19 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

Presenta su segunda novela negra "La mala suerte", nueva entrega de las aventuras del investigador Roures

Marta Robles, escritora: "Ahora tenemos los mejores periodistas de sucesos de la historia"

Marta Robles (Madrid, 1963) vuelve con la segunda entrega de su carismático inspector Roures. "La mala suerte" es su confirmación en la novela negra tras el éxito de "A menos de cinco centímetros de ti". Es la nueva aventura de toda una todoterreno del periodismo y la literatura.

Con anterioridad a la novela negra ha tocado géneros como la biografía (Carmen Romero, la Dama del PSOE; Pedro J. Ramírez, el mundo en mis manos), el ensayo periodístico (Los elegidos de la fortuna) o la novela histórica (Las 11 caras de María Lisboa).

Hablar con Marta Robles es como una bomba de oxígeno. Toda la realidad por cruda que sea parece suavizada si sale de su boca. Una mujer que mira su trayectoria literaria desde un presente en la que ha consiguió la meta que se trazó de pequeña y a la que ha llegado siguiendo un camino con distintas ramificaciones: triunfar como escritora con voz propia.

¿Qué tiene la novela negra que la ha atrapado tanto?

He tardado mucho tiempo en acercarme a ella. He sido prudente. Mi pasión desde siempre ha sido la literatura y lo que hice fue empezar de manera muy prudente con libros de no ficción, que eran los más cercanos a mi realidad como periodista. De ahí pasé a la ficción en 2001 hasta que me decidí por fin a dar el salto a la novela negra. Y te digo por fin porque desde niña he sentido pasión por este género. Leía mucho a Poe que es padre de todo. Al principio me tiraba más lo policíaco, pero en seguida pensé que me lanzaría a la novela negra cuando estuviese preparada. Cuando me encontré con la historia de A menos de cinco centímetros de ti supe qué tipo de personajes quería hacer y que estaba capacitada para la prosa de la novela negra que es mucho más desadjetivada y directa. Cree al detective Rouras y desde el primer momento de ese libro me vino un flash a la cabeza que es la historia que se desarrolla en la mala suerte. Aquella novela empezaba con Roures en su casita de Malasaña abriendo cajas porque se acababa de divorciar porque su mujer se fue con otro, y se había ido con otro no porque lo hubiese dejado de querer sino porque quería tener un hijo y Roures no podía. Esa es la pregunta última que encierra La mala suerte: ¿qué estamos dispuesto a hacer para tener un hijo?

Es que la paternidad a veces es una obsesión....

Yo creo que si a cualquier persona les preguntamos si está dispuesto a todo per ser padre nos dicen que no pero cuando uno lo sufre en su propia piel hace cosas sorprendentes y te hace justificar cosas. La obsesión por ser padres es algo consustancial al ser humano. En torno a los hijos siempre ha habido un negocio enorme: han fundado reinos, se utilizan como mano de obra, para paliar la soledad, se han comprado, vendido, robado… Siempre ha estado ahí.

La mala suerte es muy caleidoscópica ya que se plasma un retrato muy rico y duro de la sociedad. Agatha Christie decía que un crimen y una novela negra lo que hace es eso, desnudar una sociedad

Sí y fíjate que ella hacía novela policíaca más que negra. Ella mostraba un enigma e instaba al lector a resolverlo. Casi siempre el culpable era alguien que pasaba por allí. Pero la negra sí que es una radiografía. Empiezo hablando de las desapariciones y paso por muchos más asuntos que en el fondo diseccionan la maldad. Sobre todo, a través de malos que lo hacen creyendo que hacen el bien y esos son los más peligrosos. La historia arranca con la desaparición de una chica de 18 años y que dos años después no se sabe nada. Una vez pasó el ruido mediático, la madre ve que al no ser centro de atención la investigación se ralentiza y decide ponerse en contacto con Rouras estando convencida de que está viva. A partir de la investigación de Rouras se encuentra miserias, abusos, pequeños maltratos… Es caleidoscópica como dices más que nada porque ofrece muchas caras de distintos personajes que podemos reconocer. Eso es lo que hace que sea una novela que le interesa a gente muy distinta.

"La mala suerte tiene como tema central la obsesión por tener hijos. Siempre ha habido negocio en torno con eso"

 

Hablando de desapariciones es terrible la estadística que hay en España. ¿No cree que hasta hace poco no hemos sido conscientes de esta realidad?

