17 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Stefan Rinke se sumerge en las motivaciones de los protagonistas de la conquista de México en un soberbio ejercicio de investigación histórica

Conquistadores y Aztecas: El mejor análisis histórico por encima de las opiniones

El ruido, interesado casi siempre, muchas veces intenta imponerse a los hechos. Más allá de la intencionalidad, uno de los problemas más graves es analizar hechos históricos, como la conquista de México de hace 500 años, desde puntos de vista del siglo XXI. Alejándose de polémicas estériles este año hemos podido disfrutar de excelentes obras que han analizado uno de los acontecimientos con mayor peso en la historia, una de ellas es sin duda la obra de Stefan Rinke.

Hay siempre ciertos elementos que distinguen un buen libro de historia. Uno de ellos, es por supuesto su autor. En el caso de Conquistadores y Aztecas, editado de nuevo excelentemente por EDAF, tenemos detrás a un gran especialista en la historia iberoamericana como es el alemán Stefan Rinke, doctor en Historia por la Universidad Católica de Eiochtätt, con una dilatada carrera profesional que incluso le llevó a dirigir el Departamento de Historia del Instituto de Estudios Latinoamericanos y ser miembro, entre otras, de la Academia Mexicana de la Historia.

Conquistadores y Aztecas, un excelente análisis histórico de la conquista de México 

El segundo punto es como aproximarse a ese análisis histórico. A priori Conquistadores y Aztecas no parece muy innovador, ya que pivota esencialmente alrededor de Hernán Cortes, iniciando su libro en su infancia y juventud en Extremadura y finalizando con su legado final tras la conquista. Pero la realidad, y lo que convierte este libro en una obra excelente es que no es así. Hernán Cortés es el hilo conductor, pero alrededor suyo se analizan todos los personajes esenciales que participaron en un hecho tan trascendental para la historia universal como fue la conquista de México, desde quienes lo acompañaron, ya sean otros conquistadores como los aliados que fue formando en el camino, hasta, por supuesto, sus rivales.

Inteligencia, azar y muchos intereses

Conquistadores y Aztecas se sumerge en el por qué y en el cómo, sin importar desmitificar muchos de los hechos y protagonistas, con el único afán de acercar al lector a lo que ocurrió. Tras un arranque en el que nos sitúa de forma separada en la realidad de los dos grandes protagonistas que se enfrentarían de 1519 a 1521, los españoles y los aztecas, nos sumerge plenamente en el análisis de lo acaecido en esos dos intensos años.

Así, sin desmerecer nunca el papel histórico de Hernán Cortés como líder, no privado de valentía e inteligencia, “reparte” los méritos de su éxito a muchas más personas y acontecimientos, e incluso en muchas ocasiones la suerte, la cuál tuvo también la virtud de aprovechar. Uno de ellos, que se nos presenta casi desde el arranque de la obra es de Malinche. Coincide con muchos investigadores actuales en conferirla un papel histórico, destacando su conocimiento e inteligencia para conseguir las alianzas que fueron imprescindibles para la conquista. Con ello también destierra esa imagen tan glorificada durante siglos en España en la que 200 valientes españoles conquistaron todo un Imperio.

El autor, Stefan Rinke, es uno de los mayores especialistas en Hiistoria de América

Rompiendo muchos de los tópicos que hemos visto en estos días, la visión de Rinke es la de un enfrentamiento entre distintos pueblos, algo que ya era endémico en Mesoamérica y otras zonas del continente y que Cortés aprovechó para vencer a los mexicas.

En este proceso jugó un papel importante la violencia, por supuesto, por ambas partes, y fundamentalmente buscando aleccionar y amedrentar tanto a aliados presentes y futuros, como a los enemigos, tal y como ocurrió en Cholula. También las enfermedades, que llegaban mucho antes que los propios conquistadores y que tuvieron un papel impensable pero también trascendental, no solo diezmando a las poblaciones sino también sustituyendo a muchos de los líderes y aprovechando Cortés la ocasión para forjar alianzas. Fue sin duda la adaptabilidad, la perseverancia pese a muchas derrotas y, por supuesto, el apoyo de los aliados el que llevó a la conquista, aunque la consolidación del dominio fue más tardía.

Y es que, otro de los grandes méritos de Conquistadores y Aztecas está en los capítulos finales de la obra. Stefan Rinke no termina su relato con la entrada triunfal de los españoles y sus aliados en Tenochtitlán el 13 de agosto de 1521, sino que, como si fuera a modo de epílogo, analiza como se ejercitó el dominio y como la conquista cambió el sistema político, económico y esencialmente social. Un proceso que no fue automático, en el que de nuevo jugó un papel clave las circunstancias que se produjeron. Las encomiendas, por ejemplo, no pueden explicarse sin la reducción de población por las enfermedades. Todo ello transformó la sociedad y conformó los pilares de lo que es el México actual.

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