04 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Hijo de Alfonso XIII y Victoria Eugenia fue obligado en 1933 en el exilio a renunciar a sus derechos sucesorios, algo de lo que después se arrepintió

Jaime de Borbón y Battenberg será trasladado al Panteón de Infantes: El tío más molesto de Juan Carlos I

Jaime de Borbón y Battenberg.
Jaime de Borbón y Battenberg.
Patrimonio Nacional ha anunciado la intención de trasladar los restos del Infante Don Jaime de Borbón y Battemberg del 'pudridero real' al Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial. El cuerpo del tío de don Juan Carlos fue inhumado, como manda la tradición, en este pudridero hace 35 años, esto es 1985, una década después de haber muerto de forma poco clara en el exilio en Suiza. Hijo de Alfonso XIII y Victoria Eugenia fue obligado en 1933 a renunciar a sus derechos dinásticos.

Los restos del infante español don Jaime de Borbón y Battenberg, tío del rey Juan Carlos I, serán pronto trasladados al Panteón de Infantes, ubicado en el Monasterio de El Escorial, desde el denominado “Pudridero” donde sus restos han reposado desde que en 1985 fueron trasladados en una ceremonia que presidió su hermano don Juan de Borbón, Conde de Barcelona con el que protagonizó varias polémicas dinásticas. Jaime de Borbón murió una década antes en Suiza.

El anuncio de Patrimonio Nacional no tiene fecha concreta para que los restos sean trasladados, aunque todo indica que será en los próximos meses. Al igual que el traslado de los reyes del pudridero al panteón, el de los infantes se realiza en la intimidad y bajo un protocolo muy estricto. Asisten un miembro de la comunidad agustiniana, un funcionario de Patrimonio Nacional, un arquitecto, dos operarios y un médico, que se limita a testimoniar que el proceso de descomposición ya ha finalizado.

Cuando muere un miembro de la Corona española, comienza el ritual que se lleva haciendo desde hace muchísimos años. Tras una misa en el Escorial, un familiar entrega el cuerpo a los monjes agustinos. Los monjes custodian el cuerpo hasta que finaliza el proceso biológico, y se elimina la humedad y el mal olor del cuerpo.

Tras pasar por el pudridero real, al tener ya el cuerpo listo para depositarlo en las urnas del panteón, se procede con la ceremonia, muy protocolaria, de la colocación del cuerpo en el panteón, que se realiza en la intimidad.

Un Borbón incómodo

Jaime Leopoldo Isabelino Enrique Alejandro Alberto Alfonso Víctor Acacio Pedro Pablo María de Borbón y Battenberg nació el 23 de junio de 1908 en el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso en Segovia. A los cuatro años se quedó sordo tras una intervención quirúrgica por una doble mastoiditis. En 1921, su padre le nombró caballero de la Orden del Toisón de Oro y en 1925, se le concedió el collar de la Orden de Carlos III y la gran cruz de la Orden de Isabel la Católica. El infante abandonó España en 1931 tras la proclamación de la II República.

Boda de Jaime de Borbón y Battenberg con Emmanuella de Dampierre en 1933.

En 1933, don Jaime es obligado a abdicar como Príncipe de Asturias por su abuelo el Rey Alfonso XIII. En España la noticia tiene poco eco porque desde cuatro años antes la Familia Real está en el exilio tras proclamarse la II República. Don Jaime es sordomudo y esto le impide comunicarse, pero no, como buen Borbón, disfrutar de las mejores casas de fiestas de la Roma de Mussolini donde vive. El político Gil Robles comentó con cruel ironía: “Un Rey sordo y mudo. ¡Sería un Rey perfecto!”.

Para compensar, el Rey casó a su hijo con una aristócrata italiana: Emmanuela Dampierre. Le otorgó el título de Duque de Segovia sin tratamiento de Alteza Real, solo de Excelentísimo Señor. Como si predijera el futuro, este Rey de España le hizo especificar que renunciaba a sus derechos para él “y para mis futuros descendientes”. A partir de ese momento todos los derechos recaían en su hermano Juan iniciador de la rama borbónica que actualmente reina en España.

