes en Europa”, sostiene la revista.

Destaca asimismo el “progreso” conseguido desde que Ana Botín llegó a la presidencia del Santander en 2014 para “reforzar el capital del banco, aumentar la vinculación de los clientes (que ha crecido un 40% desde 2015) y digitalizar las plataformas”, con un número creciente de clientes digitales que ascendía al cierre del pasado ejercicio a 32 millones.

La designación nuevamente de la presidenta de Banco Santander como la mujer más poderosa del mundo coincide con el quinto aniversario de su mandato, periodo en el que Santander ha vivido una gran transformación cultural al tiempo que ha logrado apuntalar el crecimiento y mejorar su rentabilidad y fortaleza.

Según una presentación que la propia presidenta del banco realizó el 25 de septiembre en Londres ante inversores, el beneficio atribuido en los últimos cinco años ha crecido un 87%, hasta los 7.800 millones de euros, mientras que la rentabilidad (medida a través del RoTE) ha aumentado en 210 puntos básicos, hasta el 11,7%. Además, el grupo ha reforzado su nivel de capital CET1 Fully loaded hasta el 11,3%, los que supone un incremento de 350 puntos básicos en dicho periodo. Todo un éxito conseguido por una mujer enigmática a pesar de su poder. 

Nacida en una dinastía bancaria

Ana Patricia Botín-Sanz de Sautuola O´Shea nació el 4 de octubre de 1960 en la ciudad de Santander, como también lo hicieron sus cinco hermanos menores. Desde muy pequeña su padre, Emilio Botín, le preparó para el negocio de la banca. Estudió en el colegio americano de Bryn Mawr, en Pennsylvania, y se graduó en Economía por Harvard, con un dominio de cuatro idiomas, entre ellos el griego. A los 21 años empezó ya a trabajar en el mundo de las finanzas, lo hizo primero en el departamento de crédito y análisis de la Banca Morgan, simultaneando este trabajo en otras entidades americanas en Madrid.

Emilio Botín, padre de Ana Patricia. 

En 1983 se instaló en Nueva York para trabajar en el área de capital y mercados financieros del mismo banco. Después pasaría a su departamento de tesorería, hasta que en 1985 fue nombrada vicepresidenta de la JP Morgan para América Latina. En 1988 volvió a Madrid y escasos meses después ya aceptaba la oferta de su padre para entrar en el Santander. Ahí empezó su carrera en la entidad familiar, ocupando distintos puestos y negociados. Impulsó de manera espectacular el desarrollo del grupo en Hispanoamérica, donde el Santander es el primer banco internacional, por lo que consiguió ganar poco a poco poder ejecutivo dentro de la entidad. Se hizo con el control de la tesorería, del mercado de capitales, de la gestión de los fondos de inversión y de pensiones, de la banca corporativa y de la red de sucursales en el extranjero.

En febrero de 1999, con motivo de las luchas de poder dentro del banco y de su fusión con el Central Hispano, la apartaron (o dimitió) de todas sus responsabilidades directivas. Había roto moldes, hasta su llegada al Santander ninguna mujer había figurado jamás en el consejo de administración ni en la cúpula directiva del Banco. Muchos achacan esta crisis familiar a una entrevista concedida por Ana Patricia al diario El País donde se daba por hecho que iba a ser la heredera de Emilio Botín al frente del banco. Esto no gustó al banquero y se decidió un alejamiento de su hija del Santander.

Tras su salida, pasó a especializarse en el negocio de Internet, encargándose de los intereses de la familia en esta nueva área económica. Adquirió el 50 por ciento de la empresa Coverlink. Como socios en esta empresa de Internet figuraban los empresarios Jacobo Quintela y Gonzalo Zúñiga. Posteriormente, fue nombrada presidenta ejecutiva de la Consultora Razona (antes Coverlink), con la que hoy se ha introducido en los principales países de Iberoamérica, desde Chile a Brasil, pasando por México. También constituyó la empresa de telecomunicaciones Suala Telecom, con un capital social de 25.000 millones de las antiguas pesetas, y se introdujo en el accionariado de Racenet y en la presidencia de la Fundación Empresa y Crecimiento. Como también llegó a sentarse en “calidad de inversora” en el consejo de administración del holding mediático mejicano Televisa, el principal grupo de televisión iberoamericano bajo la propiedad de la familia Azcárraga, socios de los Polanco, a su vez amigos de los Botín.

Fabricando una heredera

Se convirtió presidenta del Banco Español de Crédito (Banesto), el 13 de febrero de 2002. Banesto fue adquirido por el Banco Santander, de su padre, en 1994 tras la salida de Mario Conde y su intervención por parte del Banco de España. Actualmente es la joya de su corona con una de las redes de oficinas más grandes de España, además de ofrecer una banca comercial y corporativa. De esta forma volvió al negocio familiar.

Ana Patricia a principios de los 90.

Emilio Botín quería dejarlo todo atado y bien atado. Por eso, en febrero de 2006, atestó un golpe de mano al sindicar sus acciones junto a las de sus hijos (Ana Patricia, Emilio y Javier) por un período de 50 años, con el fin de blindar el control del banco. El acuerdo alcanza hasta el año 2056, aunque es prorrogable por periodos de diez años, y garantiza la unidad de acción de la familia más allá de los cambios generacionales. El acuerdo obliga a sus firmantes (y, por extensión, a sus herederos) a no desprenderse de dichos títulos y a que su actuación como accionistas de la entidad se lleve a cabo “en todo momento de forma concertada”.

Finalmente, los “hechos sucesorios” dieron la razón al banquero y hoy su hija se ha erigido en ama y señora del Banco Santander y del sector financiero español en general. Bajo su mandato el banco se ha hecho más fuerte y ha extendidos sus tentáculos en todo el mundo.

Aficionada a la caza y a la música

Una vez alejada del quehacer diario y custodiada por su sólida escolta, es una amante de los caballos y de la caza (especialmente, ciervos y jabalíes) que practica con asiduidad en la reserva cinegética familiar de ‘El Castaño’, en los Montes de Toledo, una finca que ha convertido en su refugio ideal y donde su marido, Guillermo Wily Morenés, controla el negocio de los cultivos dada su condición de ingeniero agrónomo. La heredad, situada a unos 60 kilómetros de la capital de Ciudad Real y con 8.000 hectáreas de terreno, cuenta con un aeropuerto privado a nombre de la empresa Agropecuaria El Castaño SA, sociedad con la que manejan el negocio.

Ana Patricia con su marido Guillermo Morenés asistiendo a una boda real. 

Pero Ana P, como la conocen los íntimos, también es una apasionada de los grandes safaris, para lo que llegó a trasladarse en el pasado hasta Tanzania o Kenia. Luego en sus ratos libres gusta escuchar la música melódica de Rubinstein (una afición compartida como su madre Paloma O’ Shea), pasar temporadas en la estación invernal de Gsstad (Suiza) y jugar al golf en Puerta de Hierro o en Pedreña, allí comenzó a manejar los palos gracias a las enseñanzas de quien luego sería su cuñado, Severiano Ballesteros, que daba tres veces por semana clases particulares a los hijo/as del banquero. Todos sus íntimos dicen de ella que es una genuina Botín: trabajadora, fría, agresiva, autoritaria, dura, persistente y apasionada por su familia, sobre todo, de sus tres hijos: Felipe, Javier y Pablo . El mayor ha realizado sus estudios en el Reino Unido, al segundo le encanta la música como a su abuela Paloma, y el menor, que nació en Inglaterra, se parece mucho a su madre. Estilo Botín.

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