16 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

El chileno revolucionó el género y su figura inspiró a Almodóvar y Vargas Llosa

Lucho Gatica, el rey del Bolero, fallece a los 90 años en México

El mítico cantante de boleros Lucho Gatica, de origen chileno y residente en México desde hacía seis décadas, falleció la pasada madrugada a los 90 años, según confirmó su hijo el actor Luis Gatica

En Chile, su país natal, su muerte ha sido lamentada por las autoridades. El Gobierno del presidente Sebastian Piñeira ha decretado un día de duelo oficial en homenaje a uno de los más célebres cantantes nacionales. A través de su Ministra de Las Culturas, Consuelo Valdés, el Gobierno chileno reaccionó a su muerte: “Mi más sentido pésame a la familia y amigos de Lucho Gatica, reconocido con la Orden al mérito artístico cultural Pablo Neruda 2012, quien con su enorme talento conquistó grandes escenarios del mundo, dejando una huella imborrable en un género musical”. El Ministro del Interior, Andrés Chadwick, agregó que “fue y será un gran embajador" del país.

El chileno que cantaba boleros de amor

Nacido chileno, fue México quien le otorgó el trono de rey de un género que había nacido en país azteca. Luis Enrique Gatica Silva vino al mundo el 11 de agosto de 1928 en Rancauga, una pequeña ciudad del centro de Chile. Desde pequeño disfrutó a través de la radio de los boleros que llegaban de Cuba y México. A los 18 puso rumbo a la capital para triunfar como cantante. La suya, como la de tantos artistas de la época, se construyó de cabaret en cabaret. Recorriendo los ambientes nocturnos de Santiago. Cuando empezó a sonar en las radios del país y su éxito consiguió invertir los gustos de sus paisanos. La tradición tanguera de Chile fue sustituida por la fiebre del bolero.  

En los cincuenta el género vivía una época de cambio. El bolero se hizo carne y las letras se volvieron más pasionales. Amores prohibidos y abandones transitaban a través de un compás 4/4. Junto con Olga Guillot, Gatica le dio al género el punto arrebatado con el que hoy se le identifica. Piel Canela, Salí porque salí o Es la historia de un amor marcaron su éxito y, claro, sus problemas con las censuras de algunos países, como España.

Cuando en su país, sintió que había tocado techo puso rumbo a México, país centrífugo de la cultura musical y cinematográfica latina. A pesar de los recelos iniciales, Gatica pasó la prueba de fuego y México, uno de los países junto con Francia que mejor hace propios los talentos foráneos, le confirmó en el trono del bolero.

Lucho Gatica con Elvis Presley / Archivo 

En tierras mexicanas pondría en práctica las letras de sus canciones, llegando a casarse en tres ocasiones y viviendo historias de amor con estrellas de la época como Lola Beltrán o Ana Berta Lepe. Llegó a ser padre de siete hijos. El más conocido es el galán de telenovelas Luis Gatica, nacido de su primer matrimonio con Mapita Cortés, estrella puertoriqueña que entonces era una de las actrices más populares de México.

En los 60 la llegada, de lo que se llamó géneros de importación, esto es el pop y el rock anglosajón, el bolero fue apartado casi como una reliquia. Habría que esperar dos décadas para que una nueva generación lo recuperase como un género con valor cultural. Años después de supo que John Lennon era fan de Gatica. También Elvis, famosa su foto con Elvis Presley. Al Rey del Rock le gustaban tanto los boleros que hasta gravó algunos en un español que invitaba más a la guasa que al drama.

Recuperado por Almodóvar

En España, la figura de Gatica fue recuperada por Pedro Almodóvar. Entre Tieneblas, tercera película del manchego, en plena Movida incluyó el bolero. La voz del chileno invadió el metraje de una historia protagonizada por una cantante de boleros toxicómana y por unas monjas dispuestas a salvar un convento que en pleno centro de Madrid amenaza con venirse abajo, recurriendo si es preciso al tráfico de estupefacientes. Almodóvar hecho yodo a la herida. Gracias a él, el bolero que, estúpidamente, había sido identificado con el régimen franquista fue descubierto por una nueva generación, como haría años más tarde con Olga Guillot y Los Panchos.

También Mario Vargas Llosa lo incorporó como personaje de su novela autobiográfica La tía Julia y el escribidor.

En los últimos años su figura fue objeto de muchos homenajes. En 2007, Gatica fue reconocido con el premio Grammy Latino a la Excelencia y en 2008 fue honrado con una estrella en el célebre Paseo de la Fama de Hollywood. En Chile, obtuvo la Orden al Mérito Gabriela Mistral y la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) lo nombró Figura Fundamental de la música en 2007. En 2013 publicó su último álbum Historia de un amor, donde reinterpretaba sus grandes éxitos con artistas como Michael Boublé, Laura Pausini o Miguel Bosé. Artistas de generaciones distintas, donde algunos géneros han pasado al olvido, mientras los boleros, con sus historias de amor desatadas, siguen reinterpretándose. Sobre todo aquellos a los que artistas como Gatica revistieron de carne y pasión.

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