15 de junio de 2024
|
Buscar
FIN DE SEMANA

A PRINCIPIOS DE AGOSTO EL MINISTERIO DE TRABAJO DIO UN ULTIMÁTUM A GLOVO POR INCUMPLIR LA LEGISLACION VIGENTE E IGNORAR AL SUPREMO

Dos años de la 'Ley Rider': De la dejadez de Glovo en contratar a la seriedad legal de Just Eat

El Cierre Digital en Un rider en la capital.
Un rider en la capital.
El 12 de agosto de 2021 entró en vigor en España la Ley Rider, que nació con el objetivo de garantizar los derechos laborales de las personas dedicadas al reparto en el ámbito de las plataformas digitales. Dos años después la ley mantiene su "escasa efectividad" y su "gran apariencia". Empresas como Just Eat se han esforzado por adaptarse a las condiciones laborales de de esta ley, mientras que empresas como Glovo y Uber Eats continúan trabajando por medio de falsos autónomos.

Hace hoy dos años, el 12 de agosto de 2021, entró en vigor en España la 'Ley Rider', que nació con el objetivo de garantizar los derechos laborales de las personas dedicadas al reparto en el ámbito de las plataformas digitales. Esta ley trataba de acabar con los falsos autónomos entre repartidores, algo que está lejos de conseguirse, ya que son numerosas las quejas que reclaman que empresas como Glovo no cumplen con esta ley, que obliga a las plataformas digitales de reparto de servicios a contratar a sus trabajadores como asalariados y no como autónomos. 

Repartidores de las principales plataformas de reparto a domicilio siguen protestando porque siga habiendo falsos autónomos y porque las condiciones de trabajo no salgan de la precariedad en la que se encontraban antes de dar luz verde a esta ley. 

Además, los trabajadores que protestan sufren represalias. Ante esta situación en lo que va de verano se han realizado huelgas en Palma de Mallorca, Algeciras, Cádiz y Barcelona, donde estuvieron de huelga desde el 14 hasta el 17 de julio. Muchas empresas del sector se han esforzado por cumplir la legislación, sin embargo, parece que la cosa no va con Glovo, que hace caso omiso tanto a la ley como al Supremo.

El ultimátum a Glovo y la modificación del Código Penal


A principios de este mes el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz dio un ultimátum a Glovo por incumplir la legislación vigente e ignorar las sentencias y multas millonarias del Tribunal Supremo. Antes de poner en marcha la ley el Supremo estableció la naturaleza laboral de la relación entre Glovo y sus repartidores, sin embargo la empresa ha mantenido a los repartidores como falsos autónomos en vez de ofrecerles contratos dignos alejados de la precariedad laboral. 

Tal y como señala El País, el Gobierno ha enviado requerimientos formales a la compañía de reparto y a otras plataformas similares para que se ajusten a la ley. Ante esto, Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Empleo, señalaba que estas empresas deben ser conscientes de que si no se ajustan a la ley, ya no es un problema solo de sanciones económicas, sino también un problema de sanciones penales.

Recientemente el Congreso aprobó una modificación del Código Penal para poder castigar a los responsables de las empresas que establecen condiciones ilegales para sus trabajadores. Esta modificación supone la posibilidad de que los responsables de empresas que imponen condiciones ilegales a sus trabajadores pueden ser condenados con penas de cárcel que van de los seis meses hasta los seis años. Esto podría significar la salida de Glovo del mercado español si no decide adaptarse a la 'Ley Rider'.

Repartidor de Glovo.

Fuentes cercanas al caso señalan que “lo cierto es que Glovo se aprovecha de su poderío sobre los trabajadores, que cuentan con unas condiciones de trabajo miserables y que carecen de derechos laborales. Es necesario que se aplique mano dura porque sino la situación no cesará”.

“La realidad es que las empresas de reparto se embolsan grandes cantidades económicas aprovechándose de sus trabajadores, algo que en pleno siglo XXI y con una ley de por medio es una vergüenza que siga ocurriendo”; concluyen las fuentes consultadas por elcierredigital.com. Cabe destacar que ocho de cada diez empleados de Glovo trabajan como autónomos, además, acumula más de 200 millones de euros en sanciones. Otra plataforma que seguiría realizando abusos laborales similares a los de Glovo es Uber Eats.

El ejemplo de Just Eat


Sin embargo, Just Eat decidió dar un paso adelante y aplicar la Ley. Actualmente cuenta con alrededor de 3 millones de usuarios registrados y más de 28.000 restaurantes en toda España, cubriendo el 95 por ciento del territorio nacional. 

Tras esta ley Just Eat decidió apostar por la laboralidad de sus repartidores a través de la firma del primer convenio colectivo y pionero en el sector. Un acuerdo que se llevó a cabo junto los Sindicatos del país, que ratificaba lo estipulado por el Gobierno en la 'Ley Rider'. Actualmente Just Eat cuenta con 2.000 repartidores en la plantilla que están contratados y cuenta con un sueldo fijo muy alejado de las comisiones por reparto de Glovo y Uber Eats.

Repartidor de Just Eat.

Sin embargo, también cuenta con empresasmultimillas’ usando un modelo híbrido entre los repartidores contratados por la empresa y los riders contratados por estas terceras empresas (siempre con contrato, no son autónomos ni falsos autónomos).

COMPARTIR: