04 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Qué hacer ante una emergencia económica

Los imprevistos económicos son muy comunes y no siempre se tienen los recursos para hacerles frente. La situación financiera de la mayoría de las personas es mucho más endeble de lo que parece. Si ahorros, ingresos pasivos, muchas deudas pendientes y sin un fondo para urgencias, cualquier situación que se presente que no esté prevista supone un problema.

¿Qué pasa cuando surge el problema?

Indudablemente, tarde o temprano habrá un problema económico que parecerá no tener solución. Cuando llegue el momento, lo primero que hay que hacer es tener un cambio de actitud y evaluar nuevas posibilidades. No se trata de un cliché: al ver las cosas desde una perspectiva diferente, se ven problemas que antes no y sus soluciones inmediatas.

Es muy distinto crear un problema a visualizarlo. Es decir, con una nueva percepción se pueden apreciar conductas que son dañinas y que no se evidenciaban antes. Ejemplos pueden ser no hacer la compra con un presupuesto, tomar café todos los días fuera de casa, no darle mantenimiento a tiempo al auto, no tener ahorros, etc. Estas conductas pueden orillar a la persona a una situación muy difícil, aunque no sea ni evidente ni en un corto plazo.

Ante un escenario de desprotección financiera, en la que no se cuenta con ahorros y se requiere dinero de inmediato, hay que tomar medidas extremas en pro del beneficio económico y el personal.

Pensar en el ahorro extremo

No se cuentan con ahorros, es verdad, pero se pueden comenzar a generar ya mismo. Lo primero que hay que hacer es identificar los gastos que se tienen: prescindibles e imprescindibles. No importa si son muchos o pocos de un lado o del otro, en una situación delicada con las finanzas, no hay medias tintas: cada euro cuenta.

Hacer la distinción es bastante fácil, solo hay que cuestionarse si ese egreso aporta a cubrir las necesidades vitales o no. Importante: las necesidades vitales, no las básicas. Es importante hacer la diferenciación aquí porque el entretenimiento forma parte de las necesidades básicas humanas, pero en una situación de verdadera emergencia, no hará la diferencia tenerlo o no. Solo cuentan los servicios de electricidad y agua, los alimentos y las medicinas.

Con respecto al Internet, es preferible cancelar la mensualidad del móvil y pagar solo la conexión WiFi, la cual debe disminuirse a lo mínimo que ofrece la operadora. El fin es estar comunicado y tener un medio de entretenimiento sumamente económico. Ver vídeos en YouTube con resolución 360p alcanza para mantener una cordura mínima en el ocio, y brinda tranquilidad para el bolsillo. Además, se puede utilizar como herramienta de trabajo y de comunicación, como se verá más adelante.

Todo lo demás es gasto prescindible. Hasta las deudas pueden esperar. La comida chatarra y no nutritiva también hay que dejar de comprarla, solo es gasto sin aportar nada.

Los presupuestos aquí pierden valor en sí mismo, porque siempre se debe optar por lo imprescindible y en su versión más económica que sea de utilidad. No hay que decidir nada con respecto al resto.

¿Y si no hay un capital mínimo inicialmente?

En este caso hay que pensar pedir un préstamo, y tiene que ser con cuidado: se debe establecer un monto exacto, el exacto para cubrir las necesidades ya mencionadas. Si se trata de una emergencia que no tiene una fecha de finalización estimada, lo mejor es endeudarse lo justo, si la situación lo amerita.

Una opción puede ser pedirle a amigos y familiares. Sin embargo, en una situación crítica no es tan recomendable, debido a que es posible que estos seres queridos también requieran de ese dinero, aunque no lo vean a corto plazo. Hay que pensar en otras opciones.

Para estos momentos, una vez establecida la cifra, es imperante investigar por Internet con un comparador de créditos, y así observar las ventajas y desventajas de cada proveedor. Si son montos bajos, lo más adecuado puede ser optar por minicréditos, incluso algunos están libres de intereses; es cuestión de buscarlo. De esta manera, es posible tener un capital mínimo, de un monto comedido y que sirve para satisfacer las necesidades.

Se convierte en un gasto en un futuro, sí, pero con con paciencia se puede conseguir este crédito de forma gratuita, sin intereses, por lo que al final se trata de cambiar el orden de los gastos prioritarios. En un futuro, los ingresos que se generen deben estar orientados a pagar el préstamo, y no a las necesidades básicas porque ya estarán cubiertas. Solo se cambia el orden, pero no afecta en sí mismo a las finanzas.

Generar ingresos de cualquier manera

Lo siguiente por hacer es generar ingresos con prontitud. Sean muchos o pocos, unos cuantos euros van a valer en demasía, tanto en términos del “peor es nada” hasta sabiendo que alcanzarán para cubrir las necesidades. Priorizar velocidad de los ingresos a la cantidad, en caso de tener que elegir.

Con el Internet funcionando en casa, se pueden buscar pequeños servicios por ofrecer para ganar algún dinero. Siempre hay un problema por solucionar, aunque no sea visible en primera instancia. En la situación de crisis mundial, muchas personas no saben qué comprar ni cómo administrar su dinero; el pánico forma parte de las familias y sus bolsillos.

Un servicio puede ser ofrecer una pequeña asesoría para identificar los gastos prioritarios. Otra opción es hacerle las compras a la población mayor, que es la más desprotegida; siempre cumpliendo con los protocolos de seguridad al pie de la letra. Son pequeños servicios que están siendo altamente demandados y es posible sacarle rentabilidad para ambas partes, por supuesto, siempre dando precios muy bajos, en función de ayudar y de tener algunos euros extras para reponer la comida que se vaya consumiendo en casa.

El trabajo freelance es de lo mejor que se puede hacer. El problema es que si no se tiene una habilidad y clientes, resultará difícil conseguir ingresos rápidamente. Si se tiene a conocidos en el área, se les puede pedir consejos para mejorar o para hacerles de ayudantes en algún proyecto que tengan y ganar un poco de dinero.

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