01 de agosto de 2021
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EDICIÓN VERANO

El escritor estadounidense William Peter Blatty publicó su exitosa novela en 1971 basándose en un caso real que tuvo lugar en Maryland (USA)

Cincuenta años de 'El Exorcista': El libro y la película que avivaron y revolucionaron el terror

El Exorcista.
El Exorcista.
Hace medio siglo se editó uno de los libros más influyentes dentro del género del terror, 'El Exorcista' de William Peter Blatty. El autor, católico, criado con jesuitas, se inspiró en un caso de posesión real que tuvo lugar en Maryland en los años 40. Dos años después de la edición del libro, su adaptación cinematográfica dirigida por William Friedkim y protagonizada por Linda Blair y Ellen Bursteyn aumentó el mito que rodeaba al libro, creando una aureola de morbo sobre el mismo.

Hace medio siglo llegó a las librerías uno de los libros de terror más exitoso de las últimas décadas y que desencadenó polémica y expectación a partes iguales: El exorcista de William Peter Blatty. El libro contaba la historia de la posesión de una joven llamada Regan MacNeil.

El autor, un guionista de Hollywood, se había educado con los Jesuitas y por eso decidió que los protagonistas de su historia pertenecieran a la Compañía de Jesús. Durante años la historia del libro rondó su cabeza tras conocer el caso de un exorcismo real que tuvo lugar en Maryland en los años 40. 

Cuando el libro se editó se produjo todo un debate en el seno de la Iglesia Católica. Unos consideraban que el libro podía ser una burla de las posesiones y que los procesos que se describían en él no eran positivos para ser reflejados. Por otro lado, las áreas más reformistas del Clero, veían positivo que se hablara de los peligros del satanismo y el poder del mal. 

Un clásico del cine de terror

Si el libro fue revolucionario, aún más lo fue su versión cinematográfica, que apareció dos años después. A nadie le importó hacer cola para ver una película considerada revolucionaria dentro de su género. El lenguaje soez utilizado por la niña poseída, el ritmo narrativo de la misma, así como la ambientación la hicieron especialmente efectista para el público. 

En España la película no tuvo especiales problemas de censura para su exhibición. Primero, porque encajaba en el género fantástico con el que siempre se había mostrado más laxa y segundo, porque el propio Papa Pablo VI había dado su aprobación a la misma. "La demonología es una parte importante de la doctrina católica que realmente debería estudiarse de nuevo", aseguró tras asistir a un pase del filme. Las palabras del Papa fueron la mejor campaña de marketing para la cinta. 

También dio morbo al asunto la leyenda de que la película estaba maldita y había quien aseguraba que asistiendo a su proyección se entraba en riesgo de que el Diablo se pusiera en contacto con uno. Por si fuera poco, en algunos cines se retiró la proyección de su trailer porque provocaba ataques de ansiedad y epilépticos. 

¿Una película maldita?

Pero también la propia película parecía estar marcada por una especie de maldición. Durante el rodaje, el estudio se incendió y consumió la mayoría de los decorados de la película, pero el dormitorio de Regan quedó misteriosamente intacto. Ese incidente provocó que los trabajadores del rodaje llevaran a un sacerdote jesuita para bendecir el set. Aunque nadie resultó herido en el incendio, algunos miembros del elenco resultaron heridos en otras ocasiones durante el rodaje.

Linda Blair, que se convirtió en una estrella tras su interpretación de la niña poseída, contó que una de las escenas le provocó una fractura. La joven actriz había sido atada a un equipo preparado para representar convulsiones. En una toma, el aparato se soltó y la hirió. Blair contaría años después que estaba gritando y llorando de dolor, pero el equipo creía que estaba actuando. La escena se convirtió en el corte final de la película.

Linda Balir en 'El Exorcista'. 

Ellen Burstyn, que daba vida a Chris, la madre de la niña poseída, también resultó herida. En una secuencia en la que Regan abofeteaba a su madre, el director William Friedkin, ordenó a los miembros del equipo que tiraran agresivamente del arnés que rodeaba su cuerpo para hacerla volar por la habitación. Quería hacer ver que la fuerza demoníaca de la niña hacía que su madre volara por los aires. Los miembros del equipo no calcularon la fuerza y Burstyn acabó mal herida. 

Además de las lesiones, murieron varias personas vinculadas a la película, incluido el abuelo de Blair, el hermano de Max von Sydow, dos actores secundarios y un experto en efectos especiales. Una serie de acontecimientos funestos que le han dado más morbo a una película que ya es un clásico indiscutible del cine de terror. 

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