29 de noviembre de 2021
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FIN DE SEMANA

'El último baile de miss U' está escrita por Ángel Caballero, íntimo amigo de la malagueña que será interpretada por Mar Regueras

Amparo Muñoz convertida en personaje escénico: Así fue la trágica vida de la española coronada como Miss Universo

Amparo Muñoz en la película 'La otra alcoba' (1976) de Eloy de la Iglesia.
Amparo Muñoz en la película 'La otra alcoba' (1976) de Eloy de la Iglesia.
El dramaturgo Ángel Caballero, gran amigo de Amparo Muñoz, ha escrito una obra de teatro inspirada en la vida de la bella actriz. 'El último baile de miss U' pretende ser un alegato sobre el maltrato a la mujer, en especial en el mundo del espectáculo y en la generación de la Transición en la que triunfó la malagueña. La actriz Mar Regueras se pondrá en la piel de la que fuera reina de la belleza en los años setenta.

Amparo Muñoz falleció el 27 de febrero de 2011, el mismo día que se entregaban los premios Óscar. Los galardones más importantes de una industria, la del cine, que a pesar de vender una imagen de solidaridad fue cruel con uno de los rostros más bellos que jamás se asomara a las pantallas españolas. Su historia es tan trágica como su prematura muerte.

Nacida en Vélez-Málaga (Málaga) en 1953, hija de un obrero y un ama de casa, María Amparo Muñoz Quesada soñaba con ser secretaria, pero el destino de chica de provincias anodina no era su final prefijado. En julio de 1973 fue coronada Miss Costa del Sol, en Marbella, por el Príncipe Alfonso de Hohenlohe en una ceremonia presentada por la periodista María Teresa Campos.

Sólo un mes más tarde, ya se alzaba con el título de Miss España en Tenerife en una gala que fue seguida por el No-Do y por todas las revistas del corazón. Una de sus competidoras fue una Miss Madrid llamada Purificación Martín, hoy conocida como Norma Duval. Amparo se hizo muy popular y hasta el programa Informe Semanal le dedicó un reportaje en horario estelar.

Con la banda de Miss llegó su entrada en el mundo del cine, debutando con un pequeño papel en la película Vida conyugal sana, de Roberto Bodegas, junto a José Sacristán y Ana Belén. Después llegaría su segunda película, con la que alcanzó su primer papel de protagonista. Fue a las órdenes de Vicente Aranda en Clara es el precio. El filme supuso todo un éxito y en él, además, conoció a su primer gran amor, Máximo Valverde, el galán más popular de la época.

Aunque en un principio la familia de la joven no veía con buenos ojos a Máximo al final acabaron por aceptarlo. “Yo la he querido mucho. Era una mujer inocente y que no sabía nada de la vida. Quería protegerla. Después de despertarme y verla dormida a mi lado, pensaba que me podía morir tranquilo”, declararía años después el actor.

En esos años la carrera de Amparo Muñoz se tornó fulgurante y protagonizó Tocata y fuga de Lolita junto a Arturo Fernández. Fue el filme español más taquillero de 1974 y en ella protagonizaba su primer top-less. Era el segundo que se veía en el cine español, después del de Ana Belén, ese mismo año, en El amor del capitán Brando de Jaime de Armiñán.

Amparo Muñoz junto a Máximo Valverde.

Pero en julio de 1974 la vida de Amparo cambió para siempre. Fue coronada en la capital filipina de Manila como la mujer más bella del mundo. Su título, siendo la única española hasta hoy en conseguirlo, se utilizó políticamente.

Ese mismo mes, el dictador Francisco Franco sufrió la famosa flebitis que casi le cuesta la vida. Su yerno, Cristobal Martínez Bordiú, el Marqués de Villaverde, viajó a la capital de Filipinas para seguir el certamen. En esos años, el país asiático estaba en manos del matrimonio formado por Ferdinald e Imelda Marcos,que sometía al pueblo a un régimen corrupto y sanguinario.

El título universal supuso para la malagueña más un calvario que réditos. Tenía que vivir en Nueva York, lejos de su familia y de su querido Máximo Valverde, además de frenar su floreciente carrera cinematográfica. Harta de sentirse “como una marioneta” decidió abandonar el título cuatro meses después, una hecho insólito en la historia de este título de belleza. Desde la organización del certamen se llegó a hablar de su carácter problemático. "Era como una cárcel. Nos llevaban y nos traían con señores mayores como si fuéramos mercancía”, llegó a declarar Amparo años después.

