20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Como sacar el máximo partido a la inversión con CFDs

Invertir, ya no es para unos pocos, para los que tengan grandes patrimonios, gracias a productos como el CFD y el trading estas oportunidades se multiplican y las hace accesible para todos.

Y es que, debemos quitarnos otra idea falsa, la de que se necesita ser experto para poder aprovechar todas estas oportunidades de inversión. Gracias a la plataforma Immediate Edge podrás aprovechar todas las oportunidades de inversión ya seas experto, tengas algún conocimiento o seas principiante.

Qué es un CFD

Lo primero es entender que es un CFD, unas siglas familiares para muchos, pero completamente desconocidas para los que se introducen en el mundo de la inversión. CFD significa “Contratos por Diferencia”, un tipo de instrumento de inversión de los conocidos como derivados, es decir que no requiere la compra del activo como pueden ser las acciones. Gracias a ello se pueden realizar operaciones sobre los movimientos, sobre los cambios de precios, consiguiendo en estas “diferencias” un beneficio económico que complemente tus ingresos.

 

Estas diferencias son las que precisamente generan la gran ventaja para ganar dinero, ya que se producen constantemente, no solo al cierre de cada jornada sino también diariamente.

Además, los CFD ofrecen otras grandes ventajas, como que están referenciados a una gran cantidad de activos: hay CFD sobre acciones, sobre bonos, sobre divisas, sobre materias primas… e incluso también sobre divisas digitales, como es el bitcoin, cuyos precios precisamente están sufriendo muchas oscilaciones en estas últimas semanas.

Pero uno de los problemas es que para aprovechar este tipo de inversión hay que estar muy atento a los cambios que se producen constantemente, pero ya no. Gracias a aplicaciones como Inmediate Edge.

Porqué los CFD son una oportunidad de inversión

Detrás de un CFD siempre hay dos partes, el comprador y el vendedor, en el que este último abonará al primero la diferencia entre el valor en ese momento del activo (como hemos dicho desde acciones, divisas, renta fija, etc.) a la finalización del contrato. Si la diferencia es positiva el vendedor paga al comprador, si es negativa el comprador será el que abone la diferencia al vendedor.

Por ello, existen dos formas en las que se pueden utilizar los CFD. La primera, la clásica, y menos usada en la actualidad, para asegurar precios como si fuera un instrumento para que el comprador de un determinado bien, ya sea acciones o por ejemplo una materia prima con la que opere (por ejemplo el cobre) no pierda dinero -ni la gane- en el caso de oscilación del precio del activo con el que opere.

La segunda, la que le convierte en uno de los activos de inversión más interesantes, el trading, buscar ganar dinero con los cambios de precio.

Estas oscilaciones de precio que pueden ser continuas o producirse en una misma jornada, lo que se conoce como day trading. Aunque estas oscilaciones pueden ser muy pequeñas los sistemas automáticos de trading aprovechan todas esas pequeñas diferencias, que sumadas consiguen un beneficio relevante.  

Todo ello se concentra en las grandes ventajas de los nuevos sistemas de inversión, en los que tan solo tienes que elegir en donde invertir y que cantidad invertir y que aprovechan todas estas ventajas en tu provecho.

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