17 de noviembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El propietario del Grupo Baraka recuerda por burofax a las partes que es propietario de los derechos de reversión de 1,2 millones de metros cuadrados

Trinitario Casanova irrumpe entre BBVA y Merlin Properties en el traspaso de la Operación Chamartín

Zona del norte de Madrid donde se desarrolla la operación Chamartín.
Zona del norte de Madrid donde se desarrolla la operación Chamartín.
El grupo Baraka de Trinitario Casanova advirtió el jueves por la tarde al BBVA, Desarrollo Castellana Norte y Merlin Properties que posee los derechos de reversión sobre 1,2 millones de metros cuadrados y que cualquiera que quiera construir en ese terreno necesita la autorización de los herederos de esos terrenos expropiados antes de la Guerra Civil. La advertencia llega después de que saltase la noticia de que BBVA intenta vender su participación en la Operación a Merlin Properties.

El 30 de agosto de 2019 elcierredigital.com advertía de que DCN, la empresa encargada del desarrollo de la llamada Operación Chamartín, estaba buscando socio inversor. Ya lo han encontrado, en la figura de la inmobiliaria Merlin Properties.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, porque un inesperado convidado se ha sumado al proyecto, el empresario Trinitario Casanova, propietario de los derechos de reversión sobre 1,2 millones de metros cuadrados es el verdadero árbitro que dará luz verde o no al desarrollo urbanístico del norte del madrileño Paseo de la Castellana. Casanova mandó durante la tarde del jueves varios burofaxes para recordar su importante participación en este macroproyecto.

Según expertos consultados por elcierredigital.com, "el plan económico financiero de la operación no se sostiene, porque el reparto de cargas y costes lo tildan de despropósito".

Ismael Clemente, Consejero Delegado de Merlin Properties.

Los mercados financieros inmobiliarios nacionales se despertaban el jueves con la noticia de que el BBVA negociaba la cesión de los derechos de propiedad en la empresa Distrito Castellana Norte (DCN) a la inmobiliaria Merlin Properties. DCN desarrolla la mayor operación inmobliaria de España y de Europa del momento, la Operación Chamartín. El grupo Baraka adquirió a comienzos de este año los derechos de reversión de un millar de propietarios, en total 1,2 millones de metros cuadrados.

Los expertos calculan que el valor definitivo, en bruto de las parcelas será de unos 6.500 millones de euros, un suculento negocio para cualquiera que posea el capital necesario para invertir.

Según el diario Cinco Dias, las dos partes llevan semanas negociando los detalles de este acuerdo entre los que, al parecer, se encuentra que el BBVA pasará a tener un porcentaje muy pequeño del capital de la empresa resultante, alrededor del 2 por ciento, mientras ahora el esl socio mayoritario capitalista con el 75 por ciento. Su otro socio en DCN es la Constructora San José de Jacinto Rey con el 25 por ciento.

Si la operación se culmina, el BBVA habría colocado la Operación Chamartín a una inmobiliaria de gestión española frente a los fondos de inversión inmobiliaria extranjeros que habían mostrado interés en el proyecto.

Oposición de Baraka

Sin embargo, esta alianza no ha dejado a todos contentos y el Grupo Inmobiliario Baraka, propiedad de Trinitario Casanova, emitió ayer por la tarde una nota de prensa para explicar que ha enviado tres faxes al BBVA , DCN y Merlin Propierties con el siguiente contenido: "Los titulares de los terrenos en su día expropiados para la construcción de los recintos e instalaciones ferroviarias de Chamartín y Fuencarral (concesión de la que es titular DCN), representados por la Asociación No Abuso, son los únicos y legítimos propietarios de dichos terrenos por virtud del derecho de reversión que les confiere la Ley".

El empresario Trinitario Casanova.

Asimismo, Baraka requiere a todas las partes para que "se abstengan de negociar la cesión de cualesquiera derechos en relación con el desarrollo urbanístico de los terrenos que integran el ámbito “Madrid Nuevo Norte” – y por supuesto, de dar comienzo a aquel desarrollo urbanístico". El Grupo Baraka adquirió los derechos de reversión de 1,2 millones de metros cuadrados y ahora anuncia una demanda en "defensa de los derechos de los reversionistas en dicho proyecto".

Trinitario Casanova se ha convertido en el árbitro de la operación inmobiliaria más importante de España. Baraka ha logrado a golpe de talonario hacerse con la más importante operación de Madrid y de Europa, comprando a 400 euros por metro cuadrado los derechos de reversión a un millar de familias de la asociación No Abuso dentro de la Operación Chamartín. Esta asociación aglutina a la mayor parte de familias propietarias de esos terrenos, unos mil herederos.

Aunque la firma del acuerdo se materializó en abril de 2019, de momento Baraka sólo ha desembolsado un euro por metro cuadrado, comprometiéndose a pagar el resto si el proyecto funciona. En total, 1,2 millones de euros de momento, que se convertirán en 480 millones de euros si finalmente la operación logra salir adelante.

Una operación polémica

El Ayuntamiento de Madrid aprobó el proyecto el 29 de julio pasado por unanimidad de todos los grupos políticos, que dieron el visto bueno a la modificación del plan general, pendiente de los últimos trámites de la Comunidad de Madrid. Esta aprobación supone el desbloqueo de un proyecto en el que está implicado el BBVA desde hace 26 años.

Los derechos de esta zona en el norte de Madrid estaban en manos de Argentaria desde 1992, cuando Merçe Sala era presidenta de Renfe con el gobierno socialista. Tras la fusión entre Argentaria y BBVA, la Operación Chamartín se convirtió en uno de los grandes proyectos de futuro del BBVA. Los terrenos ocupan 3,3 millones de metros cuadrados, aunque solo se podrá construir sobre 2,3 millones.

Merlin Properties Socimi, es una de las principales compañías inmobiliarias cotizadas del Ibex 35 y tiene como actividad principal la adquisición y gestión de activos inmobiliarios terciarios en toda la península Ibérica.

 

COMPARTIR: