10 de diciembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Es una de las actrices del momento y todo un símbolo del nuevo cine español

Ingrid García-Jonsson: "Está bien que existan personajes como Belén Esteban porque así la prensa del corazón nos deja tranquilos a los actores"

La actriz Ingrid García-Jonsson
La actriz Ingrid García-Jonsson / RIcard Oliva
Ingrid García-Jonsson (Skellefteå, Suecia. 1991) es una de las actrices del momento. Su película "Ana de día" de Andrea Jaurrieta la confirma como una actriz capaz de llevar sobre sus hombros una producción que engancha por el carisma que transmite en pantalla. García-Jonsson se quita el traje de actriz cuando se baja del escenario o el rodaje termina. Su naturalidad, poco común en el mundo del espectáculo, es su carta de presentación y se trasmite de todas las formas posibles.

En las distancias cortas se mueve cómoda dentro de sus inseguridades, moviendo sus largas manos sin parar, lo mismo para correrse el flequillo que para juguetear con pequeños objetos. Eso no le impide hablar de tú a tú, dominando la situación. 

¿Cómo acaba una sueca de origen sevillano en Madrid?

Mi padre es cordobés y se crió en Sevilla. Aprobó unas oposiciones cuando yo había nacido. En cuanto pude volar nos metimos en un avión mi madre y yo. Así que en Suecia estuve poco. Al principio vivíamos en Algeciras y luego ya nos trasladamos a Sevilla. Hace casi diez años tomé la decisión de que yo quería ser actriz y me vine a Madrid.

¿Siempre tuviste clara tu vocación?

No lo sé. Todavía me da un poco igual. Me gustan todos los oficios y siempre me estoy imaginando cómo sería trabajar en ellos. Siendo actriz puedo serlo todo. Me enganché mucho al teatro. En el cole me iba bien, copiaba sino entendía y lo sacaba todo adelante. El teatro fue lo primero que me resultó imposible. Por otro lado, me gusta mucho el cine porque se trabaja en equipo. Se crea una idea romántica de familia que me gusta mucho.

¿Esa idea no genera problemas a la larga?

Al principio me enamoraba de todos los actores con los trabajaba. Me enamoraba profundamente. Era como un Gran Hermano superintenso. Luego me despertaba: “Ah, qué esto no era real”. Pero ahora, creo que ya llevo muchos años currando y sé que esas cosas no son tan reales como las siento. Imagino que llegará un momento en que te acostumbres.

Hay dos etiquetas que te han adjudicado: una la de musa del cine independiente, y otra la de musa millennial ¿Cómo se lleva eso?

Yo no tengo ni idea de cómo soy. Cuando te dicen defínete suelo soltar algún lugar común. Por eso intento no leer mucho lo que se escribe sobre mí, pero mi madre me manda cosas y yo pienso que es como me ve la gente. Estamos en una época del hastag, de etiquetarlo todo. Imagino que es una parte de mí. Pero para empezar lo de musa no me gusta. La musa es un ser pasivo que simplemente está ahí. Yo formo parte activa del proceso creativo de una película. O al menos quiero creerlo.  Respecto a lo del cine independiente..casi todo el cine que se hace en España lo es. Si dices cine raro, bueno, pues, todavía… Y luego pues millennial soy, pero qué es eso… ¿Qué sabes usar un móvil?, pues bueno… pero eso no define nada.

 

A lo mejor es porque has tenido mucha repercusión con películas underground gracias al público millennial

No lo sé. Tengo la sensación de que dentro de los underground he tenido la suerte de trabajar con Jaime Rosales que es un poco un nexo de unión entre un mundo y el otro. Es un director muy respectado y eso me ha permitido ir de un sitio a otro sin problemas. Fue abrir una puerta muy especial.

¿Cómo fue el cambio a la popularidad gracias a la televisión?

Lo noté poco. Puede que porque cambio mucho de la pantalla a la vida real. La gente no me para mucho. Por ejemplo, mi serie Apaches funcionó, pero no a nivel masivo. Las redes sociales si son más complicadas. Una vez uno me escribió y me puso: “Estuve bailando toda la noche a tu lado en la discoteca”. Esas cosas me dejan muy sorprendida. Coño, dime hola no me escribas luego.

De momento los medios te están tratando bien

Sí y creo que también yo los trato bien. No podemos vivir los unos sin los otros.

Es que tienes una naturalidad poco común en el mundo del cine

Es muy complicado decir lo que uno piensa en este momento con esta moda de los linchamientos mediáticos. Venimos de una época en que las actrices eran estrellas ahora ya no pasa. En las redes sociales se te conoce mucho. No entiendo eso de contar tu vida en Instagram y luego no hablar en una alfombra roja. Claro que eso, a veces, te trae problemas como con todo lo de que dije que para ir a la entrevista en El Hormiguero me había bebido un chupito de tequila. No paraban de mandarme cosas donde se insinuaba que tenía problemas con el alcohol. Pienso que el clickbait dura media mañana y eso me relaja.

Ingrid García-Jonsson en los Goya /Efe

Es que la ironía ya no existe

Que no exista el doble sentido, que sea todo literal, es un problema. ¡Narices si en este país hemos vivido de esto siempre! En plena dictadura se hacía. Había que leer entre líneas. De lo que no se decía se deducían muchas cosas. Creo que tiene que ver con la necesidad de ser el primero en saber las cosas. Necesidad de ser el primero. Pasa con las series. Hay gente que se las series a 1´5 de velocidad para eso. Igual no está mal ser el tercero. Pero ahora hay que ser influencer y esas tonterías.