Su unión con Patxi Andión

En 1975, de vuelta a España retomó su carrera cinematográfica. A principios del año siguiente rompió su historia con Máximo Valverde al conocer al cantautor Patxi Andión.  Fue durante el rodaje de la película La otra alcoba a las órdenes de Eloy de la Iglesia. Una historia llena de erotismo y con el tráfico de niños como trasfondo.

Durante el rodaje se enamoraron y tras apenas dos meses de relalción, se casaron en una comentada ceremonia en Navarra, en la que el cantautor se negó a comulgar alegando falta de fe.

Patxi Andión y Amparo Muñoz el día de su boda en 1976. 

El matrimonio apenas duró un año y durante esos meses el cantautor mostró una cara sorprendente, revelándose como un marido machista, según fuentes próximas a la ya fallecida actriz malagueña, que solo permitió a la Miss Universo rodar una película: Acto de posesión, protagonizada también por él sobre un relato de Miguel de Unamuno.

Amparo contaría años después, en sus memorias, que Andión la decía que era una “mala actriz que solo servía para desnudarse” y que su sitio era el hogar. En febrero de 1978 comunicó a las revistas que su matrimonio con Patxi estaba roto y volvió al cine protagonizando a finales de año una comentada portada de Interviú. “Patxi era un poco moro. Yo tengo veintitrés años y el treinta. Buscamos cosas distintas”, contaba en esos años a la prensa.

Su siguiente pareja, el productor Elías Querejeta, le abrió la puerta a un cine más serio y artístico, rodando filmes como Mamá cumple cien años (1979), de Carlos Saura, junto a Rafaela Aparicio y Geraldine Chaplin, o Dedicatoria (1980) y La mujer del ministro (1981), de nuevo producida por Eloy de la Iglesia.

Amaparo Muñoz elegida Miss Universo en 1974. 

Esta relación tampoco funcionó y la actriz se fue a México donde se había convertido en una estrella. En esa época conoció a Flavio Lavarca, un chileno de pasado oscuro vinculado con las drogas. Con él comenzó un descenso al mundo de las adicciones. Se llegaron a casar en una comentada boda balinesa, cuya exclusiva vendieron a las revistas del corazón.

Tras su separación en 1984, Amparo comenzó una etapa de decadencia. Muchos productores acusaban a la actriz de falta de seriedad y de ser conflictiva en el trabajo. Sus continuos problemas con las drogas así como sus detenciones por posesión de cocaína, enturbiaron definitivamente su imagen. A nivel sentimental, mantuvo un breve flirt con el hijo de Lola Flores, el cantante Antonio Flores, con el que compartía su adicción a la heroína.

El SIDA: El falso rumor que destrozó su vida

Pero lo peor llegó en enero de 1990 cuando el diario Ya publicó una falsa noticia: La actriz Amparo Muñoz se está muriendo de SIDA. Fue en una época de desinformación y psicosis social sobre la enfermedad y su contagio.

Esta mentira difundida extensamente fue suficiente para enterrar la carrera de la actriz. De hecho, la revista Tribuna llegó a publicar un amarillista reportaje titulado ‘El Sida de Amparo Muñoz causa terror entre los famosos', donde se hablaba de que sus últimas parejas, entre ellos, un joven José Coronado, se habían hecho las pruebas del VIH para estar seguros.

Por si fuera poco, se había vuelto a casar con un hombre, Víctor Rubio, con pasado delincuencial y vinculado a grupos de ultraderecha. En 1993 se separaron y Amparo decidió volver a su Málaga natal.

Lejos del mundo de las drogas y pasados los 40 años, Fernando León de Aranoa le dio un papel en su ópera prima, Familia (1996). La película fue un éxito de público y crítica. El mundo del cine volvió a abrir sus brazos a Amparo. Así rodó de nuevo Fotos (1996) de Elio Quiroga o Licántropo (1996), junto a Paul Naschy. En los años posteriores rodó en Cuba y en Bélgica y debutó en el teatro.

En el plano amoroso mantuvo un romance con un hombre más joven que ella, Andrés, y con Neil, hermano del cubano Dinio García, planeando siempre sobre estas relaciones la sombra del montaje periodístico.

Fue una de las protagonistas del destape de los años 70. Aquí en 'Mamá cumple cien años' de Carlos Saura. 

Sin embargo, estos años de trabajo y vuelta a la normalidad acabaron pronto ya que le fue diagnosticado un tumor cerebral que la obligó a pasar por el quirófano y tener problemas de movilidad. Publicó sus memorias en 2006 y volvió otra vez a su Málaga natal. Allí la sorprendió la muerte el 26 de febrero de 2011.

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