29 de enero de 2023
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FIN DE SEMANA

El abogado Alberto García Cebrián analiza el porqué de que sea "cada vez más común que las personas acumulen más matrimonios y divorcios"

Separaciones en mayores de 70 años: El caso de Isabel Preysler y Vargas Llosa marca tendencia

El Cierre Digital en
/ Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa.
La ruptura de Isabel Preysler y Vargas Llosa después de 8 años juntos marca tendencia social. Isabel a sus 72 años, su verdadera edad que ella tapa, ha atravesado tres matrimonios y tres separaciones. El abogado Alberto García Cebrián analiza como cada vez es más común que las personas pasen por varios matrimonios, divorcios y separaciones, pues no solo se ha ampliado la edad a la que se emparejan, casan y se separan y divorcian sino que, además, cada vez las parejas y matrimonios duran menos.

Al igual que dicen que los 40 son los nuevos 30, cada vez son más las personas que afirman que los 70 son los nuevos 50. La ruptura de Isabel Preysler y Vargas Llosa después de 8 años juntos marca tendencia social. Isabel, que el 18 de febrero de 2023 cumplirá 73 años, ha atravesado por tres matrimonios y tres separaciones contando la de Vargas Llosa.

Por ello, cada vez es más común que las personas a lo largo de su vida pasen por varios matrimonios, divorcios y separaciones, pues no solo se ha ampliado la edad a la que las personas se emparejan y casan y también se separan y divorcian sino que, además, cada vez las parejas y matrimonios duran menos.

Esto no es un síntoma de que las relaciones sentimentales sean más inestables, sino que tal vez saben más lo que quieren y, correlativamente, lo que no quieren, y por tanto se vuelven más exigentes pues, de hecho, valoran más la independencia que una mala relación.

Cada año en España se separan más de mil personas de más de 70 años. Tradicionalmente hubiera sido algo inconcebible y escandaloso. De hecho, en la mayoría de las rupturas entre personas de más de 70 años, la decisión e iniciativa es de la mujer.

Isabel Preysler es un personaje público en España con gran repercusión e influencia social en la que muchas personas ven el reflejo de un estilo de vida deseable, de buen gusto, de elegancia y de saber estar. Tradicionalmente, el divorcio arrastraba un prejuicio de fracaso como si las personas que se divorciaran fueran de “segunda categoría” en relación con las que se mantenían “felizmente casadas”.

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La socialité Isabel Preysler.

Ahora se está aprendiendo a repeler relaciones que no queremos dejando de pensar tanto en el qué dirán para pasar a buscar la felicidad individual. Desde siempre, las separaciones se han ido relegando en el tiempo “por no dar un disgusto” a nuestro entorno o al justificarlo con frases como “no es el momento ya lo haré más adelante” o la típica “hay que aguantar” o “es que los niños son muy pequeños”; lo que en muchas ocasiones ha supuesto prolongar un matrimonio mal avenido que ha provocado malestar y tensión que, en muchos casos, acaba en enfrentamientos y situaciones límite.

La idea con la que dos personas contraían matrimonio tradicionalmente era para formar una familia que había que tratar de mantener a toda costa, la felicidad era secundaria y mantener la foto de familia de cara a la galería tenía un gran peso social. Ahora es justo al revés, la felicidad es la prioridad que se busca sin que mantener el matrimonio tenga tanta importancia, pues ha dejado de sentirse la presión social del tabú o miedo al divorcio.

El matrimonio no tiene edad, pero la separación y el divorcio tampoco. Cada vez son más las personas que mantienen una actitud hacia la vida de libertad e independencia, de manera que comparten sus vidas en pareja o en nuevos matrimonios o se separan o divorcian sin importarles los prejuicios de edad.

Isabel Preysler, un ejemplo del "solo se vive una vez"

Isabel Preysler ha sido una persona adelantada a su tiempo en todos los momentos de su vida con independencia de su edad. Ahora, a sus 72 años, la verdadera edad de Isabel que ella tapa y reduce, la socialité filipina es un claro  ejemplo de que solo se vive una vez y que las decisiones sentimentales deben de tomarse a tiempo con personalidad y de manera valiente.

De que la separación puede ser cordial y elegante sin enfrentamientos y que lo más saludable es que se preserve la intimidad sentimental tanto estando juntos como separados. Que el camino no es la polémica, el escándalo ni la crítica pues la manera más madura a inteligente es tomar decisiones sin ataques.

Las personas son las mismas con independencia de que estén juntas o separadas y por ello el trato y respeto deben de ser los mismos. La personalidad de las personas en ocasiones se confunde con la forma de comportarse. Es frecuente que en las rupturas se llegue a la conclusión de que los miembros de la pareja tienen diferente personalidad, pero en ocasiones, lo que pasa es que se va deteriorando la relación y se va reaccionando cada vez peor a las correlativas malas reacciones del otro.

Cada vez que nuestra pareja hace algo que no nos gusta reaccionamos con algo que tampoco le gusta, lo que va minando la relación con sucesivos desencuentros y problemas de comunicación. No es que nuestra pareja cambie, que también puede suceder, sino que normalmente cambia su manera de comportarse con nosotros como efecto espejo de nuestro propio comportamiento.

Por todo ello, la evolución social lleva a la normalización de las nuevas relaciones y matrimonios que se suceden con separaciones y divorcios y cada vez es algo más habitual.

Antes para un niño era algo extraño e incómodo el hecho de que sus padres estuvieran separados o divorciados. Ahora es de lo más normal y a nadie le sorprende.

Los 70 son los nuevos 50

Ahora tenemos que normalizar que los abuelos y abuelas de esos mismos niños se pueden divorciar y retomar nuevas relaciones sentimentales sin prejuicios. ¿Por qué? Por ser los 70 los nuevos 50 en la mentalidad y manera de afrontar la vida sentimental.

La experiencia y aprendizaje de personas de 70 años no tiene precio y su vida ya no tiene límites. Isabel Preysler está marcando tendencia sentimental.

¿Será su última pareja y separación? ¿Volverá a tener pareja o casarse? Lo que estamos seguros es que si vuelve a comenzar un nuevo proyecto sentimental, lejos de ser criticado, será admirado como un ejemplo a seguir de personalidad, madurez y estilo de vida sentimentalmente saludable.

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