Por cierto, ¿Cómo ves lo del mundo youtuber?

Me gusta. Consumo un montón. Estoy considerando un proyecto que quizás vaya por ahí. Creo que la tele acabará desapareciendo. You Tube da voz mucha gente interesante.

El problema es que se ha vendido como algo alternativo y luego no lo es tanto

Para encontrar algo bueno hay que investigar mucho. Soy Una Pringada me gusta mucho. Ella misma dice que no es youtuber pero su contenido es el más interesante…Me gusta también Jaime Altozano y ahora estoy bastante enganchada a un sevillano que es profesor de historia del arte, Antonio García Villarán, que hace vídeos sobre esta materia que están muy bien. Se sale de lo típico. De los tuturiales de maquillaje es que estoy harta.

Volviendo a tu carrera, este año has tenido un papelón con Ana de día de Andrea Jaurrieta

A ver qué pasa con ella. Fue una apuesta personal. Sentí que tenía que hacerla. Creo que el director tiene que hacer su primera película sin dinero para ser lo más libre posible. Andrea es una gran directora y me parece interesante que nos ayudemos entre la gente joven. No había tenido un protagonista desde hacía cinco años y me apetecía también probarme a ver si era capaz de mantener una peli yo sola. Al final en montaje se ha reducido y era una película más rica, pero está muy bien. Claro que no sé si al final la película triunfará mucho.

"Paula Echevarría es el prototipo de actriz influencer y eso está muy bien, porque así no tengo que preocuparme de llenar ese huevo"

¿Cómo ves la situación del cine español?

Hay dos vertientes. Por un lado, hay pelis que pretenden ser un pelotazo económico y que, a veces, no son las de más calidad. Tenemos mucha necesidad de evasión. Por otro, hay pelis más diferentes como Quién te cantará. Hay mucho curro y eso está bien. De hecho, hay muchas grandes actrices que están rechazando proyectos y ahí estoy yo (risas). También me da miedo que haya un poco de burbuja con esto.

Ingrid con Mario Casas/ Movistar

¿Con qué directores te gustaría trabajar?

Con Carlos Velmut tengo muchas ganas. Carlos representa muy bien ese salto del cine independiente a ganar premios y estar respetado en los medios. Pero hay más, claro: Alberto Rodríguez, con Isabel Coixet, con Carla Simón, Paula Ortiz…

¿No te ves con Almodóvar?

Creo que no. Me encantaría porque me apasiona su cine, sobre todo las primeras, pero creo que llama a un tipo de actriz que no soy yo. Creo que tiene una manera de dirigir muy particular pero no sé por qué no veo formando parte de su universo.

¿Y con los Javis?

Me encantaría que me llamaran. Han conseguido ser directores, pero también profesores en OT, pero venir de Física o Química… Han roto muchos moldes y eso siempre es bueno. Parten de la sencillez para hacer sus cosas y eso es muy importante y se nota en lo que hacen.  Tienen su voz y su mensaje.

Para el futuro tienes pendiente la serie Institnto de Movistar con Mario Casas. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Muy bien. Ya había currado con Mario antes. En esta serie se la juega mucho. Creo que Mario ha asumido un riesgo en este papel. Cuando hay mucho erotismo en un trabajo si no hay una buena interpretación corres el riesgo de que el morbo lo tape todo.  Ha sido un proceso agotador y creo que hemos hecho la mejor serie posible. Me gusta mucho trabajar con él. Le admiro. Puede elegir y lo hace muy bien. Podría haber optado por los papeles de galán y está haciendo cosas distintas.

El empezó como icono sexual en una época en la que arrancaba la moda de que los hombres, lo actores, se hicieron iconos eróticos como había pasado con las mujeres

¡Menos mal! Los desnudos de ellos son más llamativos. Me parece bien que se giren un poco las tornas. Ya veremos cómo lo administran ellos. Algunos lo harán mejor y otros peor. Hay muchos tipos de actores. Algunos son muy guapos y su carrera se basa en eso. Son carreras muy cortas. Está muy bien que existan porque así el resto nos dedicamos a hacer otras cosas. Es como la actriz influencer. Siempre pienso: ¡Qué bien que no lo tengo que hacer yo!

Ingrid en una secuencia de Apaches 

Hablando de eso, he leído que eres la actriz más buscada en redes después de Paula Echevarría

Paula se comunica con la gente de forma especial. Estoy segura que gana más dinero así que como actriz. A mí me parece genial que ocupe ese camino. Así no lo tengo que hacer yo.

¿No crees que eso le puede pasar factura como actriz?

De momento no. Yo creo que ella elige esos papeles de mujer estupenda y que con eso está feliz. Yo soy una suicida. Cuanto más jodido es un proyecto allí me lanzo. Cada uno planea su carrera a su manera. Tiene que ser una presión ser una estrella como es ella. Cumple un poco el canon de la estrella clásica y eso cada vez existe menos. Ahora existen personajes como Belén Estaban o el celebrity porque sí. Eso está bien porque así la prensa del corazón nos deja a los actores tranquilos.

COMPARTIR: