27 de enero de 2021
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FIN DE SEMANA

La petrolera española, dirigida por el exlider del PNV Josu Jon Imaz, con el Gobierno de Irán son los dos grandes salvavidas del régimen bolivariano

Repsol se enfrenta a Trump y elige aliarse con Maduro, mientras Venezuela se queda sin gasolina

La multinacional española en Venezuela.
La multinacional española en Venezuela.
La crisis del coronavirus y la enfermedad COVID-19 ha supuesto un mazazo para la industria del combustible. Empresas como Repsol ven peligrar varias de sus operaciones a nivel internacional; no obstante, una de las multinacionales más grandes de España ha decidido apostar por seguir sus operaciones en Venezuela a pesar de las sanciones internacionales con las que amenaza Trump y Estados Unidos y las impredecibles políticas chavistas.

La empresa española Repsol opera en Venezuela desde el año 1993 donde colabora cada vez más de cerca con el régimen chavista, que recibe gasolina a cambio de miles de barriles de petróleo diarios. El 19 de mayo, el director para las Américas del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, Mauricio Claver-Carona, aseguró que todas las empresas que sigan manteniendo relaciones con la dictadura sufrirán “sanciones devastadoras”.

Repsol no ha sido la única señalada, la italiana Eni y la india Reliance Industies, también fueron señaladas por Claver-Carona. No obstante, ninguna ha anunciado rupturas inminentes, ni programadas con el gobierno venezolano, como si lo han hecho la rusa Rosneft o la estadounidense Chevron.

En el caso de la empresa española, sí se redujo su exposición patrimonial en Venezuela desde los 456 millones de euros en 2019, hasta 239 millones en abril de este año. Aunque la Casa Blanca sospecha que podría tratarse de una próxima salida de Repsol del país, la empresa afirma que se trata del “cierre de estos estados financieros de deudas comerciales y la actualización del riesgo de crédito por pérdida esperada correspondiente a deudas de PDVSA".

Mapa de operaciones de Repsol. Fuente: Repsol.

Elcierredigital.com ha intentado obtener información sobre la posición de la empresa con respecto a las amenazas de Washington, pero no han facilitado ninguna información al respecto.

Según la web de Repsol, la firma dispone en Venezuela del 50% del Proyecto Perla en Cardón IV, uno de sus mayores descubrimientos en explotación de gas natural; el 60% de Quiriquire Gasen que explota petróleo en el estado Monagas; 11% de Petrocarabobo, casi 400 kilómetros cuadrados de campos petrolíferos en el centro del país; y el 15% de YPERGAS, una operación cercana al Amazonas venezolano.  

Antonio Brufau y Josu Jon Imaz.

En una declaración recogida por el diario ABC, Antonio de la Cruz, director ejecutivo de la consultora Interamericana Trends asegura que Repsol está esquivando “peligrosamente” las sanciones internacionales. Según el experto, la empresa ha extraído y llevado a España 32.624 barriles diarios en enero, 43.275 en febrero y 33.577 en abril.

Venezuela tiene las mayores reservas probadas de petróleo del mundo. Llegó a producir casi 3.000.000 de barriles día y ser el tercer exportador de petróleo a Estados Unidos. Según explica Luis Martínez, ingeniero geoquímico, Venezuela apenas sobrepasa ahora los 700.000 barriles al día, de un petróleo pesado que requiere mucha refinación. “El gobierno ha eliminado la inversión propia, expulsado al personal cualificado y convertido PDVSA en un organismo del Partido Socialista, el resultado ha sido que el país con más petróleo, no tiene gasolina” explicó Martínez a este diario.

El trueque de Repsol: petróleo por gasolina

Aunque el país caribeño es conocido desde el siglo pasado por sus bajísimos precios del combustible, el deterioro sufrido por la petrolera estatal PDVSA durante la última década ha concluido con la paralización de todas las refinerías del país. Las últimas Amuay y Cardón en el occidente de Venezuela, cerraron sus puertas a finales de enero de este año.

                           Proyecto Perla de Carbón, REPSOL es propietaria de la mitad de la operación gasifera.

Mientras la posición oficial del régimen chavista se mantiene en que el responsable es un "perverso plan de bloqueo naval de Estados Unidos", los expertos y trabajadores de las empresas básicas venezolanas coinciden en que ha sido la mala gestión de la empresa, dirigida por miembros del partido oficialista, lo que ha paralizado la exploración, producción y refinamiento de petróleo y gas.

