09 de julio de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

José Manuel Serrano no ha sabido aprovechar el auge del comercio electrónico y Europa obliga al Gobierno a reducir su subvención a 400 millones

Correos en la encrucijada: La crisis del Covid-19 refleja todas sus debilidades

Juan Manuel Serrano, presidente de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos
Juan Manuel Serrano, presidente de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos
Los números rojos de Correos en los cuatro primeros meses del año no solo se deben a las restricciones del Covid-19, que ha obligado a reducir horarios y la prestación del servicio postal universal, sino a sus carencias y debilidades puestas ahora en la escena pública. En un momento en el que el comercio electrónico se ha multiplicado, la empresa pública gestionada por Juan Manuel Serrano ha visto al contrario derrumbarse en un 47% sus ingresos por e-commerce e incrementa problemas financieros.

La tormenta perfecta parece ceñirse sobre Correos para un año 2020 que no va a parecerse al 2019 por muchas razones y en el que afloran todas sus debilidades y errores de gestión.  La empresa que preside Juan Manuel Serrano, ex asesor de Pedro Sánchez,ha anunciado que en los cuatro primeros meses del año ha perdido 95 millones de euros, una cifra que en abril alcanzó los 63,6 millones de euros frente a los 15,6 millones de ganancias del mismo mes del año pasado.

Estos datos coinciden con otra noticia muy negativa para la empresa estatal. La Unión Europea ha obligado a España a reducir en 400 millones de euros las ayudas a Correos para realizar el llamado Servicio Público Universal (SPU).

Juan_Manuel_Correos

Juan Manuel Serrano, presidente de Correos

La Comisión Europea, anunció hace unos días que daba como buenos los 1.280 millones en ayudas públicas a la citada entidad en los últimos diez años tras concluir que son compatibles con las normas europeas sobre ayudas de Estado, pero no otros 400 millones, y ha pactado con el estado español no abrir un expediente de infracción a cambio de que limite de inmediato las cantidades entregadas a la compañía para el periodo 2011-2020.

Posición residual y en caída libre en el comercio electrónico

Correos culpa a la crisis del Covid-19 de esta caída, y no le falta razones, pero son el parte. Por ejemplo, es lógico el descenso del servicio postal universal y de paquetería por el parón de actividad que ingresó 471,8 millones que ingresó un 24,7 por ciento menos que en el mismo periodo de 2019 o que sus ingresos comerciales cayeron un 59,1 por ciento desde los 150,8 millones a los 61,7 millones, pero otras magnitudes reflejan debilidad y no tener una estructura que sepa aprovechar oportunidades como son algunas de las que han surgido en esta crisis.

Juan Manuel Serrano junto a Pedro Sánchez

Este es el caso del comercio electrónico. Aunque con datos preliminares se calcula que en estos meses la tasa de crecimiento interanual de estas compras en España ha pasado de un 18-20 por ciento a dispararse entre un 70-90 por ciento. Muchas empresas de paquetería han tenido que incrementar plantilla e incluso servir en sábados para poder hacer frente al incremento de pedidos y facturación. Los datos de Correos dejan claro que no. A pesar de su enorme capilaridad, con oficinas por todas España, no solo no ha incrementado su facturación en este negocio al alza, sino que los ingresos provenientes del e-commerce se han situado en los 4,7 millones, un 47 por ciento por debajo del año pasado pero muy lejos de los casi 12 millones previstos en el presupuesto.

Parece claro que iniciativas tan publicitadas como Correos Market, la plataforma para pequeños productores del mundo rural venda sus productos, es más marketing que algo que revierta en beneficios para la empresa pública.

Malestar del personal

Juan Manuel Serrano, uno de los directivos públicos con una remuneración más elevada, 200.126 euros anuales, supo disminuir la conflictividad social elevada en Correos con dos medidas de amplio calado. La primera subir salarios, sin tener en cuenta la productividad de la empresa. La segunda, realizar la mayor oferta de empleo de los últimos años.

Ambas medidas que tuvieron un amplio calado “político” dentro de la empresa, y que llevo a que los sindicatos mayoritarios dejaran sus protestas en un segundo plano, va a tener un coste mucho más elevado que la “paz social” que consiguió antes de las elecciones. De primeras el enorme número de personal infectado.

Trabajar_en_Correos

El personal de Correos se encuentra molesto

Con menos ingresos, menos subvenciones, sin aprovechar el boom del comercio electrónico y este año sin apenas Elecciones previstas para maquillar los resultados (el año pasado se benefició de dos citas electorales Generales, Municipales y 13 Autonómicas), los tiempos de vino y rosas y de “viernes sociales” van a desaparecer y toca saber si serán capaces de aprovechar sus fortalezas como empresa logística nacional para hacerse con una cuota del comercio electrónico en alza. De momento, queda claro que no.

Préstamo para pagar las nóminas

La situación ha llegado a tal punto que según el sindicato CSIF en marzo se vio obligado a solicitar un préstamo de 47 millones de euros para pagar la nómina mensual a su plantilla de 55.000 trabajadores y en abril volvió a hacer lo mismo y, presumiblemente repetirá la misma operación en el mes de mayo.

Según los datos publicados por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF), Correos había recibido en el periodo 2011-2018 1.099 millones entregados a cuenta, a lo que habría que sumar los 150 millones presupuestados para 2019 y 180 millones para 2020. En total se habrían entregado 1.218 millones a Correos del máximo total, para este ejercicio sólo tendría acceso de 60 millones de euros, de los que 30 millones ya han sido entregados en el primer trimestre. Sin capacidad de generar ingresos, ni en unidades claramente al alza como el comercio electrónico, parece bastante evidente que será muy difícil conseguir su viabilidad económica.

 

COMPARTIR: