28 de noviembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El tercer remake de la obra de Janet Gaynor es la ópera prima de la estrella de Hollywood

Bradley Cooper triunfa en su debut como director con “Ha nacido una estrella” protagonizada por Lady Gaga

Estrenada en el Festival de Venecia y en el de San Sebastián, cuenta la historia de Jackson Maine (Bradley Cooper), una estrella consagrada de la música que se enamora de Ally (Lady Gaga), una artista que lucha por salir adelante. Justo cuando Ally está a punto de abandonar su sueño de convertirse en cantante, Jack decide ayudarla en su carrera hacia la fama. El camino será más duro de lo que imagina

Uno podría pensar que una estrella de la talla de Cooper (“Guardianes de la Galaxia”, “Resacón”, “El Francotirador” o “Cruce de caminos”) no tendría que luchar demasiado para conseguir financiación para una película. Pues resulta que le costó 4 años sacar el proyecto adelante y convencer al Estudio de que Lady Gaga debía de ser la coprotagonista. A la crítica norteamericana le ha encantado tanto su debut que muchos ya hablan de su trayectoria para los Oscar.

Personalmente no tenía mucho interés en el filme hasta que escuché lo siguiente del gran actor Sean Penn: “Es una de las mejores películas que he visto en no sé cuántos años. No es el tipo de película que me entusiasma ir al cine, ya que es una historia de amor. Pero me entusiasmé mucho cuando la vi, las interpretaciones son brillantes, los dos. Y él (Cooper), como director, es el tipo de artista que yo admiraba cuando era pequeño. Sabía que era un actor genial pero no sabía todo lo que había dentro de la cabeza de ese tío. Es una buena película para un cinéfilo, pero eso no significa que el todo el resto de personas no la vaya a entender. Es una gran película para todo el mundo.”

Por supuesto, al leer esto me entraron unas ganas terribles de verla y tras la proyección entendí bien lo que quería decir el actor/director Sean Penn. Es una cinta hecha con mucha honestidad, escrita y actuada de forma muy realista y rodada con una cercanía que sorprende. Las actuaciones que se muestran en la pantalla son muy sinceras, te olvidas que la protagonista es Lady Gaga a los dos minutos. Cuando digo que está hecha con honestidad, me refiero a que Cooper ha quitado todo el sentimentalismo que había en los remakes. Cada giro o escena se siente muy orgánico y natural con estos personajes que se enfrentan a tantos retos.

Como buena película que tiene como foco la música, las canciones son totalmente originales y geniales como “Shallow” o “Maybe it´s time”. Las secuencias de los conciertos tienen la habilidad de transmitir la sensación de que es en directo, mucho tiene que ver que fueran grabadas con música en directo y con una audiencia real. Según decía Bradley Cooper en la rueda de prensa de San Sebastián: “quería hacer una película en la que el tema principal fuera lo difícil que es encontrar tu voz en este mundo y contar una historia de amor real y verdadera”.

Lo que mejor hace esta película es conseguir que realmente te importen sus dos protagonistas, cuan caen o fallan, te duele tanto como a ellos. Además del romance, nos ofrece una mirada a la industria de la música muy interesante. El mejor piropo que le puedo decir a la cinta es que ha conseguido resultar original siendo la cuarta vez que se repite y que se aleja mucho de la típica historia de amor edulcorada de Hollywood.

Junto a los dos protagonistas también hay buenos secundarios como Sam Elliott o Dave Chapelle. Pienso que es la mejor de las cuatro adaptaciones. La única pega es que el filme funciona mejor durante su primera hora y el último acto, durante la mitad me desapegué un poco de la historia. Sin embargo, la recomiendo encarecidamente. Ya en cines.

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