El expresidente de Venezuela Hugo Chávez fue el primero en realizar grandes convenios con empresas internacionales, desde Rusia y China, hasta Estados Unidos y Canadá, la década del 2010 ha sido un sucesivo desfile de empresas extranjeras que abren y cierran operaciones conjuntas con el chavismo. La china CNPC, la española Repsol, la estadounidense Chevron, la estatal rusa Rosneft o la malasia Petronas, son solo algunas de las empresas que han pasado por los campos petrolíferos venezolanos.

Mientras Rosneft, la petrolera rusa, uno de los países aliados del régimen decidió eliminar todas sus operaciones en el país en abril de 2020, otras como Repsol o Chevron se encargan de aliviar a Maduro de su aislamiento internacional. Hasta ahora, la empresa española justifica sus lazos con Venezuela en la enorme deuda que tiene el gobierno con ella, 347 millones de euros.

Planta de Quiriquire Gas en el oriente de Venezuela. REPSOL dispone del 60% de participaciones.

Sin embargo, REPSOL sigue con la ampliación de operaciones. Ahora, no solo extrae petróleo, sino que lo refina en España y devuelve una parte a Venezuela, donde no hay producción de combustible. Chevron logró un acuerdo con la Casa Blanca a inicios de 2020 que le permitirá alargar la producción hasta el 1 de diciembre, sin aumentarla.

De momento, Repsol e Irán son de los aliados más valiosos que tiene Maduro en materia petrolera.

Controles de gasolina

La semana pasada, cuatro buques iraníes cargados con combustible descargaron en aguas territoriales venezolanas. El objetivo era aplacar la escasez de combustible que ha vivido el país durante la cuarentena. Desde el mes de marzo, usuarios de las redes sociales, agrupaciones políticas y Ongs denunciaban que la falta de combustible, ya normal en varias regiones se había extendido a todo el territorio.

Casos como del médico cirujano Rafael Barrios, de 71 años, que en plena pandemia tuvo que hacer 13 horas de cola para surtir combustible han saltado a las portadas internacionales. “El gobierno dijo que iba a priorizar a los sanitarios y el transporte de alimentos, pero solo pueden surtir militares, enchufados (cercanos al Gobierno) y revendedores”, declaró el profesional en redes sociales.

Los medios de comunicación del régimen aseguran que los barcos suponen un “aumento de la cooperación entre los pueblos de Irán y Venezuela frente al imperialismo”. Mientas, Marisol Carreño, extrabajadora de la industria explica que la ayuda de Teherán no es gratuita. “Todos los litros de gasolina recibidos serán pagados por el régimen en divisas, que en teoría no tiene por el bloqueo de cuentas internacionales” comenta Carreño.

La experta además explica que serán los venezolanos quien pagarán el envío a través de aumentos “desproporcionados” del precio de la gasolina. En enero de 2020, una “gandola” de gasolina de PDVSA con capacidad de transporte de 38.000 litros de combustible era adquirida por las estaciones de servicio por 230 bolívares, una cifra que no existe en euros, ya que el cambio serí 0,001 euros.

Para ilustrarlo mejor, en el mes de marzo, un litro de gasolina se vendía en una estación de servicio por 0.9 bolívares, en el mismo período un euro equivalía a 90.000 bolívares.

Esta situación ha cambiado la semana pasada, cuando Maduro anunció que desde junio se reabrirán “todas las gasolineras del país, en un nuevo esquema de precios y con un nuevo esquema de participación”. 

El nuevo esquema consistiría en que las personas que posean el “carnet de la patria”, una identificación que acredita como favorable o cercano al gobierno, podrán adquirir cada litro de combustible en 5.000 bolívares, hasta un máximo de 120 litros al mes. Mientras que el resto de personas deberán pagar el coste internacional 0.5 centavos de dólar.

Aunque parece poco dinero, un tanque de 45 litros costará aproximadamente 20 euros, en Venezuela el sueldo oficial no alcanza los 3 euros mensuales. “La gasolina se ha convertido en un método de control, que se suma a la larga lista de productos impagables para el 90% de la población” comenta Carreño.

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