28 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

La religión del "Monstruo Espagueti Volador" fue fundada por Bobby Henderson, un físico de la Universidad Estatal de Oregón (Estados Unidos)

Nuevo escándalo de la "Iglesia Pastafari": Deniegan su inscripción en el Registro de religiones

Fresco de la religión del Monstruo Espagueti Volador.
Fresco de la religión del Monstruo Espagueti Volador.
La “Iglesia Pastafari”, que venera a los tallarines con albóndigas, no puede inscribirse en el Registro de Entidades Religiosas al considerar el ministerio del Interior que sus fines son ajenos a una entidad religiosa. Nació en el año 2005 de la mano de Bobby Henderson, físico de la Universidad Estatal de Oregón que presentó estas creencias como medida de protesta contra el Consejo de Educación de Kansas, que permitió incluir el creacionismo como una teoría valida sobre el origen humano.

La Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional ha confirmado la denegación de la inscripción en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia a la denominada Iglesia Pastafari porque sus fines son ajenos a los de una entidad religiosa.

La Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso ha rechazado el recurso que presentó un particular contra la resolución del Director General de Cooperación Jurídica Internacional y Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia que rechazó la  inscripción  de la Iglesia Pastafari en el Registro de Entidades religiosas.

El Tribunal señala que existen otras  cinco solicitudes anteriores entre 2010 y 2016, presentadas por sujetos distintos, de inscripción de la Iglesia Pastafari, con nombres en ocasiones diferentes como Iglesia del Monstruo del Espagueti Volador o Legionarios de Monesvol.

La sentencia incluye algunos de los Estatutos de esta entidad, como la Oración principal al Monesvol:   “Oh Tallarines que están en los cielos gourmets. Santificada sea tu harina. Vengan a nosotros tus nutrientes. Hágase su voluntad en la Tierra como en los platos. Danos hoy nuestras albóndigas de cada día y perdona nuestras gulas así como nosotros perdonamos a los que no te comen, no nos dejes caer en la tentación (de no alimentamos de ti) y líbranos del hambre... Ramén”.

Este movimiento nació en el año 2005 de la mano de Bobby Henderson, físico de la Universidad Estatal de Oregón que decidió presentar estas creencias como medida de protesta contra el Consejo de Educación de Kansas, que permitió incluir el creacionismo como una teoría valida sobre el origen del hombre en las escuelas públicas del Estado. Aunque en principio, el pastafarismo era una forma de protesta para defender la separación de iglesia y Estado, el mismo Henderson se sorprendió de la popularidad que obtuvo el Monstruo Espagueti Volador.

En Austria Lucas Novy logró que se aceptara una foto de carnet de conducir utilizando vestimenta religiosa.

 Los seguidores de esta peculiar religión son llamados pastafaris y siguen al Monstruo Espagueti Volador (MEV) que creó el mundo de forma consciente; o quizás no tanto ya que como explican los principios de esta creencia, el MEV moldeó a la humanidad y al mundo en medio de una borrachera y debido al estado de embriaguez los seres humanos tienen errores. El MEV puede ser representado, pero hay que saber que es invisible e indetectable por las herramientas que disponemos.

En esta religión no existe el libre albedrío, por el contrario, el MEV controla todas nuestras acciones y decisiones a través de sus “apéndices tallarinescos”, seamos creyentes o no. Además, según recoge El Evangelio del Monstruo Espagueti Volador existe un cielo y un infierno; en el primero, existen volcanes de cerveza y bailarines de striptease; en el segundo, también existen ambas cosas, pero la cerveza es caliente, sin gas y los bailarines sufren infecciones venéreas.

Según explican los miembros de la religión, el MEV tiene un nombre, pero es tan impronunciable y hermoso que, si se llega a decir, mata a la persona y toda vida en un radio de 6.534 kilómetros (Distancia superior al radio de la Tierra). En la página web de esta religión se encuentran datos de interés como la relación de los piratas, discípulos del MEV, o el colador en la cabeza, la vestimenta típica que países como Austria admiten en los permisos de conducir por motivos religiosos.

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