27 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

La obra del escritor Allen C. Guelzo detalla el momento clave en el enfrentamiento entre el Sur y el Norte

Gettysburg, el relato que analiza una de las batallas más trascendentes de la Guerra de Secesión norteamericana

Gettysburg no fue la última gran batalla de la Guerra de Secesión, que se prolongó más de 18 meses más, pero sí fue el enfrentamiento que cambió la guerra. El Sur no solo consiguió resistir dos años de conflicto sino llegar a julio de 1863 con una oportunidad de ganar la guerra. Lee sabía que era su única oportunidad y todas sus desesperadas y valientes cargas, donde perecieron muchas de sus mejores tropas, y que narra Allen C. Guelzo con absoluta maestría, tenían el objetivo de aproverla.

La guerra de Secesión de Estados Unidos es un fenómeno capital para la formación de este país que iguala y en muchos casos supera a la propia independencia. Para muchos historiadores no deja ser el episodio final de un proceso que comenzó con la independencia algo más de 80 años antes y que tuvo un largo impasse en el que se fueron acumulando tensiones cada vez mayores entre facciones que desembocaron en un cruel enfrentamiento armado.

Gettysburg es algo más que un excepcional relato de una famosa batalla, es un retrato de un momento clave de la Historia

Muchas veces, desde al otro lado del Atlántico trivializamos este conflicto, como una lucha contra un Sur esclavista. Es cierto que el Sur quería continuar con el esclavismo pero este punto estaba dentro de un ámbito más global que incluía una mayor defensa de las libertades individuales y del poder de los Estados frente a otro Federal más fuerte, en definitiva, de su forma de ser y actuar. Por ello es normal que figuras liberales como el británico Lord Acton fueran grandes defensores de la causa del Sur a pesar de la atrocidad de la esclavitud que el mismo atacaba, y también del enorme apego de los soldados del Sur que liderados por hábiles generales como Jackson o Lee no solo consiguieron mantener la guerra durante dos años, sino que en esos días del arranque de verano de 1863 el Sur estaba en posición de incluso ganarla. Fue en ese momento en el que se desarrolló la batalla de Gettysburg que narra de forma minuciosa e increíblemente atrayente Allen C. Guelzo en una obra editada por Despertaferro.

Un relato minucioso

La posibilidad de ganar era real. Desde la primera victoria de Bull Run el ejército del Sur había ganado o al menos minimizado sus pérdidas contra el más preparado y numeroso del Norte. Pero, a pesar de todo ello, el propio Lee sabía que las oportunidades no iban a ser muchas y que el tiempo jugaba en su contra. El Sur no podía sustituir las fuerzas que perdía algo que sí conseguía el Norte con una reserva de hombres y equipos casi infinitas. Por ello no dudó cuando tuvo la oportunidad de abandonar el Sur y atravesar Pennsylvania, en el corazón de la Unión, para buscar una victoria contundente que pudiera llevar a que Demócratas y Republicanos escépticos en el Congreso forzaran a la firma de la paz.

Era un momento de esperanza, incluso euforia. Sentimientos que el escritor Guelzo nos traslada en la primera parte de su obra, la marcha hacia la batalla. Un momento clave cuya minuciosa explicación no solo nos pone en situación sobre lo que sucederá entre el 1 y el 3 de julio y en el que se mezcla la confianza que se traslada en falsa euforia del bando del sur y la cautela e incluso miedo y pánico del norte. Tendencias que serían fundamentales en el desarrollo de los combates.

La desesperada carga de Picket, uno de los momentos clave de la batalla de Gettysburg

Este es el climax de la obra y en la que Guelzo consigue algo muy complicado y que pocos logran, crear un relato bélico muy minucioso, narrando lo sucedido en los tres días de combate hasta el repliegue del Sur, hora por hora y en el que además nos traslada los sentimientos de quienes se enfrentan a vida o muerte desde soldados has los estrategas que con sus aciertos y, especialmente sus errores, llevaron a que más de 50.000 hombres murieran en el campo de batalla. Así el lector vive con una gran intensidad episodios tan conocidos como Harpers Ferry, la desesperada carga de Picket y la defensa de posiciones del norte en Cemetery Hill y de Little Round Top con un detalle que le sumerge en el fragor de la batalla.

La derrota que no se convirtió en victoria

Pero después del clímax, aún Guelzo nos ofrece un final de relato excepcional, en el que además de mostrarnos como el Norte no aprovechó la circunstancias y convirtió lo que podía haber sido una victoria, casi definitiva, en solo una derrota del Sur. Gettysburg  sí incrementó la determinación de Lincoln para ganar la guerra, cueste lo que cueste, y llevó a nuevos cambios de generales, hasta conseguir la dupla ganadora de Grant y Sherman. Todo ello costo muchos miles de muertos ante la determinación del Sur de continuar una guerra que sabían pérdida. Todos estos cambios mentales y políticos se plasmaron en el discurso que el propio Lincoln  pronunció en Gettysburg en noviembre de ese mismo año.

En definitiva, si le gusta la historia militar, especialmente la contemporánea, Gettysburg de Allen C. Guelzo es una obra fundamental, que apasionará. Pero también lo hará a cualquier amante de la Historia en general por la forma en la que transmite la psicología de los personajes y la trascendencia global en la Historia Occidental de esos tres primeros días del mes de julio de 1863.

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