25 de septiembre de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Nacida en Greenwich, después de más de 60 años de rodajes no se plantea la retirada y ha sido calificada como "la mejor intérprete de su época"

Vanessa Redgrave cumple 85 años: La vida de la actriz y matriarca de la 'gran dinastía británica'

Vanessa Redgrave.
Vanessa Redgrave.
La actriz británica Vanessa Redgrave, también conocida como la matriarca de la 'gran dinastía británica', cumple este domingo 85 años y no tiene ninguna intención de retirarse de los escenarios. La calificada por Tennesse Williams y Arthur Miller como “la mejor actriz viva de nuestros tiempos”, fue además una de las más envidiadas al mantener una relación sentimental con el extremadamente atractivo Franco Nero.

Algo debieron observar Tennesse Williams y Arthur Miller cuando en su momento afirmaron que Vanessa Redgrave era “la mejor actriz viva de nuestros tiempos”. Pero se les había adelantado uno de los más grandes iconos culturales del siglo XX porque la noche en la que Laurence Olivier representaba a Hamlet junto a Michael Redgrave, anunció desde las tablas: “Esta noche ha nacido una gran actriz”. Su compañero de reparto era el padre de nuestra protagonista que hoy cumple 85 años sin haberse parado a pensar en la retirada.

Los Redgrave son la gran dinastía de la escena británica por excelencia, cuyas raíces se remontan al último tercio del siglo XIX. En 1958, con 21 años, debutó en cine y en el West End londinense con su hermano Corin, fallecido en 2010 y al año siguiente ya se codeaba en el teatro con sir Laurence Olivier, Charles Laughton y Albert Finney.

Durante unos años fue una de las mujeres más envidiadas del mundo al mantener una relación sentimental con el extremadamente atractivo Franco Nero (80), al que había conocido durante el rodaje de Camelot (1967). Su romance empezó poco después de que su primer esposo, Tony Richardson, y padre de sus dos hijas, Natasha y Joely, la abandonara por la inconmensurable intérprete francesa Jeanne Moreau, la única mujer de la que se enamoró Pierre Cardin aún siendo homosexual y por quien Almodóvar siente una profunda devoción.

Vanessa Redgrave y Franco Nero.

Vanessa y Franco formaban un dúo que rebosaba belleza y talento (más en ella que en él) cuyo amor culminó con el nacimiento de su único hijo en común, Carlo (52), que les ha hecho abuelos en tres ocasiones. En 1971 ya no estaban juntos. La Redgrave mantuvo una relación de quince años con el que probablemente ha sido el peor James Bond de la historia, Timothy Dalton, mientras que Nero salía con algunas de las rubias más despampanantes del cine, Ursula Andress, Catherine Deneuve o Goldie Hawn. A pesar de que al intérprete de Django (1966) nunca le gustaron los cotilleos, su nombre era carnaza para los paparazzi a los que en más de una ocasión se ha enfrentado, siendo una de las fotos en las que agrede a uno de ellos una de las más emblemáticas de la denominada la dolce vita. La bella historia de amor entre Vanessa y Franco jamás se extinguió del todo. ¡Se casaron en 2006!.

La Redgrave es mucha Redgrave. Tiene un fuerte temperamento, aboga por los derechos de los más débiles, es embajadora de buena voluntad de Unicef, está a favor del matrimonio homosexual y santifica los derechos humanos. De su trayectoria profesional se podrían rellenar enciclopedias, pero inolvidables son sus papeles en Deseo de una mañana de verano (1966), Isadora (1968), Asesinato en el Orient Express (1974) o Julia (1977), por la que ganó su único Óscar a la mejor actriz de reparto así como el Globo de Oro.

Hace cuatro años volvió a trabajar con su hija Joely en Los papeles de Aspern, también protagonizada por Jonathan Rhys-Meyers y en la que interviene Jon Kortajarena. Son más de 120 filmes que le han insuflado vida y espera seguir en el candelero porque lo lleva en las venas. Entre otros trofeos también ostenta otro Globo de Oro, dos premios BAFTA, dos Premios Emmy, un premio Tony, un Olivier, un Premio SAG, dos galardones en Cannes, el Donostia a su trayectoria y varias distinciones reales, como la de Dama Comandante de la Orden del Imperio Británico, Comendadora de la Orden del Imperio Británico o Comendadora de las Artes y las Letras.

Sin embargo, el teatro es su gran amor. Desde que protagonizara La gaviota (1969) se ha subido a los escenarios con una veintena de obras de autores tan densos y complejos como Shakespeare, Henry James y Fiódor Dostoyevski. Ha roto la cuarta pared en varias ocasiones y siempre ha salido victoriosa.

Tres de los momentos más duros de su vida los padeció en menos de un año y medio. Su hija Natasha -esposa de Liam Neeson- falleció a consecuencia de un accidente de esquí en 2009 y sus dos hermanos, Coryn y Lynn, murieron en 2010. No hay que olvidar a su madre, la actriz Rachel Kempson, formada en la Royal Shakespeare Company y en la Real Academia de Arte Dramático.

COMPARTIR: