21 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Las cunas convertibles son tan buenas como parecen

La cuna es el corazón de la habitación del bebe y el que suele llevar más tiempo elegir cuando se está preparando todo para su llegada. Si bien las cunas tradicionales siguen siendo las más vendidas, desde hace dos décadas hemos visto un incremento en las ventas de cunas convertibles.

La idea de comprar una de estas cunas es que se conviertan en una cama que pueda usar el bebé al crecer, lo que evita que siempre sea necesario cambiar el mobiliario a medida que pasa el tiempo. Además, son muy útiles porque incorporan en su estructura un cambiador y cajones para la ropa del bebé.

Hay varios tipos de cunas convertibles que permiten una mayor personalización. Desde el número de cajones y el tamaño de la cama, hasta los colores y muebles complementarios como estanterías adicionales, un armario y juegos de mesa. Incluso, los tamaños de las camas pueden llegar a ser de 105x90cm o dos camas pequeñas cuando la cuna se transforma.

Generalmente, debajo de la cama individual se puede poner una cama nido con varios cajones pequeños o uno solo bastante grande.

¿Por qué adquirir una?

Comprar cunas convertibles se ha vuelto más común con el paso del tiempo, a tal punto en el que hoy en día es una tendencia. Si bien no se trata de un producto imprescindible, sí ha supuesto varios beneficios por los que cada día se prefieren por sobre las cuna tradicionales.

La principal ventaja es la comodidad porque el mueble te deja tener a la mano todo lo necesario para cuidar de un bebé, en lugar de hacer espacio y colocar otros muebles exclusivamente para esto. Así, es posible cambiarle el pañal, colocar al bebé ropa limpia y tener todo organizado a la vez, y ahorrar algo de espacio en la propia habitación.

Lo siguiente es que la cuna es evolutiva, es decir, que se adapta a medida que el hijo va creciendo. Todas las etapas de evolución del niño quedan cubiertas, en función de las combinaciones a las que optes a la hora de comprar el mueble. Podrías darle prioridad a tener un armario, o incluir un escritorio con la compra.

Además, es una ventaja comprar un solo mueble convertible que vaya a juego con la decoración de la habitación, ya que no es imprescindible adquirir unos nuevos años después. Se vuelve más sencillo mantener una buena estética durante más tiempo.

Finalmente, se trata de un ahorro a largo plazo porque no necesitas comprar más muebles a medida que vaya creciendo el infante. Y mientras en bebé, en un solo mueble incluyes la cuna, el cambiador, la cómoda y cajones adicionales para tener todo a la mano. Sí, el precio es un poco elevado, pero también es un ahorro desde otro punto de vista.

Los inconvenientes que tienen

En general, no se podría hablar de desventajas porque no se pierde nada al optar por una de estas cunas, aunque sí hay algunos detalles a tomar en cuenta que afrontar si la quieres para tu hijo.

El elevado precio es el mayor inconveniente. No tanto por el mueble en sí mismo, sino porque tener un bebé implica muchos gastos. Si bien hay un ahorro al adquirir esta cuna, podría ser difícil planificar lo suficiente como para tener todos los gastos juntos al momento porque lo más común es ir comprando los implementos poco a poco.

Por otro lado, el mueble solo es bastante grande, a pesar de que aproveche mejor el espacio de la habitación. Quizás sea demasiado grande para el cuarto en el que quieres que esté el niño y no te deje demasiado margen de maniobra siempre, así que habrá que cambiar la distribución con más cuidado a medida que varíen las necesidades del niño.

Otra consecuencia del gran tamaño de la cuna convertible es que no es posible desplazarla hacia el resto de habitaciones de la casa. A algunos padres les gusta llevar la cuna tradicional a su propio dormitorio o al salón para echarle un ojo constantemente a su hijo, pero esto no es posible con una cuna convertible. Lo más probable es que haga falta una cuna adicional más pequeña si quieres hacer esto con tu hijo.

¿Vale la pena una cuna convertible?

En la mayoría de casos, sí. Depende un poco de lo que estés buscando, de tu presupuesto y del espacio que tengas en casa, pero lo cierto es que las cunas convertibles son convenientes casi siempre. Son muy resistentes y duraderas porque justamente están pensadas para acompañar al niño durante una buena parte de su vida, lo que es un punto fuerte.

Incluso existen cunas convertibles algo más pequeñas para que quepan cómodamente en habitaciones de tamaño reducido al momento en el que se vayan a convertir en camas. Además, esto se puede mezclar con muebles inteligentes para mejorar el aprovechamiento del espacio cuando sea la hora.

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