21 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Entre los 32 grupos y artistas que actuaron entre el 15 y el 18 de agosto destacan Janis Joplin, Joan Baez, Jimi Hendrix , Joe Cocker o Carlos Santana

Cincuenta años de Festival de Woodstock: el concierto que supuso el culmen del movimiento hippy

Concierto de Woodstock.
Concierto de Woodstock.
Hace medio siglo tres días de música pasaron a la historia como el punto álgido de los 60 y todo lo que supusieron. Para muchos es el punto de inflexión dentro de la contracultura y la gran despedida de todo lo que desde inicios de la década había cambiado el mundo. La música y el arte habían reflejado todo sobre el movimiento de los Civil Rigths (los Derechos Civiles), así como en la ilusionante llegada de Kennedy a la Casa Blanca y la posterior decepción con la política americana.

El Festival se convirtió en el icono de una era que daba paso a otra, heredera directa de la anterior pero mucho más radicalizada. La paz como bandera pasó a movimientos con tintes violentos. Así, la lucha de los derechos de los negros estaba poco a poco separándose del pacifismo debido al asesinato del Reverendo Martin Luther King en 1968 y acabaría en la creación de los Panteras Negras que mediante la violencia luchaban por el supremacismo de la raza en negra.

En Woodstock el movimiento hippy alcanzó su cenit y la lucha por causas dignas se mezclaría con el misticismo dando lugar a movimientos pseudoreligiosos más que cuestionables. También la música pop con sus mensajes revolucionarios pero naifs dieron paso al rock psicodélico con propuestas mucho más complejas y que, a su vez, evolucionarían en distintos sonidos que cristalizarían a lo largo de la década de los 70.

El Festival de Woodstock se celebró del viernes 15 de agosto al lunes 18. Los sesenta y todo su ideario llegaban al fin del decenio con una mezcla de esperanza por los conseguido y desasosiego por el aumento de la violencia que chocaba directamente con los valores del hippismo. Unas semanas antes del festival, Charles Manson y su secta, que adoptaron parte de la estética de la época, habían perpetrado la matanza de Cielo Drive que tiñó de sangre ese fin de decenio y puso en el foco a personajes que, como Manson, utilizaron la mezcla de espiritualismo y progresismo que se fomentaba, para sus propios fines.

En agosto de 1969 no solo de los crímenes de Manson perduraban los ecos, sino también de los sucesos de Stonewall que dieron inicio al movimiento LGTB y de la llegada del hombre a la luna que ponía punto y final a un plan iniciado en los albores de la era Kennedy. Además, la Guerra del Vietnam estaba en su apogeo y las protestas en la calle eran la tónica habitual.

El organizador del recordado Festival fue Elliot Tiber, dueño un pequeño hotel cerca de Nueva York, que estaba en la ruina. Se unió a un joven millonario, John Roberts, dueño de una discográfica. El principal problema fue el pequeño tamaño de la localidad de Woodstock para albergar un evento de esta categoría. Finalmente, se alquiló una granja por 50.000 dólares en Bethel, en el condado de Sullivan, localidad mucho más cercana a Nueva York. A pesar de este cambio de localización se mantuvo el nombre del Festival.  

Actuaron por 180.000 dólares 32 artistas y grupos, entre ellos Jimi Hendrix, Joe Cocker, Carlos Santana, Joan Baez o Janis Joplin. Entre los históricos que faltaron a la cita destaca Bob Dylan que no pudo hacerlo por haber firmado un contrato para actuar en la Isla de Wigth en Reino Unido. The Beatles por su parte tampoco participaron. El grupo no estaba en su mejor momento y se han barajado dos posibilidades para su ausencia. La primera que John Lennon impuso la participación de la banda que mantenía con Yoko Ono y ante la negativa decidió no intervenir. La segunda habla de las presiones del Gobierno de Richard Nixon para que el británico, muy crítico con la intervención en Vietnam, no pudiera entrar en los Estados Unidos.

El Festival sobrepasó todas las previsiones y sin él no se entienden los actuales macrofestivales de música. Acudieron 400.000 espectadores que pagaron 18 dólares, aunque la cifra de participantes aumenta con unos 100.000 más que se colaron. No había médicos ni policía suficiente: en total se encontraban en el lugar 346 agentes y 18 médicos. Hubo 133 arrestos por posesión de drogas, tres fallecidos y dos nacimientos.

Las imágenes de la gente manteniendo relaciones sexuales al aire libre y consumiendo drogas empañaron para la prensa conservadora la imagen de esos tres días, a lo cual ayudó el barro que aportaba más salvajismo tras las lluvias del domingo.

Sin embargo, Woodstock sigue siendo el punto culminante de una era con todas sus contradicciones. El triple álbum editado del concierto alcanzó ventas millonarias y el documental sobre lo allí ocurrido, Woodstock, tres días de paz y música, dirigido por Michael Vadleigh y montado por Martin Scorsese obtuvo un Oscar al mejor documental un año después. Un filme que se convertiría en el reflejo de un trozo de la historia reciente. 

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