Sí. Es terrible. En Estados Unidos en el pueblo más recóndito vemos un cartón de leche con un niño que está desaparecido. Aquí no hemos sido muy conscientes de las desapariciones. Ya empieza a haber asociaciones y protocolos de actuación que antes no existían. Los casos no se cierran, pero se duermen a la espera de algún tipo de indicios. También ha hecho mucho daño la idea popular de que hay que espera 48 horas denunciar. Luego también hay que tener en cuenta que mucha gente se va por su propio pie, aunque esto cada vez es más complicado.

Marta Robles durante una emisión de Ahora Marta (Telemadrid) / Martarobles.com

Otro tema que aparece en la novela es el tratamiento que damos los medios a las desapariciones. ¿Cree que se comenten muchos excesos?

Yo creo que en este momento en nuestro país tenemos los mejores periodistas de sucesos de nuestra historia. Tanto es así que cuando se produjo el crimen del pequeño Gabriel todos los compañeros sabían que la investigación estaba centrada en la novia del padrea (Ana Julia Quesada) y no se filtró nada. Hace años es posible que se hubiese metido la pata. Hay mucho compromiso de ayudar. Sí es cierto que cuando se produce una desaparición, como casi siempre tiene que ver con el entorno inmediato, se pone el foco en ellos. Si la historia tiene interés el foco está 24 horas y así nadie sale guapo porque todos tenemos algo que nos hacemos bien. Es muy difícil mantenerse ante el foco y más cuando tienes el peso de la incertidumbre de qué habrá pasado con tu ser querido.

De repente hay temas que son más seguidos que otros recuerdos que el caso de las niñas de Aguilar de Campoo (Palencia) apenas fue mediático porque coincidió con el caso Alcasser. ¿Qué cree que hace que un caso sea más seguido que otros?

De pronto hay un clip. Hay distintas cuestiones. Joven y guapa. Que sean acomodadas también. Por aquello de los ricos también lloran. En Alcasser favoreció es que se empezó a especular con lo que de verdad ocurrió e hizo que se duplicara el interés. Hay miles de desapariciones que no se sabe nada. Mira lo de Madeleine y está hasta en tela de juicio el propio detective. Genera muchas cosas en todos. Hace ver como son los propios allegados y hasta se juzga a veces a la víctima. Ponen patas arriba las desapariciones.

Siguiendo con desaparecidos, en La mala suerte hay referencia a los que han sido víctima de un régimen político con referencias al Chile de Pinochet ¿A qué se debió?

Metí el tema de Chile porque de alguna manera me parecía que a esa madre se sumaba a la desaparición de su hija, el recuerdo de la desaparición de su propio padre. Encajaba muy bien en las piezas de la novela.

Marta Robles durante una emisión de Amigas y conocidas / RTVE

La publicación de la novela coincide con su programa en DKISS donde precisamente se repasan importantes asesinatos ocurridos en Estados Unidos. Parece que la crónica negra la persigue....

Me llamaron para la boda de Meghan y Harry e hicimos un programa especial y funcionó muy bien y empezamos a hablar de varias cosas y a raid de mi anterior novela me ofrecieron ser la persona que introdujera con una presentación estos documentales americanos que son espectaculares. Y esto tengo que sumar que también estoy sacando como editora una serie de libros para Edebés llamada Sin ficción. Es una colección de los crímenes más famosos narrados por grandes profesionales. El primero ya editado es sobre el crimen de Rosa Peral, firmado por Alfonso Egea. La idea surgió cuando edité el libro de Mabel Lozano sobre proxenetismo.

Le tengo que preguntar forzosamente por el fin de Amigas y conocidas

Fue un espacio en el que estuve casi desde el principio. Me lo pasé muy bien, era distinto y tenía voces de todo tipo. Era muy enriquecedor en el panorama televisivo. Lo sentí por todo el equipo. Seguimos teniendo un chat y nuestras comidas, pero lo echamos de menos. Ha llegado una nueva directiva que tiene otro criterio, pero eso en la tele siempre pasa. No lo he sentido como un tema político. He hecho mucha televisión y sé que los programas, salvo Saber y ganar, tienen una vida determinada. Creo que los especiales de Lazos de sangre sí se programarán. Amigas y conocidas al margen de la audiencia tenía el valor de la diferencia. Las posturas podían variar.

 

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