Los pensionistas agradecen esta medida que está a punto de llegar: todo son ventajas
La subida de las pensiones en 2025 promete mejoras significativas, especialmente en la pensión máxima
El panorama para los pensionistas en 2025 promete varios cambios que marcarán una diferencia significativa en sus ingresos. Entre ellos, destaca la subida de la pensión máxima. La cual superará el incremento habitual basado en el IPC.
Este ajuste no solo afectará a la pensión máxima, sino también a las pensiones mínimas y no contributivas. Algo que trae importantes novedades para millones de personas.
Incremento de las pensiones en 2025
La fórmula para calcular la subida de las pensiones se mantendrá tal como se viene aplicando desde 2022. El 1 de enero de 2025, las pensiones contributivas se revalorizarán según la variación interanual del IPC entre diciembre de 2023 y noviembre de 2024.
Gracias a este método, las pensiones se incrementaron un 3,8% en 2024 y un 8,5% en 2023. El porcentaje exacto que aplicará para 2025 se conocerá en noviembre. Será cuando el Instituto Nacional de Estadística (INE) publique el dato provisional del IPC de ese mes.
Subida adicional para la pensión máxima
Una novedad importante que entrará en vigor en enero de 2025 es el aumento de la pensión máxima por encima del IPC. Esto significa que quienes perciban esta pensión verán un incremento mayor que el habitual. Se aplicará un 0,115% adicional al IPC, lo que supone una subida del 3,615% en total, siguiendo las proyecciones actuales.
Este ajuste se mantendrá durante los próximos 25 años, hasta 2050. Con este aumento, la pensión máxima no solo estará alineada con la inflación. También recibirá un empuje extra que mejorará notablemente los ingresos de aquellos que reciben la prestación más alta.
En cuanto a las pensiones mínimas y no contributivas, estas continuarán revalorizándose por encima del IPC en 2025. Esto responde al objetivo de equipararlas progresivamente al umbral de pobreza.
Pensiones mínimas de jubilación
El próximo año, las pensiones mínimas de jubilación seguirán aumentando. Para aquellos mayores de 65 años con cónyuge a cargo, el incremento no solo será conforme al IPC, sino que incluirá un porcentaje adicional. El objetivo es reducir la diferencia entre la pensión mínima y el umbral de pobreza, buscando una equiparación total para 2027.
Las pensiones de viudedad también experimentarán subidas para acercarse a las pensiones de jubilación. Este ajuste busca garantizar que las personas viudas tengan un nivel de ingresos más digno, mejorando su calidad de vida.
Pensiones no contributivas
Por otro lado, las pensiones no contributivas, que incluyen la jubilación no contributiva, la invalidez y el ingreso mínimo vital (IMV), seguirán incrementándose. El objetivo es que para 2027 estas prestaciones lleguen al 75% del umbral de pobreza. Garantizando un sustento adecuado para quienes no han cotizado lo suficiente a lo largo de su vida laboral.
Complemento de brecha de género
Además, el complemento para la reducción de la brecha de género también tendrá un ajuste importante en 2025. Este complemento, que busca compensar las desigualdades en las pensiones de mujeres y hombres, aumentará un 10% adicional, además de la revalorización que le corresponda según el IPC.
El panorama para los próximos años muestra un compromiso con el bienestar de los pensionistas. Con medidas que buscan reducir las desigualdades y mejorar la calidad de vida de la población más vulnerable.
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