Jarro de agua fría de la Seguridad Social para miles de pensionistas
Descubre cómo la falta de cotización a la Seguridad Social puede afectar tu pensión y qué alternativas existen
El sistema de pensiones en España está diseñado para garantizar que las personas que han contribuido a la Seguridad Social durante su vida laboral reciban una pensión en su jubilación. Sin embargo, no todos logran cumplir con los requisitos mínimos para acceder a una pensión contributiva completa. Para estas personas, el Estado ofrece la posibilidad de acceder a una pensión no contributiva.
¿Qué es una pensión no contributiva?
Una pensión no contributiva es un tipo de prestación que se otorga a personas que, por diversas razones, no han podido cotizar los años suficientes para recibir una pensión contributiva. Este tipo de pensión está disponible tanto para la jubilación como para la invalidez.
En España, para poder acceder a una pensión contributiva de jubilación, se debe haber cotizado al menos durante 15 años. Pero si no se alcanza este periodo de cotización, solo se puede optar por la pensión no contributiva. La cual asegura un ingreso mínimo a aquellos que no cuentan con suficientes recursos económicos.
Requisitos para acceder a ella
En el caso de la pensión de jubilación no contributiva, los requisitos incluyen tener más de 65 años. Y haber residido en España durante al menos diez años desde los 16 años de edad, siendo los dos últimos consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud. Además, los ingresos anuales no deben superar los 7.250,60 euros.
Para la pensión no contributiva de invalidez, es necesario tener entre 18 y 65 años, una discapacidad igual o superior al 65%. Y, además, haber residido en España durante al menos cinco años. De los cuales los dos últimos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud.
¿Cuánto se puede cobrar con la pensión no contributiva?
La cuantía de la pensión no contributiva es significativamente inferior a la de las pensiones contributivas. Para el año 2024, se ha establecido un incremento del 6,9%, lo que sitúa la pensión no contributiva de jubilación en 517,90 euros al mes, o 7.250,60 euros al año. Esta cifra puede variar en función de ciertos factores, como la convivencia con otros beneficiarios de pensiones en el mismo hogar.
Por ejemplo, si en una unidad de convivencia coinciden dos beneficiarios de la pensión no contributiva, la cuantía se reduce a 440,22 euros al mes por cada uno. Lo que equivale a 6.163,01 euros al año.
En el caso de que haya tres o más beneficiarios en la misma unidad, la pensión mensual se sitúa en 414,32 euros. Con un total anual de 5.800,48 euros.
La reforma de las pensiones y el aumento de la cuantía
La reciente reforma de las pensiones en España, que se implementará entre 2024 y 2027, ha contemplado una mejora en las pensiones mínimas contributivas. Buscando que no se encuentren por debajo del umbral de la pobreza. Esto se logrará mediante un incremento progresivo vinculado al IPC.
Este aumento también beneficiará a las pensiones no contributivas, asegurando que, en todas las comunidades autónomas, se superen los 7.000 euros anuales. Una cifra que hasta ahora solo se alcanzaba en algunas regiones. La reforma tiene como objetivo principal mejorar la calidad de vida de aquellos que reciben las pensiones más bajas.
Como vemos, no cotizar los años suficientes a la Seguridad Social puede limitar significativamente las opciones de pensión. Obligando a muchas personas a depender de la pensión no contributiva.
Aunque esta ofrece una red de seguridad, su cuantía es baja y requiere cumplir con estrictos requisitos. La reciente reforma busca mejorar estas prestaciones, pero sigue siendo crucial planificar la jubilación con antelación para evitar depender exclusivamente de este tipo de ayudas.
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