El matrimonio de Jaime y Emmanuela no fue bien desde el principio. Ella se mostraba espantada por la aparente voracidad sexual de su esposo. Tendrían dos hijos, Alfonso (1936) y Gonzalo (1937), entre episodios de sordidez extrema. Emmanuela no ahorraría ningún detalle en las memorias que le dictó a Begoña Aranguren en 2004. Llegaría a contar que en una ocasión se infectó de un venérea por culpa de la afición de su marido a las prostitutas. Un detalle que no contó fue que acabó por abandonar a su marido en 1946 para casarse con Tonino Sozanni, un supuesto corredor de bolsa igual de infiel que su primer esposo. Jaime acabó casándose con una artista de cabaret alemana, Carlota Tienedman, aunque luego dirían que era cantante de ópera. Los nuevos Duques de Segovia inauguraron, junto a los Duques de Windsor. la moda de cobrar por acudir a eventos y se hicieron caras habituales de la prensa del corazón francesa. También protagonizó varias renuncias y contrarenuncias de sus derechos dinásticos. Todo en función del momento económico en el que estuviera. Una batalla dinástica que también siguió su hijo.

Las conspiraciones de Alfonso de Borbón en España

Mientras, sus dos hijos se criaban en diversos internados en Italia y Suiza, pasando temporadas con su abuela la Reina Victoria Eugenia que vivía un plácido exilio en el país helvético. En 1954, Alfonso se trasladaría a estudiar a España. Seis años antes lo hizo su primo Juan Carlos. Ambos entraron en el país con el permiso de Franco. Siete años antes éste ha dictado una Ley de Sucesión que indicaba que España era un Reino. Sin Rey, pero Reino. También especificaba que su sucesor lo sería a título de Rey y que este podía ser cualquier príncipe “de sangre azul, católico y mayor de treinta años”. Es decir, quien él decidiera.  Y así lo hizo. Por eso, muchos historiadores mantienen que nuestra monarquía fue instaurada y no restaurada.

 Carlota Tienedman, segunda esposa de Jaime de Borbón.

Durante décadas los dos primos intentaron contentar a Franco. Pilar Eyre documenta su rivalidad en el libro Dos borbones en la corte de Franco (2005). El dictador jugó con las posibilidades de los dos. La prensa se sumó al tema. Incluso en 1966 bajo el epígrafe Dos Príncipes, el diario Pueblo publicó dos entrevistas cruzadas de los primos en modo enfrentamiento. Alfonso consiguió el apoyo de ciertos sectores de la Falange y de empresarios y políticos, como Juan Antonio Samaranch o Landelino Lavilla. Todos le darían de lado cuando en 1975 accedió al trono Juan Carlos I. 

Su último cartucho fue su boda con Carmen Martínez-Bordiú en 1972. Muchos pensaron que posiblemente el dictador se decantaría por Alfonso con tal de ver a su nieta mayor convertida en Reina. Carmen Polo y el Marqués de Villaverde se mostraron entusiastas con la idea, pero no fue así. Carmen tenía quince años menos que su esposo y venía de una juventud rebelde, con una escapada con un hombre casado (Fernando de Baviera) incluida. Años después declararía que se casó para poder salir del yugo paterno. A pesar del nacimiento de dos hijos, Francisco en 1972 y Luis Alfonso en 1974, pronto se aburrió de su papel de Alteza Real en la ficticia corte de El Pardo. En el verano de 1975 conoció al anticuario francés Jean Marie-Rossi, con el que cuatro años más tarde se marcharía a vivir a París, dejando a Alfonso con sus dos hijos. Era 1979 y la España de su abuelo comenzaba a estar ya lejana.

El Infante Don Jaime murió en Suiza, el 20 de marzo de 1975. Nunca quedaron claras las circunstancias de su muerte. Se especuló sobre si la misma se produjo como consecuencia de un botellazo propinado por Carlota Tienedman en medio de una de sus habituales refriegas. Nunca se investigó el asunto y sus hijos prefirieron una versión oficial poco comprometida.

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